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Los presidentes socialistas escenifican unidad en la escuela de Gobierno

Los cuatro barones que asisten al foro del PSOE obvian las ausencias de sus compañeros

Había que levantar una escuela de Gobierno que acusaba el lastre de destacadas ausencias y de unas declaraciones de Javier Solana cuestionando la salud del PSOE. Ese era el objetivo que compartieron la dirección socialista y los cuatro presidentes autonómicos que sí acudieron al foro —Extremadura, Castilla- La Mancha, Baleares y Aragón—, a pesar de sus discrepancias pasadas con Pedro Sánchez. Los barones escenificaron unidad y compartieron debate sobre la España autonómica, en el que apostaron por un federalismo cooperativo.

El socialista Patxi López (i), acompañado por el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara (2d), el de Aragón, Javier Lambán (d), el de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (2i), y la de Baleares, Francina Armengol, durante la Escuela de Gobierno que celebra el PSOE.
El socialista Patxi López (i), acompañado por el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara (2d), el de Aragón, Javier Lambán (d), el de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (2i), y la de Baleares, Francina Armengol, durante la Escuela de Gobierno que celebra el PSOE.

Los cuatro presidentes autonómicos socialistas del total de siete que sí partiparon en la escuela de Gobierno del PSOE restaron importancia a las ausencias de sus compañeros —la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, el de Asturias, Javier Fernández, y el de la Comunidad Valeciana, Ximo Puig, declinaron asistir— y se esforzaron en ofrecer una imagen unitaria y de superación de las heridas internas de las primarias.

"Procesos tan dolorosos, tan traumáticos no se concluyen y se recupera la normalidad de la noche a la mañana. Pero es mucho el camino avanzado en la recuperación de la normalidad y estoy seguro de que dentro de no demasiado tiempo ese proceso tan convulso y tan absolutamente lamentable habrá quedado definitivamente atrás", confió el presidente de Aragón, Javier Lambán, quien afirmó que a pesar de que sus discrepancias fueron " notables" con Sánchez "la normalidad en la relación y en la colaboración se ha recuperado absolutamente". Lambán defendió también a Susana Díaz, "una gran patriota del PSOE", que seguro seguirá arrimando el hombro, sostuvo.

Un tono más crítico con los ausentes utilizó el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, uno de los barones que mejor relación mantiene con la dirección de Sánchez, a quien el líder socialista encargó la presidencia del consejo político federal. "Aquí estamos los que hemos querido venir, una inmensa mayoría de compañeros. Es una oportunidad que los que no han venido se han perdido", dijo Fernández Vara, quien también tuvo palabras para afear sus críticas a Javier Solana el día anterior en la escuela de Gobierno. "Cada uno tiene su momento y sus responsabilidades. Los que estamos al frente tenemos unas responsabilidades muy diferentes a las que él vivió. Hay que ser muy respetuoso con los que están al frente del partido porque la situaciones son enormemente complejas", pidió Fernández Vara.

El castellanomanchego Emiliano García Page llamó a superar las diferencias entre socialistas por haber defendido a Sánchez y su proyecto o no. "Yo ya no quiero perderme en más debates de si soy o no soy más de izquierdas. Yo sé lo que soy desde los 16 años. Con los compañeros que discuten dándose golpes en el pecho de si soy un poquito más allá o de acá, les digo que fuimos capaces de convencer a mucha gente [en Castilla-La Mancha], así que no nos vamos a enredar entre nosotros sobre lo que somos",

Los cuatro presidentes socialistas pidieron que se siga avanzando hacia un Estado federal cooperativo con una nueva Constitución, unas competencias mejor clarificadas y donde el pacto sea el objetivo principal. "Los socialistas tenemos un proyecto de país, se llama España", dijo Patxi López, moderador de la mesa redonda en la que se soslayaron asuntos polémicos como la plurinacionalidad o la política de lenguas. Aún con la buena voluntad, traslucieron dudas. "Ya no sé si estamos en Granada o dónde estamos", reconoció el presidente aragonés en referencia al documento que estableció el modelo territorial del PSOE. "España tiene que avanzar a una España federal. Haber descentralizado competencias a las comunidades autónomas hace que podamos tomar mejores decisiones", defendió la presidenta balear, Francina Armengol.

Los dirigentes reclamaron un nuevo modelo de financiación autonómica pero reconocieron sus diferentes posiciones. Y advirtieron a Mariano Rajoy —lo hizo Emiliano García Page— que no aceptarán ningún "chantaje" con la financiación a cambio de que el PSOE apoye los Presupuestos.

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