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El PP diseña una oposición dura para recuperar terreno frente a Ciudadanos

El partido de Rajoy estudia si modifica los Presupuestos en el Senado para castigar al PNV

El PP ejercerá con la máxima dureza el papel de líder de la oposición al Gobierno del PSOE, con el doble objetivo de recuperar terreno frente a Ciudadanos y de intentar relanzar su proyecto antes de las elecciones de 2019. Con 134 diputados y 149 senadores, la formación tiene la minoría mayoritaria del Congreso y domina el Senado. Así, el PP decidirá próximamente si castiga el apoyo del PNV a Pedro Sánchez modificando en la Cámara Alta las partidas de los Presupuestos que obtuvieron los nacionalistas por apoyar las cuentas, y que suman más de 500 millones.

Andrea Levy, en la sede nacional del Partido Popular. Ampliar foto
Andrea Levy, en la sede nacional del Partido Popular. EFE

Dirigentes del PP consideran que el paso a la oposición es una oportunidad para recuperar terreno frente a Ciudadanos. Decididos a hacer de la necesidad virtud, estos integrantes de la dirección nacional opinan que podrán abandonar el tono comedido al que obliga el representar al Gobierno para recuperar el estilo agresivo, duro y lleno de adjetivos calificativos con el que se desempeñó la formación conservadora durante los años de José Luis Rodríguez Zapatero en la presidencia.

“Tenemos que seguir siendo el original y el líder de centro derecha”, opinó un dirigente popular. “Nos faltaba pasión, nos hemos desdibujado. Hay que ideologizar el discurso y el partido, demostrar que somos alternativa a un modelo [de izquierdas]”, siguió. “Ciudadanos ya no podrá atornillarnos cada miércoles en las sesiones de control”, añadió. “Se trata de recuperar nuestros temas y de defenderlos con contundencia”, remató.

Los diputados del PP escucharon con gran inquietud cómo Sánchez prometía derogar parte de la ley de seguridad ciudadana. Los consejeros de Rajoy interpretan que el objetivo del nuevo presidente es revertir gran parte de la obra legislativa construida por el Gobierno conservador con la mayoría absoluta de la que disfrutó entre 2011-2015. Con un Congreso fragmentado y 84 diputados socialistas como único apoyo seguro, los dirigentes populares opinan que a Sánchez le será más fácil articular mayorías para tumbar aspectos de leyes en vigor que para promover nuevos proyectos. Poner las leyes de Rajoy en el centro de la agenda, concluyen estos interlocutores, favorecerá tanto que el PP se resitúe como líder de la oposición como que Ciudadanos quede en fuera de juego.

Al tiempo, estos interlocutores aventuran que el nuevo Gobierno privilegiará el uso de decretos ley para compensar su minoría parlamentaria y que en la mesa del Congreso —que rige el día a día de la Cámara— tienen mayoria el PP y Ciudadanos. Esa es otra de las extrañas consecuencias de la moción de censura: el partido que sostiene al Ejecutivo (PSOE) no tiene la presidencia de la Cámara (que ocupa Ana Pastor, del PP).

Rajoy guarda silencio sobre su futuro

Ni una palabra sobre su futuro. Mariano Rajoy no desveló si tiene pensado seguir como líder de la oposición, dejar el Congreso para centrarse en la presidencia del PP, o abandonar la política activa, durante la comida que mantuvo el sábado con los ministros y colaboradores más cercanos de su etapa al frente del Gobierno. Así lo certifican fuentes presentes en el almuerzo, que se alargó durante horas. Otros interlocutores aseguran que la cercanía de las vacaciones estivales puede propiciar que Rajoy siga por ahora en el Congreso y tome una decisión definitiva antes del siguiente periodo de sesiones.

“Vamos a hacer una oposición que va a ser el referente de los españoles en el marco del centro derecha, de la oposición a Pedro Sánchez, y no vamos a dejar de hacerlo ni un solo minuto”, argumentó ayer la vicesecretaria nacional de Estudios y Programas, Andrea Levy. “Y vamos a seguir siendo ese partido de centro derecha con vocación de gobierno, para asegurar la convivencia del conjunto de la sociedad española”, continuó. Sobre la posibilidad de enmendar los Presupuestos en el Senado para castigar al PNV por apoyar a Sánchez, advirtió: “Haremos nuestra labor parlamentaria. Teniendo mayoría absoluta en el Senado, el grupo popular introducirá aquellas enmiendas que crea mejor en el texto”.

Presupuestos

Cuatro fuentes de la dirección del PP aseguraron a este diario que la decisión de enmendar las partidas que recogen los más de 500 millones de euros destinados al País Vasco “no está tomada”.

Con la herida de la pérdida del poder aún abierta, la formación conservadora está centrada ahora mismo en digerir el golpe. Hoy, con el inicio de la semana, empezarán a tomarse decisiones. Lo primero, según fuentes de la dirección nacional, es la reestructuración del partido, que incluye saber cuál es el futuro de Rajoy y qué nuevos cometidos se encomiendan a exministros, exsecretarios de Estado y exaltos cargos. El Comité Ejecutivo de mañana supondrá el primer paso clave en esa reorganización, que podría derivar en el desembarco de todos esos dirigentes en distintas organizaciones territoriales, con vistas a las elecciones andaluzas, locales, regionales y europeas de 2019, según un consejero de Rajoy.

Luego llegará la hora de la politica. El PP preveía consumir tan solo tres semanas en tramitar los Presupuestos en el Senado. Como ha perdido el Ejecutivo, el calendario ya no apremia al partido de Rajoy, y queda abierta la posibilidad de enmendar las cuentas. Una decisión de consecuencias impredecibles: cualquier modificación del Senado tendría que ser ratificada por un Congreso hiperfragmentado, sin mayorías claras, y con el PP decidido a marcar terreno como líder de la oposición para dificultar el Gobierno del PSOE y llevar a la irrelevancia a Ciudadanos.