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'IN MEMORIAM'

De la Merced, una innovadora al servicio del municipalismo

"En lo personal y en lo político, la Mercedes de 26 años que conocimos en Valladolid no cambió nunca"

Nuestra familia popular pierde uno de sus miembros más representativos. Una de esas mujeres que, siendo muy joven, se incorporó con toda su ilusión, y mucho esfuerzo y trabajo, al proyecto ganador del Partido Popular.

En lo personal y en lo político, la Mercedes de 26 años que conocimos en Valladolid no cambió nunca: luchadora, innovadora; un espíritu libre, con pensamiento autónomo, defensora de sus principios y de los del partido, pero al mismo tiempo respetuosa con las opiniones divergentes. Sincera, amiga de sus amigos, nunca dejaba de decirte lo que pensaba de verdad. No regalaba halagos, sabía escuchar y, sobre todo, sabía resolver con eficacia.

Ella decía, y así lo recordábamos ayer, que los valores personales son los que dignifican y dan valor a la actividad política. Los suyos, desde luego, impregnaron todas las tareas que desempeñó. En el partido, donde era una persona muy querida, su nombre era uno de los primeros que venían a la mente cuando alguien hablaba o escribía de “las mujeres del PP”.

Pero su labor política fue especialmente intensa y significada en el Ayuntamiento de Madrid. Porque, desde el principio, Mercedes creyó y defendió el municipalismo, por ser los Ayuntamientos, como recordaba a menudo, la Administración más cercana a los ciudadanos, y que mayor sensibilidad tiene que mostrar ante sus necesidades y requerimientos.

Fue concejal de Chamberí, su barrio. Fue primera teniente de alcalde. Negoció en sus primeros pasos la Ley de Capitalidad. Innovadora, como era, cuando presidió la Comisión Nacional de Economía y Hacienda de la Federación Española de Municipios fue pionera en la modernización de la Administración. Y peleó por acercar y mejorar los servicios a los madrileños. Como secretaria general de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas, su última labor política, ha llevado a cabo una gran tarea para ayudar a los municipios iberoamericanos y estrechar lazos con América Latina.

Mercedes fue una gran promotora de las políticas de igualdad de la mujer en el empleo, de la lucha contra la violencia de género o de las iniciativas a favor de la integración de los inmigrantes. En la memoria de los españoles está la vehemencia con la que defendía ese papel de la mujer, las ideas e iniciativas de nuestro partido en La noche de Hermida, ese debate en 1993 entre cinco políticas del PP y cinco del PSOE donde su voz, junto con la de Loyola de Palacio, Celia Villalobos, Luisa Fernanda Rudi y María Jesús Sainz, desmontó tantos mitos en torno al proyecto del Partido Popular.

En un momento como el que vivimos, es una gran pérdida que se haya ido alguien como Mercedes. Su sinceridad castellana, su autonomía de pensamiento, su claridad, su empatía, su experiencia y su consejo nos hacían mucha falta. Descanse en paz.

Ana Botella es alcaldesa de Madrid.

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