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El fiscal pide cinco años para Juana Rivas por llevarse a sus hijos sin permiso del padre

La acusa de dos delitos de sustracción de menores y pide también la pérdida de la patria potestad durante seis años

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Atlas

El fiscal del caso Juana Rivas ha presentado este viernes su escrito de acusación contra la mujer de Maracena en el que pide dos penas de dos años y seis meses de cárcel, que suman cinco años, por dos delitos de sustracción de menores. El ministerio fiscal ha solicitado además su inhabilitación para ejercer el derecho de patria potestad durante seis años, el pago de las costas del juicio y la pérdida de los derechos de sufragio pasivo durante el tiempo de la pena.

Juana Rivas ha manifestado su intención de “seguir luchando” tras conocer la petición de la fiscalía, según declaraciones recogidas por Europa Press. “Juana se encuentra muy mal, porque esto ha sido un palo tremendo”, ha declarado a EL PAÍS su asesora y portavoz, Francisca Granados, que ha añadido: “Ella tiene muy claro, como ya ha dicho, que hay que seguir luchando y en esa misma línea vamos todos los que estamos a su alrededor”.

Granados ha considerado excesivas cada una de las partes de la petición fiscal, y la ha calificado como “una muestra más de la fractura entre lo que es la lucha contra la violencia de género y lo que debería ser: Juana presentó una denuncia por violencia de género contra Arcuri el 12 de junio de 2016 y aún no se ha hecho nada con ella, ni en España ni en Italia”. Le ha resultado especialmente llamativa, sin embargo, la petición de pérdida de la patria potestad. “Seis años sin ver a sus hijos… ¿Cuántas peticiones de inhabilitación de patria potestad se solicitan para los maltratadores? Si incluso se establecen regímenes de visitas para ellos", ha denunciado Granados. La asesora de Rivas ha recordado el caso reciente del policía local de Alcalá de Guadaira (Sevilla) detenido, que tenía orden de alejamiento de su esposa y aún así tenía un régimen igualitario de visitas de sus dos hijos.

El fiscal, en su escrito de petición fechado el 5 de enero, hace un breve recorrido desde la llegada de Juana Rivas a España en mayo de 2016. Como explica, ese viaje de Rivas a Granada tenía la finalidad de “visitar a sus familiares para emprender el regreso a Italia una vez finalizado el encuentro”. El fiscal recuerda que Francesco Arcuri, su pareja entonces y padre de los dos menores, no mostró oposición a ello, “ajeno a la verdadera intención de la acusada, cual era la de ocultarse en Granada con sus hijos menores cercenando cualquier tipo de contacto con su padre, así como la de emplear vías ajenas al procedimiento legalmente establecido para modificar el lugar de residencia de los menores”.

Enrique Zambrano, abogado y representante legal de Arcuri en España, ha rechazado entrar en detalles sobre la petición del fiscal. “El lunes voy a presentar mi escrito de acusación y entonces opinaré”, ha manifestado, antes de añadir: “Echo de menos que el fiscal no haya mencionado en su escrito el delito de desobediencia a la justicia”, del que también estaba acusada Rivas originalmente.

Rivas llegó a España aquel 18 de mayo de 2016 con sus dos hijos, de 11 y 4 años en este momento (el 11 de enero, fue el cumpleaños del pequeño), y fue dos meses y medio después, el 2 de agosto cuando comunicó a Arcuri que no volvería, ni sola ni acompañada, a Carloforte, localidad en la que residían en la pequeña isla San Pietro, al sur de Cerdeña. Desde entonces, según el fiscal, Rivas permaneció “oculta con ellos [los menores], en un lugar indeterminado consciente de la obligación de restituirlos a Italia con su padre”. Lo cierto, no obstante, es que Rivas y sus hijos estuvieron claramente localizables y atendiendo las obligaciones escolares en Maracena (Granada) hasta finales de julio de 2017.

El escrito del fiscal explica cómo Rivas fue requerida hasta en cinco ocasiones a devolver a los niños a su padre. Fue el 26 de julio de 2017 cuando desapareció con ellos durante un mes. Finalmente, por consejo de sus abogados, a finales de agosto los entregó al padre. En este momento, los dos menores residen en Carloforte con Arcuri. Este presentó en su momento en Italia un delito por sustracción internacional de menores que aún se está dilucidando en los juzgados italianos.

José Estanislao López, abogado de Juana Rivas, considera que “existe una absoluta desconexión entre el escrito del fiscal y los hechos, además de que obvia todo lo relacionado con la violencia de género”. López explica que el fiscal “no considera ni la condena previa a Arcuri ni la denuncia de Rivas que ahora estará en Italia”.

Denuncias por violencia de género

La relación de la pareja, reconocen ambas partes, ha pasado muchos altibajos desde que se conocieron en Londres a principios de este siglo. De la capital londinense se trasladaron a Maracena y allí comenzaron los problemas. Una sentencia del Juzgado de Violencia contra la mujer da por probado que Francesco golpeó a su entonces pareja y lo condenó por lesiones en el ámbito familiar a tres meses de cárcel y un año de alejamiento. Eso fue en 2009. Tras un periodo de separación, ambos vuelven a hacer vida en común en Carloforte (Italia).

Francesco y Juana regentaban un hotel rural. Allí, además, al ser la residencia familiar, tenían la residencia legal los niños. A Carloforte llegaron Arcuri, Rivas y un solo hijo. En Italia nacería el segundo, el que ayer cumplió cuatro años. En mayo de 2016, Rivas viaja a España y nunca más vuelve a Italia con los niños. Al poco de llegar presentó en España una denuncia por violencia de género sobre su ex pareja. Un juzgado español se declaró incompetente para tramitarlo y trasladó esa denuncia a Italia donde ahora, previsiblemente, está, aunque no ha habido ningún movimiento sobre ella. A la vez, Arcuri denunció a Rivas por secuestro de menores. Hace algunos meses, Francisca Granados, asesora de Rivas resumía parte del motivo de la huida de Rivas: “Aislada, trabajando mucho y sin contacto con casi nadie. A 8 kilómetros de la ciudad más cercana y a tres horas en ferry de un juzgado”, explica Granados. En este momento, un juzgado italiano dirime además la patria potestad de los menores que viven con Arcuri y a quienes Juana Rivas ha visitado en algunas ocasiones en Italia.

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