LA CONVENCIÓN DEL PP

La cúpula del PP intenta minimizar la tensión interna y niega “convulsión”

Los ataques de la derecha refuerzan la hoja de ruta de los populares vascos

Foto: atlas | Vídeo: SAMUEL SÁNCHEZ / ATLAS

Los ataques internos al proyecto político de Mariano Rajoy y los cuestionamientos de liderazgo del PP siempre han activado el mismo antídoto. Esto es, ante las críticas, todos a una. Los principales dirigentes recurren al mensaje de unidad e intentan minimizar la polémica. Pero la crisis que vive esta semana la dirección de los populares con el ala derecha de la formación no tiene precedentes y, a pesar del argumentario oficial, en el partido muchos cargos respiran un clima de fractura real con difícil vuelta atrás. Una brecha que culmina meses de tensiones con el sector encabezado por José María Aznar y que ha condensado en unos días una escenificación tras otra. Del desplante del expresidente del Gobierno a la renuncia de Jaime Mayor Oreja, que tampoco acudirá a la convención de Valladolid

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En este contexto, a la cúpula del PP no le queda otra opción que recurrir a la misma estrategia y reiterar el mismo mensaje: negar el problema. Ayer lo hicieron los máximos responsables del partido y miembros del Gobierno. La número dos de los populares, María Dolores de Cospedal aseguró una y otra vez en una comparecencia en la sede nacional de la formación que no existe ningún conflicto. Habló de “dinámicas” propias de los partidos y rechazó sin matices que se haya producido una fractura. “Que el presidente de honor no pueda asistir por una cuestión de agenda a un acto del partido no lo veo convulsión”, sostuvo, tratando de rebajar esa polémica a un compromiso internacional asumido por Aznar antes de la convocatoria de la convención.

El ministro del Interior, Jorge Fernández, también restó públicamente importancia al boquete abierto por la derecha. “No sé si deberíamos calificarlas de marejada o, más bien, de marejadilla”, dijo, informa J. Jiménez Gálvez.

Todos defendieron la política antiterrorista y penitenciaria del Ejecutivo y minimizaron las pésimas relaciones con los colectivos de víctimas. ¿Por qué ha empeorado esa relación? “Se lo tendría que preguntar a las víctimas. Y este es el partido que siempre ha tenido una política antiterrorista clara”, dijo Cospedal. Esteban González Pons, coordinador de la ponencia España, una gran nación, aseguró en un encuentro con periodistas que “sobre la posición política del PP, la novedad es que no hay novedad”.

Foto: atlas | Vídeo: Atlas
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En cualquier caso, este escenario sí ha producido una novedad. Los ataques de la derecha han acabado fortaleciendo la hoja de ruta de los populares vascos. La líder de la formación en Euskadi, Arantza Quiroga, ya pactó con Rajoy en su último cara a cara acelerar la cita con el lehendakari, Iñigo Urkullu. Y ayer volvió a incidir en ese plan. Lo prioritario es que esa reunión se produzca con celeridad para “poner en marcha esta operación” de liderar el fin de ETA junto al PSE.

“En este momento, hay que tener altura de miras”, aseveró en una entrevista en TVE. Y con esta ambición pretende actuar el PP en Euskadi ante un escenario nuevo y frente a los planteamientos del pasado. Borja Sémper, número tres de los populares vascos, consideró a este respecto “profundamente injustas” e “indignas” las críticas de María San Gil, quien reprochó al partido permitir la “pesadilla” que vive Euskadi. “La pesadilla la vivíamos cuando teníamos que salir de casa y mirar debajo del coche”, lamentó Sémper en la cadena SER. “No podemos aguantar cualquier cosa. Hoy es eso, mañana decir que somos cómplices de ETA o que apretamos el gatillo”.

Sobre la firma

Francesco Manetto

Estudió Filosofía y Letras y en 2006 empezó a trabajar en EL PAÍS tras cursar el Máster de Periodismo del diario. En Madrid se ha ocupado principalmente de información política y, como corresponsal en la Región Andina, se ha centrado en el posconflicto colombiano y en la crisis venezolana. Actualmente trabaja en la redacción de Ciudad de México

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