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Elecciones generales 2015

Albert Rivera se reivindica como el candidato de los consensos

El líder de Ciudadanos presenta en Madrid su candidatura a La Moncloa defendiendo el "patriotismo constitucional" y el espíritu de los acuerdos liderados por Adolfo Suárez

Albert Rivera, durante su presentación como candidato de C's a la Moncloa. Ampliar foto
Albert Rivera, durante su presentación como candidato de C's a la Moncloa.

Albert Rivera lanzó ayer su candidatura a la presidencia del Gobierno reivindicando su capacidad para sentar en la mesa de negociaciones a PP, PSOE y Podemos. El líder de Ciudadanos, que es el partido preferido por los españoles como socio para cualquier pacto, según una encuesta de Metroscopia para EL PAÍS, criticó sin nombrarlos a Pablo Iglesias y a Mariano Rajoy por “generar la idea de que el enemigo es el PP o Podemos” y defendió “el patriotismo constitucional”.

En lo que va de 2015, Ciudadanos ha firmado pactos con el PSOE (Andalucía) y el PP (Madrid, La Rioja, Castilla y León y Murcia). En consecuencia, el 81% de los votantes del PP y el 61% de los del PSOE se decantan por la formación emergente para futuros acuerdos de Gobierno, según una encuesta de Metroscopia.

Eso es lo que reivindicó ayer Rivera en su puesta de largo como candidato a la presidencia del Gobierno: que Ciudadanos es el único partido bisagra de España, porque ninguna otra formación tiene capacidad para dialogar a ambos lados del arco ideológico.

“Hace falta alguien al frente del Gobierno que pueda sentar a la mesa a todos”, dijo el líder de Ciudadanos, que de nuevo evocó la figura de Adolfo Suárez, el presidente que lideró la Transición y su gran referente político. “La Constitución no se hizo unos contra otros. Para los pactos de la Moncloa todos tuvieron que atender a la llamada de Suárez. Estamos demostrando nuestra capacidad de dialogar con todos, de controlar y de llegar a acuerdos”, añadió en referencia a los pactos firmados por Ciudadanos para facilitar las investiduras de cinco presidentes autonómicos. “Creo que estoy capacitado, junto a mi equipo, para sentar a la mesa a los agentes políticos y sociales”, recalcó. “Entiendo que son mis compatriotas. Eso no lo entienden todos los candidatos”, argumentó en referencia a Mariano Rajoy y a Pablo Iglesias. “Unos quieren generar la idea de que el enemigo es el PP, otros la de que el enemigo es Podemos”.

Rivera habló en el Teatro de La Latina, justo en el corazón del Madrid castizo, vibrante el Rastro en la mañana del domingo. A su encuentro acudieron centenares de simpatizantes y la plana mayor de un partido que ahora lucha por sacudirse la etiqueta del hiperliderazgo y por demostrar que hay equipo. Sobre las estrechas sillas de terciopelo rojo se sentaron hombro contra hombro Luis Garicano, profesor de la London School of Economics; Matías Alonso, secretario general; Juan Carlos Girauta y Javier Nart, eurodiputados; Inés Arrimadas, candidata a la presidencia de la Generalitat; Fran Hervías, secretario de organización y los líderes autonómicos del partido. Todos escucharon las líneas rojas que marcará Rivera si consigue revertir la fotografía que dibujan hoy las encuestas, con Ciudadanos como cuarta fuerza, y llegar a la Moncloa.

“Nuestra Constitución, el Estado de bienestar, Europa y la economía de mercado son sagrados”, resumió el candidato. “De ahí no nos va a sacar nadie. Somos sus garantes”.

Patriotismo constitucional

Sin una bandera de España de fondo, pero haciendo del “patriotismo constitucional” el corazón de su discurso. Así presentó Rivera su candidatura a la presidencia del Gobierno.

“Mi objetivo no es inventar nada nuevo, sino reconstruir el proyecto común español”, dijo el presidente de Ciudadanos. “La unión de un país no es una bandera en un acto”, continuó en referencia al socialista Pedro Sánchez, que lanzó con esa escenografía su campaña para llegar a La Moncloa. “No tenemos complejos en defender el patriotismo constitucional. Venimos a eso”, siguió. “Los Gobiernos de España han regateado corto y han vendido eso a cambio de pactos para ir a La Moncloa”, criticó sobre los acuerdos de PP y PSOE con partidos nacionalistas.

La referencia provocó reacciones encendidas entre el público. Hubo gritos de “¡presidente!, ¡presidente!”. Palmas. Y una despedida que resumió la propuesta de Rivera: “Necesitamos cambiarlo todo sin romperlo todo”