Un cerebro de lujo para las especies más sociales

La encefalización en los mamíferos va unida a las relaciones estables de grupo, indica un estudio de 511 especies fósiles y actuales

Un cerebro grande es un lujo, en términos fisiológicos, porque para el organismo es costoso desarrollarlo y alimentarlo. "Como se supone que las especies maximizan la relación coste/beneficio de los tejidos, la encefalización [el tamaño del cerebro] debe ir asociada con ventajas significativas", afirman los antropólogos británicos Susanne Shultz y Robin Dunbar. ¿Qué ventajas? Se han explorado diferentes respuestas relacionadas con la adaptación al medio ambiente, con el tamaño de los individuos o con las capacidades cognitivas, pero estos dos expertos han visto que, en los mamíferos al menos, el aumento del cerebro (respecto al peso corporal) va unido a las relaciones sociales de las especies, especialmente las relaciones estables de grupo. Los cerebros de los mamíferos se hacen más grandes con el tiempo en respuesta a las crecientes interacciones sociales complejas, concluyen estos científicos. Puede ser una conexión importante para comprender la evolución de ese órgano aún poco conocido que es el cerebro.

La mayor encefalización en especies sociales se había observado en seres vivos, pero no se había abordado extensamente en especies extinguidas. Pese a las lagunas y fragmentación del registro fósil (para unos grupos de animales más que para otros), Shultz y Dunbar se han centrado en evaluar los cambios que se han producido en el tamaño del cerebro a lo largo de la evolución de diferentes especies -o grupos de especies- desde las pasadas hasta las presentes. En líneas generales, aprecian una tendencia evolutiva a la encefalización entre los mamíferos, más marcada entre los carnívoros que entre los herbívoros, pero se distinguen niveles muy variados: mientras que el aumento del tamaño del cerebro es marcado en los primates, los cetáceos y los perisodáctilos (rinocerontes y caballos), no lo es en los artiodáctilos (ciervos, toros, camellos). En una segunda parte del análisis buscan la correlación con las características de sociabilidad de las especies.

"Algunos taxones [grupos de organismos] muestran una encefalización significativa mientras que en otros es muy baja o inexistente. Más importante aún: la alta encefalización está ligada específicamente con los animales sociales (particularmente en grupos estables). Esto sugiere que la presión para aumentar la encefalización tiene que ver de alguna manera con los lazos en el grupo", concluyen Shultz y Dunbar, de la Universidad de Oxford (Reino Unido), en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias (EEUU).

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