Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pedro Sánchez no pactará con Rajoy “en ningún caso” tras las generales

Los barones sentencian que un acuerdo con el PP sería “la muerte”del PSOE

Pedro Sánchez, secretario general del PSOE.
Pedro Sánchez, secretario general del PSOE.

Digan lo que digan las urnas dentro de once meses, cuando se celebren las elecciones generales, el PSOE no pactará con el PP incluso en el supuesto de que Podemos tuviera la llave del Gobierno o capacidad para gobernar. Esta es una decisión no firmada ni acordada en ningún órgano de dirección del PSOE pero que el secretario general de este partido, Pedro Sánchez, no tendrá el menor problema en sacar adelante cuando se produzca el debate de alianzas, pactos de gobierno o de gobernabilidad tras las elecciones legislativas de noviembre de 2015. Sánchez defiende esta posición pero también los miembros de su ejecutiva y los secretarios regionales: desde Susana Díaz, presidenta de Andalucía, y Javier Fernández, presidente de Asturias, hasta los candidatos autónomicos y secretarios generales de toda España.

Esta es la respuesta al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que en su balance de fin de año del pasado viernes hizo una defensa vigorosa del bipartidismo. Al ser preguntado sobre la posibilidad de un pacto con el PSOE, para garantizar “la estabilidad de España” y cerrar el paso de la llave del gobierno a Podemos, el jefe del Ejecutivo pospuso la respuesta a los resultados electorales de noviembre. “Entonces hablaremos”, dijo.

No hay nada que hablar, según aseguró ayer Pedro Sánchez a EL PAÍS. “Es imposible cualquier acuerdo; no por sectarismo sino porque el PSOE es el partido de la izquierda que quiere atraer al centro, en tanto que Rajoy demuestra todos los días que legisla para la derecha más extrema”, explicó. El líder socialista se centra en sus explicaciones para justificar el portazo a Rajoy en las leyes y reformas de la mayoría parlamentaria popular durante esta legislatura. “Reforma fiscal injusta, retroceso de libertades; el último, con la ley mordaza, la ley de educación”, enumera entre otras, sin entrar en juicios de valor sobre la propuesta del presidente.

Puig (Valencia): "Es malo para el PSOE pero sobre todo para España"

Pero en el “tacticismo” de Rajoy, sí se ceban los secretarios territoriales y miembros de la ejecutiva de Sánchez. “Con el PP de la injusticia y del cinismo no vamos a ir a ninguna parte”, sentencia el secretario de Organización del PSOE, César Luena, que duda drásticamente “de las buenas intenciones” de Rajoy. Esa propuesta es neutra para el PP pero perjudica al PSOE, concluyen los dirigentes socialistas consultados. La percepción de que el PSOE puede ir del brazo del PP “llenaría las urnas de votos hacia Podemos”, señala uno de los dirigentes consultados. Este como otros de sus compañeros prefieren no dar su nombre cuando se refieren a la formación que dirige Pablo Iglesias. La preocupación de Mariano Rajoy por la “estabilidad”, que es parte de su argumento para defender la unidad frente a Podemos no sería tal porque si se coloca a populares y socialistas del mismo lado, se situaría a Podemos como la alternativa de gobierno, explican. Este escenario será así para las elecciones generales pero el dilema se presentará dentro de seis meses.

Antes de los comicios a la presidencia del Gobierno necesariamente los partidos políticos tienen que hablar de pactos para resolver el puzle que deparen las elecciones municipales y de trece autonomías más las ciudades de Ceuta y Melilla el próximo mes de mayo. En este terreno todo está muy abierto menos la posibilidad de pacto con el PP, según remacha Pedro Sánchez y los directamente concernidos como son los responsables territoriales. “Pactar con el PP es poner fin y matar a 125 años de historia del PSOE”, advierte el candidato socialista al Gobierno de Extremadura, Guillermo Fernández-Vara. Le resultaría imposible porque “todo lo que hace el Ejecutivo del PP en la región es contrario a lo que yo hice en el Gobierno y a lo que propone mi partido”, explica.

Desde Valencia, el candidato socialista, Ximo Puig, responde a Mariano Rajoy que un pacto de los dos grandes “además de ser una mala idea para el PSOE es una mala idea para España”. La desconfianza es total. “En esa propuesta del PP subyace el afán de hundir al PSOE”, insiste Puig. Ahora que están luchando por la supremacía de la izquierda una vez que ha surgido Podemos, los mensajes de unidad con el PP les afectan negativamente. “Rajoy y el PP quieren limitar al PSOE su capacidad de ser alternativa”, dice Puig en tono acusatorio.

El abrazo “del mal boxeador”

ANABEL DÍEZ

Los dirigentes territoriales del PSOE van a incorporar a su balance del año sobre la situación política un nuevo argumento: la llamada del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a pactar con los socialistas por si “deja de pasar” lo que siempre ha ocurrido. Esto es, que las elecciones las gane el PP o el PSOE y que Podemos se haga con el poder. Si Pedro Sánchez y César Luena, desde la dirección federal, son contundentes en su rechazo a ese acuerdo, mucho más lo son los dirigentes territoriales a quienes se les agolpan los agravios. Guillermo Fernández-Vara, en Extremadura, Ximo Puig, en la Comunidad Valenciana; Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha. El no rotundo a pactar con el PP se repite en los socialistas de La Rioja, Cantabria, Castilla y León, Ceuta, Melilla, Baleares, Murcia, Aragón, Navarra y Madrid. “Han roto todos los equilibrios y no han contado con el PSOE para nada”, señala a este periódico el candidato castellano-manchego, que se enfrentará en mayo con la presidenta de esa comunidad, María Dolores de Cospedal. Su espina más profunda se la clavó Cospedal con el cambio en solitario del Estatuto de Castilla-La Mancha y la ley electoral de esa región. “No hay afecto en la propuesta, se abrazan a nosotros como los malos boxeadores”, enjuicia García-Page. La responsable de Política Municipal del PSOE, Adriana Lastra, remacha: “PP y PSOE no nos parecemos en nada salvo que somos mayoritarios”.

Más información