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La participación fue del 67% en las primarias de julio de 2014

Los militantes que se pronunciaron en el proceso en que resultó elegido secretario general Pedro Sánchez fueron 128.313 de los 198.123 que figuraban en el censo

Las primarias de julio de 2014, en las que Pedro Sánchez fue elegido secretario general, son el único precedente de una consulta similar a la que este sábado ha celebrado el PSOE. El 67% de los militantes (128.313 de los 198.123 que figuraban en el censo) se pronunciaron en el proceso de hace un año y siete meses, hasta entonces inédito, que supuso que las bases del partido designaran de forma directa al líder socialista. En la fórmula tradicional los afiliados decidían los delegados de las distintas federaciones territoriales, que eran quienes tenían la última palabra en el congreso socialista.

Las bases del PSOE estaban integradas en julio de 2014 por 8.956 afiliados más que el censo de la consulta actual, que se cerró el pasado 30 de enero con 189.167, incluidos los militantes del PSC y de las Juventudes Socialistas. Sánchez obtuvo 62.490 votos (48,70%), de los que consiguió un tercio en Andalucía, la federación más poderosa del socialismo. El diputado vasco Eduardo Madina quedó segundo con 46.439 papeletas (36,19%), mientras que José Antonio Pérez Tapias, líder de la corriente Izquierda Socialista, fue tercero con 19.384 votos, equivalente al 15,11% de los votantes.

La trascendencia que alcanzaron las primarias de julio de 2014 queda patente por la participación, muy superior al 38,7% de militantes que presentaron avales para los tres candidatos a liderar el PSOE. Así, Sánchez llegó a la cita con 41.338 avales, esto es, 21.000 votos menos de los que le dieron la victoria en las urnas. Los 25.238 avales de Madina también quedaron por debajo del respaldo en la votación, donde también cosechó 21.000 votos más. Pérez Tapias logró casi 10.000 votos más que avales (9.912).

La decisión de Sánchez de someter a la elección de las bases el acuerdo alcanzado con Ciudadanos le arroga, según un senador de peso dentro del partido, la condición del “primer secretario general con un poder a la inversa, de abajo arriba, no de la cúspide a las bases del PSOE”. Independientemente del resultado, el Comité Federal refrendará la consulta, con la que Sánchez sorprendió en la reunión de este órgano del 30 de enero, ya que pese a no ser de carácter vinculante lo contrario sería ir en contra de la militancia.