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Iglesias quiere forzar a Sánchez a dar el primer paso para buscar un plan b

Podemos se divide entre un sector muy escéptico a pactar y otro más posibilista

Pablo Iglesias, el pasado jueves antes de su reunión con el Rey.
Pablo Iglesias, el pasado jueves antes de su reunión con el Rey. Getty Images

Pablo Iglesias se niega a dar el primer paso y quiere que sea el líder del PSOE, Pedro Sánchez, quien tome la iniciativa y llame a su puerta. El secretario general de Podemos dio tras su consulta con el Rey prácticamente por enterrada una opción alternativa a un Gobierno de Mariano Rajoy.

Esa posibilidad estaría supeditada no solo a un acuerdo de su partido con el PSOE, sino también a un pacto con las formaciones nacionalistas. Iglesias se muestra, al igual que Sánchez, muy escéptico con respecto a la viabilidad de un entendimiento entre ambas fuerzas. No obstante, varios dirigentes del grupo parlamentario de Unidos Podemos siguen dejando la puerta abierta a los socialistas, aunque lo hacen con el objetivo de redoblar la presión.

Dos portavoces con planteamientos muy diferentes, el número dos del partido, Íñigo Errejón, y el líder de IU, Alberto Garzón, han manifestado su voluntad de reabrir el diálogo. Errejón, quien considera que la actividad parlamentaria puede ser una “magnífica ocasión” para dar pasos conjuntos con el PSOE, pidió a sus 85 diputados que se mantengan firmes en su no a Rajoy en una hipotética sesión de investidura. En su opinión, “si mantienen lo mismo” que Sánchez prometió durante la campaña electoral del 26-J, el líder del PP fracasará y “se abrirá otra posibilidad”.

Para Garzón, el secretario general del PSOE debería haber empezado ya los contactos para buscar un plan b. “Dadas las antipatías lógicas y naturales que genera el PP, Pedro Sánchez no lo tendría demasiado difícil”, opinó. “Si Mariano Rajoy se presenta y fracasa, creemos que el Partido Socialista tiene que intentar un Gobierno alternativo, que creemos que podría recabar las simpatías suficientes”, insistió. En cualquier caso, ni Iglesias ni nadie en Podemos quiere dar, al menos por el momento, el primer paso ni poner sobre la mesa una propuesta concreta. En la pasada legislatura las dos formaciones estuvieron duramente enfrentadas. El partido emergente no solo se negó a apoyar a Sánchez en el debate de investidura, sino que las formas de esa negativa precipitaron de manera casi irreparable las relaciones con los socialistas.