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ANÁLISIS

El bipartidismo, más abajo que nunca

El último sondeo del CIS coloca la suma de PP y PSOE en el 46% de los votos. Es su peor resultado desde que arranca la serie histórica

El bipartidismo, más abajo que nunca

El último sondeo del CIS ha colocado a la suma de PP y PSOE más abajo que nunca. Desde que arrancó la serie histórica, hace 22 años, la estimación de votos del bipartidismo nunca había bajado del 49%; pero ahora se ha quedado en el 46%.

La primera vez que PP y PSOE dejaron de sumar el apoyo de la mitad de los votantes fue en enero de 2015. El PP obtuvo una estimación de voto del 27% y el PSOE del 22%. El motivo de aquella caída fue la emergencia de un partido nuevo, Podemos, que junto a Izquierda Unida consiguió rondaba el 30% de los votos.

Podemos se debilitó después de irrumpir y el bipartidismo recuperó terreno ese verano. Pero un año después volvió a caer por debajo del 50%. Fue en abril de 2016, después de las elecciones de diciembre y antes de la repetición de junio. El PP obtenía otra vez el 27% de votos y el PSOE el 22%. Pero ahora había un cuarto partido en competición, Ciudadanos, que conseguía el 16% del voto estimado.

Ahora el bipartidismo ha caída de nuevo. El PSOE lleva en retroceso desde julio de 2017 y obtiene otra vez el 22% de votos. El desplome es responsabilidad del Partido Popular, que ha obtenido su peor resultado en décadas. La serie del CIS arranca en 1996 y el partido de Mariano Rajoy nunca estuvo tan abajo: el PP consigue sólo el 24% de los votos. Antes de 2011 nunca había bajado del 35%.

El bipartidismo, más abajo que nunca

Si este escenario se confirma, la formación de gobierno volvería a ser endiablada. Una estimación aproximada de escaños a partir de los datos del CIS sugiere que no habría mayorías simples. No alcanzarían los 176 escaños ni el PP con Ciudadanos, ni Ciudadanos con el PSOE, ni el PSOE con Podemos. La única mayoría de dos fuerzas sería, paradójicamente, la bipartidista.

El PP y el PSOE tienen un argumento para mantener la calma recordando que sus peores datos en las encuestas de 2015 y 2016 nunca llegaron a confirmarse en las urnas. Sus resultados en esas elecciones acabaron siendo mejores y la suma bipartidista alcanzó el 51% en 2015 y el 55% en 2016. Pero no parece un argumento fortísimo, especialmente si atendemos al resto de encuestas, diferentes de las del CIS y en su mayoría peores para PP y PSOE. Los nuevos partidos no solo parecen consolidados, sino que se demuestran capaces de competir, tres años después, por la izquierda y la derecha.

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