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Rivera advierte del riesgo de un nuevo bloqueo institucional tras el 26-J

El candidato de Ciudadanos critica la polarización de la campaña y anima a la participación

Albert Rivera, este sábado en Sevilla.
Albert Rivera, este sábado en Sevilla.

Albert Rivera ha advertido este sábado del riesgo que él ve de que tras el 26-J se repita el mismo bloqueo institucional que ha obligado a la repetición electoral. Desde el fracaso de las negociaciones que siguieron a las elecciones generales del 20-D, ningún sondeo ha augurado cambios significativos para la composición de mayorías suficientes de Gobierno. Ninguna combinación entre dos partidos obtiene en estos momentos, según las encuestas, los 176 diputados que marcan la mayoría absoluta: sigue siendo necesario un pacto que incluya a al menos tres partidos. Y eso puede abocar a España a un nuevo bloqueo, ha asegurado este sábado Rivera, que aspira a ser decisivo a la hora de los pactos y desgranará en los próximos días sus condiciones irrenunciables.

"Hay que cambiar las cosas para que la vieja política no conduzca a este país al bloqueo", ha dicho el candidato de Ciudadanos ante el puente de Triana de Sevilla y frente a 500 asistentes, según la organización. "No dejemos que solo los extremos vayan a las urnas y nos lleven otra vez al bloqueo", ha reclamado, culpando al PP y a Unidos Podemos de la repetición electoral y de hipotéticas dificultades futuras para formar un Ejecutivo. "Sé que algunos van a intentar jugar al miedo para que España se bloquee". Rivera ha animado a los votantes a votar "por la ilusión [en referencia a Ciudadanos]" en lugar de "por miedo [PP] o venganza [Podemos]". "Hay mucha gente con dudas, indecisa, que no sabe si ir a las urnas. Si no hacen política, la harán por ustedes y los extremistas ganarán", ha añadido, dirigiéndose a los asistentes.

El ejemplo andaluz

Los representantes de Ciudadanos han aprovechado el mitin de Sevilla para reivindicar la capacidad de su partido de lograr cambios en las formaciones tradicionales. Así, Juan Marín, que firmó en Andalucía un acuerdo de investidura con el PSOE, ha recordado que el Gobierno andaluz bajará el IRPF y el impuesto de sucesiones como fruto de ese pacto, o que eliminará los aforamientos y estudiará cambios en la Ley Electoral andaluza.

"En un año hemos cambiado más cosas que otros en 35", ha dicho Rivera en referencia a la oposición ejercida por el PP en Andalucía en las últimas décadas. "Y esto no es una opinión, es un hecho". También ha recordado que su partido exigió la marcha de Manuel Chaves y José Antonio Griñán, expresidentes socialistas de Andalucía imputados por el caso de los ERE.

Todas las encuestas auguran una participación por debajo del 70%, lo que sería tres puntos inferior al dato del 20-D. Ciudadanos sabe que sus opciones pasan por movilizar al máximo número posible de votantes: por cada punto que suba la participación, sus votos crecerán punto y medio, según los cálculos de la formación, que ahora mismo se encuentra por encima del 15%, según la media de encuestas. Al contrario que en la campaña de diciembre, Rivera ya no alienta el sueño de las elecciones de 1982, las del histórico PSOE de Felipe González, y la participación récord de la democracia española (80%). Ahora intenta espolear al electorado con otro razonamiento: voten, dice, porque si no se repetirán los seis meses de negociaciones infructuosas que han llevado a que no se forme Gobierno y se repitan las elecciones.

Frente a la posibilidad de que esa situación vuelva a producirse, Rivera propone lo que ha bautizado como pacto antisillones. Es decir, que todos los líderes den un paso a un lado si concluyen que son parte del problema. "Aquí no hay nadie imprescindible, empezando por mí", ha dicho bajo el sol sevillano y rodeado de cabezas cubiertas por sombreros. "Nadie es más importante que su país".