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Ciudadanos fijará su postura final sobre Rajoy cuando este acepte ir a la investidura

El partido, que se reafirma en su oposición a la continuidad del presidente en funciones, convocará una ejecutiva para decidir el sentido del voto

La Ejecutiva de Ciudadanos no tomará una decisión formal sobre su estrategia en la votación de investidura de Mariano Rajoy hasta que el Rey le designe como candidato y el presidente en funciones acepte el encargo. Así lo confirma José Manuel Villegas, vicesecretario general, quien afirma que lo previsible es que los dirigentes del partido se reafirmen en su negativa a apoyar al candidato del PP. Tras el 20-D, Ciudadanos anunció que “en ningún caso” apoyaría a Pedro Sánchez, luego negoció con el socialista un programa de reformas, y finalmente votó a favor.

José Manuel Villegas, el pasado domingo. Ampliar foto
José Manuel Villegas, el pasado domingo. EFE

Albert Rivera y los pesos pesados de la dirección de Ciudadanos siguen firmes en su decisión de no apoyar la investidura de Mariano Rajoy como presidente. Sin embargo, la minoría de dirigentes que creen que el partido debe ser pragmático, y permitir un ejecutivo del PP, tendrá una oportunidad de expresar sus argumentos. Si Felipe VI encarga a Rajoy formar gobierno, y este acepta —no lo hizo tras el 20-D—, Ciudadanos convocará una ejecutiva para decidir qué hacen sus 32 diputados.

“Cuando haya un candidato y una investidura programada, habrá un posicionamiento de la ejecutiva, que coincidirá con el posicionamiento informal”, resume Villegas. “El criterio siempre se puede cambiar, pero no tiene por qué haber cambios”, sigue. “Las posiciones de ningún partido son inmutables, y hay mecanismos para tomar decisiones, otra cosa es que sea previsible que cambie. Hemos mantenido el mismo criterio desde hace meses”.

Tras las elecciones generales del 20-D, el PP acabó acercando a Ciudadanos al PSOE con dos decisiones: Rajoy no aceptó el encargo real para intentar formar gobierno y tampoco tomó medidas cuando las operaciones Taula y Acuamed contra la corrupción afectaron a su partido. En consecuencia, la formación de Rivera acabó corrigiendo drásticamente un posicionamiento que había defendido en campaña y tras las elecciones. Tras anunciar que “en ningún caso” votaría a favor de Rajoy o Sánchez como presidente, negoció un plan de reformas con el PSOE, lo presentó como un acuerdo de gobierno, y en la Ejecutiva previa a la votación de investidura decidió comprometer los 40 votos que tenía entonces en apoyo del socialista.

Una legislatura larga

¿Puede volver a ocurrir algo parecido ahora?

“No veo motivos para que haya un cambio de criterio”, se reafirma Villegas. “La única forma de llegar a algún acuerdo es que el PSOE se pueda al menos abstener”, argumenta, recordando que los 32 diputados que tiene ahora Ciudadanos son intrascendentes por sí mismos para decidir el nombre del próximo presidente del gobierno. “Es un error del PSOE negarse a sentarse a una mesa a tres”, subraya, en referencia a la oferta de Rivera a Rajoy y Sánchez. “Vamos a ver si cambia de posición en las próximas semanas o hay una iniciativa distinta”.

El exdiputado por A Coruña, expedientado

Antonio Rodríguez, exdiputado gallego que fue desplazado como número uno de las listas de Ciudadanos para el 26-J, ha sido expedientado por protestar contra ese cambio, que se hizo sin primarias. Previsiblemente, Rodríguez será en el primer diputado expulsado de la formación.

Otros ocho afiliados gallegos han recibido en las últimas horas la notificación de la apertura de un expediente por el mismo motivo.

Desde que acometió su expansión nacional, a finales de 2014, Ciudadanos ha expulsado o revocado la afiliación durante los primeros seis meses a más de 1.800 personas. La mayoría de esas salidas se produjeron por no respetar el reglamento interno o los criterios para pactos establecidos por la dirección.

Rajoy sumó 137 diputados el 26-J. Sánchez logró 85. Si se ponen de acuerdo, pueden solucionar por sí mismos la formación de gobierno y evitar una repetición electoral.

El PP busca cómo atraer al PSOE. Primero le ha ofrecido un gobierno de coalición. Luego, reemplazar a Podemos en aquellos Ayuntamientos y Comunidades donde el partido de Pablo Iglesias apuntala al PSOE. Hay múltiples posibilidades para desbloquear la situación, como la de ofrecer una legislatura corta, o la de un gobierno que se comprometa con sus socios a presentarse a una moción de confianza a mitad de legislatura.

Esta última posibilidad, comentada ayer por Juan Carlos Girauta, portavoz de Ciudadanos, en una entrevista televisiva, no es del gusto del partido de Rivera. El líder de esta formación teme que una legislatura corta e inestable le dé a Podemos los argumentos necesarios para ganar las próximas elecciones. Por eso se ofrece a mediar entre PP y PSOE, priorizando la negociación de reformas al nombre de quien las ejecute, para aparcar hasta el final su oposición a Rajoy. Si este da un paso al lado, Ciudadanos no descarta entrar en el gobierno.

“No vemos como un plus que se nos presente una legislatura corta, porque lo que hay que hacer son reformas”, explica Villegas. “O hay un gobierno capaz de hacerlas, o no lo hay”.