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Tensión entre PNV y PSE por los incidentes en Anoeta

Ambos partidos cruzan reproches sobre la política de Seguridad

Los incidentes registrados en las gradas del estadio Anoeta, en San Sebastián, el pasado sábado durante la disputa del partido amistoso de fútbol entre Euskadi y Bolivia, han abierto una profunda brecha en las alicaídas relaciones entre PNV y PSE-EE. Los enfrentamientos se saldaron con 14 ertzainas heridos, siete de ellos de baja por fracturas, 16 violentos imputados por la Fiscalía por participar en los altercados —dos detenidos, uno de ellos de 15 años, y 14 identificados por los agentes—, y la primera disputa entre el Departamento de Seguridad y los sindicatos del cuerpo, además de la petición de comparecencia en el Parlamento, a instancias del PP, de la consejera Estefanía Beltrán de Heredia.

Pero el PNV, en su defensa de la actuación de la consejera de Seguridad, ha dirigido duros reproches al papel desempeñado por el socialista Rodolfo Ares al frente de la Ertzaintza durante su etapa como consejero de Interior del Gobierno vasco. Por ello, el PSE-EE ha acusado al responsable de Relaciones Institucionales del PNV, Koldo Mediavilla, y al propio partido nacionalista, de “tratar de ocultar y tapar el silencio” del Gobierno de Iñigo Urkullu “metiendo ruido” y haciendo “críticas” a la gestión del anterior Ejecutivo, en vez de plantear “propuestas para acordar”.

Desde los socialistas vascos se considera que el PNV “no termina de aceptar o de entender que está en el Gobierno, que ya no está en la oposición”. Los socialistas preguntan si “va a ser culpa de Rodolfo Ares que a un mando de la Ertzaintza, se supone que afiliado al PNV, se le ocurriera retirar la bandera española de las comisarías” o si “también es responsabilidad del Rodolfo Ares, que dejó la Ertzaintza en septiembre, que algún responsable, se supone que político, organizara un dispositivo para un partido de alto riesgo más propio de una cuestación del cáncer”. Tras insistir en que el PNV tiene que darse cuenta de que “está en el poder, que tiene que proponer cosas y no hacer crítica”, el PSE-EE ha recordado que “todavía se está esperando que el Gobierno presente el escenario macroeconómico, las directrices presupuestarias y unas propuestas sobre las que acordar, porque hasta ahora no hay nada”. Según el comunicado de respuesta a las descalificaciones de Mediavilla, el PSE-EE reconoce que “no se trata de meter prisas, porque hay que darle al nuevo Gobierno un margen de maniobra, pero parece que el PNV quiere tapar esos silencios metiendo ruido”.

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