Ciudadanos oficializa su ‘no’ a Díaz

La negativa de la candidata del PSOE a firmar el pacto anticorrupción propuesto por Rivera pone en manos del PP o de Podemos su investidura

Juan Marín y Susana Díaz, en el Parlamento andaluz.
Juan Marín y Susana Díaz, en el Parlamento andaluz. PACO PUENTES (EL PAIS)

Los nueve diputados de Ciudadanos en el Parlamento andaluz votarán el viernes en contra de la investidura de Susana Díaz (PSOE), según anunció Juan Marín, presidente del grupo parlamentario en Andalucía.

La formación de Albert Rivera responde así a la negativa socialista a firmar el pacto anticorrupción que habían negociado los representantes de ambos grupos y acerca con su decisión la posibilidad de que haya que convocar nuevas elecciones en la comunidad. La ley electoral marca que Díaz tiene dos meses por delante para lograr pactos que le garanticen cumplir con el requisito de tener más votos afirmativos que negativos. Por ahora, la presidenta saliente cuenta con el apoyo de su bancada (47) y el voto contrario, salvo cambios de última hora, de PP (33), Podemos (15), Ciudadanos (9) e IU (5, para un total de 62 votos negativos). Para ser investida necesita al menos 16 abstenciones del resto de fuerzas.

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“Ellos tendrán que decir por qué no quieren firmar ahora el pacto anticorrupción. Votaremos no en la segunda votación”, afirmó Marín, que siempre ha puesto ese acuerdo como condición previa e irrenunciable a la apertura de cualquier negociación que tuviera como meta lograr la abstención de sus diputados en la investidura. “Somos gente razonable, pero no tontos. Queremos hechos”.

El partido de Albert Rivera desconfía de los guiños públicos que le ha dirigido la candidata. El pasado sábado, los enviados de ambas formaciones abandonaron una reunión convencidos de que la firma del pacto anticorrupción era cosa hecha. El miércoles, y tras ver que esa rúbrica no llegaba, Rivera exigió que las condiciones de un posible acuerdo se recogieran tan exhaustivamente como en un contrato, y endureció el tono al hacerse eco de una petición que ya habían deslizado otros dirigentes la víspera: pidió “fecha y hora” para la marcha de Manuel Chaves, expresidente socialista de la Junta imputado por el caso de los ERE.

¿Qué ocurrió entre el sábado y el miércoles? Que Ciudadanos insistió en que Chaves dejara su acta ya y envió al PSOE las reformas que exige para dar su apoyo a la presidenta en funciones. “Una enmienda a la totalidad de 30 años de gobierno socialista”, según fuentes del entorno de Rivera, lo que frenó el ritmo de las conversaciones. Las decisiones que tome el expresidente de la Junta sobre su futuro marcarán las posibilidades de acuerdo entre PSOE y Ciudadanos.

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“La estrategia es la misma desde el primer día, recordarle al PSOE que queremos hechos y no palabras”, explicaron fuentes de la dirección de Ciudadanos, donde Rivera lidera las explicaciones sobre el posible pacto. “Hay que hacer pedagogía, es importante explicar las cosas las veces que haga falta, porque en España estábamos acostumbrados a las mayorías y toca explicar los pactos”, añadieron sobre esa distribución de papeles. “El resto son maniobras de desestabilización, quieren crear divisiones internas, pero no existen”.

Sobre la firma

J. J. MATEO

Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.

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