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Detenida una española en Turquía que iba a unirse al Estado Islámico

La mujer, arrestada junto a su marido marroquí, abandonó el país el pasado octubre

Samira Yerou, detenida en Turquía en 2014 cuando viajaba con su hijo español para unirse al Estado Islámico. Ampliar foto
Samira Yerou, detenida en Turquía en 2014 cuando viajaba con su hijo español para unirse al Estado Islámico.

Una mujer española y su pareja, de nacionalidad marroquí, han sido detenidos en Turquía tras detectarse que habían abandonado Melilla el pasado octubre junto con su bebé de 14 meses para integrarse supuestamente en la organización terrorista Estado Islámico o DAESH, según informó ayer el Ministerio del Interior.

La pareja fue arrestada cuando se encontraba en territorio turco temporalmente, a la espera de recibir apoyo logístico y económico por parte de la organización terrorista. La policía está tratando de aclarar por qué los detenidos habían regresado desde Siria a Turquía y cuál era su misión en este último país.

La mujer y su compañero, que trabajaba en una agencia de viajes, son residentes en Melilla. Sobre ambos pesaban sendas órdenes internacionales de detención decretadas por Santiago Pedraz, juez central de instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, “al encontrarse evidencias de su integración en esta organización yihadista”, según ha informado el Ministerio de Interior.

La operación ha sido llevada a cabo por la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, junto al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), en colaboración con los Servicios de Inteligencia de Turquía y la Dirección General de la Vigilancia del Territorio (DGST) de Marruecos.

Desde su salida de España, la Comisaría General de Información de la Policía Nacional ha llevado a cabo una intensa tarea de investigación y de seguimiento, que ha culminado con la localización de la pareja y su bebé en territorio turco.

Los dos arrestados están a la espera de juicio por aquellos delitos que pudieran ser apreciados en Turquía, para su puesta a disposición ante la justicia española lo antes posible. Por eso, las fuentes informantes no han sabido precisar cuándo serán entregados a España y puestos a disposición del juzgado central número 1 de la Audiencia Nacional.

La colaboración entre Turquía y España han dado sus frutos en ocasiones anteriores. El pasado marzo, la Guardia Civil detuvo en el aeropuerto de Barcelona a Samira Yerou, una marroquí residente en España, que regresaba de Turquía, donde fue interceptada cuando pretendía seguir camino hacia Siria para unirse al Estado Islámico (EI) o DAESH, según informó el Ministerio del Interior.

Yerou, sobre la que pesaba una orden internacional de detención emitida por la Audiencia Nacional, había abandonado su domicilio de Rubí (Barcelona) en diciembre del año pasado llevándose consigo a su hijo de tres años, de nacionalidad española. El padre del niño, residente en España, había denunciado su desaparición.

En 2014, la policía y la Guardia Civil detuvieron en España a 47 presuntos yihadistas en 12 operaciones policiales. Los servicios antiterroristas estiman que alrededor de un centenar de personas residentes en España, en su mayoría de origen marroquí, han viajado a Siria e Irak para unirse al  Estado Islámico y al Frente Al Nusra (franquicia de Al Qaeda).

Otras detenciones

Los Mossos d’Esquadra desarticularon el pasado 8 de abril una célula yihadista que pretendía atentar en Cataluña. Fueron detenidos los 11 integrantes de la organización, que pretendían secuestrar a una persona, vestirla con un mono naranja, someterla a un interrogatorio y degollarla ante una cámara.

31 de marzo, la Guardia Civil detuvo en Badalona (Barcelona) a cuatro miembros de una familia, cuyos dos hijos, gemelos de 16 años, estaban a punto de ir a Siria para enrolarse en el Estado Islámico.

Las mujeres que se integran en la yihad en Siria o Irak se dedican habitualmente a cocinar y a contraer matrimonio con algún combatiente para engendrar hijos, según varios expertos en la materia. Estos no conocen ningún caso de mujer que haya luchado con las armas.

Los servicios antiterroristas españoles y de otros países europeos vienen constatando en los últimos meses el incremento de mujeres o parejas que se trasladan a las zonas de combate acompañadas de sus hijos menores.

El establecimiento de familias en los territorios donde operan los yihadistas obedece a las instrucciones de estas organizaciones terroristas. El objetivo es poder crear un entramado familiar que sirva como sustento para la creación de una estructura social que sirva para estructurar un Estado islámico dominado por radicales.

El pasado diciembre, el Ministerio del Interior desmanteló una red de reclutamiento de mujeres para servir como amantes de combatientes. Había captado a 12 jóvenes de Ceuta y Melilla a través de Internet. Unas 550 europeas se han unido al Estado Islámico, según estimaciones del Instituto para el Diálogo Estratégico de Londres, una organización independiente, publicadas el pasado enero.

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