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El Rey abre las puertas de palacio

Felipe VI ha visitado todas las comunidades y ampliado la agenda social de la Corona

Un año desde la coronacion del rey Felipe VI
Los Reyes, en Oviedo, el pasado octubre, durante la entrega de los premios Princesa de Asturias. EL PAÍS

Hace justo un año subió al trono el primer rey de España que iba a tener que ganarse el puesto cada día. La crisis y los escándalos de corrupción —también en la familia real— habían agotado el margen de indulgencia ciudadana y don Felipe lo sabía. “La Corona debe buscar la cercanía de los ciudadanos, saber ganarse continuamente su aprecio, su respeto y su confianza; y para ello, velar por la dignidad de la institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente”, dijo el 19 de junio de 2014 en su discurso de proclamación, su hoja de ruta. Ha sido ese doble propósito el que ha marcado su actividad este año.

Para demostrar el primero, tratar de hacer ver que está cerca, el nuevo Monarca, de 47 años, ha visitado las 17 comunidades autónomas, participado en 153 actos —11 de ellos en Cataluña, la primera a la que viajó—, presidido más de un centenar de audiencias y abierto las puertas de su agenda a personas que nunca habían pisado el Palacio. Desde el primer día, cuando a la recepción posterior a su proclamación convocó a más de 2.000 personas –políticos, jueces... pero también deportistas, científicos, humoristas...-; cinco días después, cuando recibió por primera vez en la historia de la institución a colectivos gais; en verano, en Mallorca, donde convirtió la tradicional cena de autoridades en un picoteo de pie para 300 personas, entre ellas, los estudiantes que mejor nota habían obtenido en selectividad, y hoy mismo. Don Felipe celebrará su primer aniversario en el trono condecorando a personas corrientes que hacen cosas extraordinarias, como un inmigrante paraguayo que salvó al anciano que cuidaba de morir en un incendio; un cirujano que ha intervenido en más de 2.000 trasplantes; un voluntario del Banco de Alimentos; un ama de casa que asiste a gente mayor...

Para demostrar la segunda parte de su objetivo, que la Corona observará “una conducta íntegra, honesta y transparente” y recuperar el prestigio perdido – la institución ha subido 0,6 puntos en valoración ciudadana, pero sigue suspensa, según el último CIS-, el Monarca impuso nuevas normas en La Zarzuela. Declaró incompatible recibir dinero público como miembro de la familia real con retribuciones, favores o negocios privados. Sus hermanas ya no forman parte de ese núcleo, ni representan por tanto a la institución, pero de haber estado vigente esa norma durante el reinado de don Juan Carlos, la infanta Cristina no podría haberse involucrado en los turbios negocios de su marido.

Don Felipe también encargó un régimen jurídico sobre regalos, para limitarlos a la estricta cortesía, de forma que la familia real jamás vuelva a aceptar obsequios como los dos Ferraris o un yate de 18 millones de euros que regalaron a su padre, respectivamente, el jeque Mohamed bin Rashid al Matkoum, primer ministro de Emiratos Árabes y un grupo de empresarios españoles.

El Monarca pidió una auditoría externa sobre las cuentas de la institución, como ya hacen la mayoría de casas reales europeas; se bajó el sueldo un 20% - hasta los 234.204 euros al año, aunque la reducción no supone ahorro para el Estado porque ese dinero se redistribuyó en otras partidas para la modernización digital de la Casa-, e impuso un código de conducta para los empleados de La Zarzuela de forma que tampoco ellos podrán beneficiarse, por su puesto, de favores privados.

Con Felipe VI la Corona se ha incorporado a la ley de transparencia y publicado por primera vez un extracto de los contratos y convenios que mantiene con distintas empresas. Por ejemplo, los 62.133 euros que la Casa del Rey ha gastado este año en una consultora especializada en publicidad, relaciones públicas y nuevas tecnologías que analiza todos los comentarios en redes sociales, webs y blogs de Internet que tengan que ver con la familia real. No obstante, falta mucho por saber para conocer el verdadero coste de la institución, como los viajes que realizan.

Don Felipe no solo ha multiplicado los actos respecto al último año de reinado de su padre —153 frente a 96— ; también ha alterado su temática, ahora más social. Ha acudido a más actividades vinculadas a la sanidad, la educación, el medio ambiente y a tantas citas culturales como actos militares, pese a que el Rey es, además, jefe de las fuerzas armadas.

Los mensajes

  • Discurso de proclamación (19 de junio de 2014). "La Corona debe buscar la cercanía con los ciudadanos, saber ganarse continuamente su respeto y confianza; y para ello, observar una conducta íntegra, honesta y transparente".
  • Primera visita a Cataluña como rey (26 de junio). "Como príncipe heredero, y a partir de ahora, como Rey, con estas visitas quiero hacer más presente todavía a la Corona en esta tierra para transmitir mensajes de respeto, entendimiento y convivencia".
  • Premios Príncipe de Asturias. (24 de octubre). "Los españoles ya no somos rivales los unos de los otros. Queremos una España alejada de la división".
  • Mensaje de Nochebuena. "Necesitamos una profunda regeneración de nuestra vida colectiva. Debemos cortar de raíz y sin contemplaciones la corrupción".

Ha realizado 20 viajes al extranjero, el primero, al Vaticano. Después, visitó MarruecosPortugal, Francia y a las casas reales europeas. Estuvo en Etiopía, para la Cumbre Africana; en México, para la Cumbre Iberoamericana; y en Bélgica, para conocer las instituciones europeas. Uno de sus viajes más importantes fue a EE UU, donde se entrevistó con Barack Obama, apremió a la comunidad internacional a tomar medidas contra el cambio climático y pronunció un discurso en la asamblea general de la ONU.

El Rey ha dedicado el 24% de su agenda este año a las relaciones internacionales. Su presencia como Príncipe en 69 tomas de posesión de mandatarios latinoamericanos le ha servido para continuar allí las buenas relaciones de su padre, pero en otros países, como Marruecos, don Felipe no ha logrado aún esa sintonía. El pasado abril telefoneó a Mohamed VI para agilizar el rescate de los espeleólogos accidentados en las montañas del Altas, pero dos de ellos fallecieron sin que Marruecos permitiera la entrada de un equipo de rescate español.

Le obsesiona no cometer errores y prefiere expresarse con gestos. Como el de revocar a su hermana el título de duquesa o eliminar el crucifijo de su proclamación y de los actos de promesa de cargos públicos. Como homenajear a los republicanos españoles que ayudaron a liberar París en la segunda Guerra Mundial y celebrar este viernes su primer año en el trono con un ama de casa, una mariscadora, un policía local, un cirujano...

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