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Víctor Campos: la frustración de Fabra

El presidente del PP en Castellón fue el mentor del exvicepresidente

El exvicepresidente de la Generalitat Víctor Campos. Ampliar foto
El exvicepresidente de la Generalitat Víctor Campos. Juan Carlos Cárdenas, EFE

Víctor Campos fue vicepresidente con Francisco Camps en la Comunidad Valenciana hace dos legislaturas, desde el 26 de agosto de 2004 hasta mayo de 2007. El 3 de abril de ese año había anunciado su retirada de la política. Su decisión se conoció justo el día en que el presidente firmó el decreto de convocatoria de las elecciones autonómicas para el mes de mayo. Su adiós de la primera línea pilló por sorpresa incluso a Camps, ya que el vicepresidente estaba considerado el sucesor de Carlos Fabra, quien había sido su mentor, en Castellón, y que en aquel entonces era presidente provincial del PP y de la Diputación castellonense.

Campos había iniciado su carrera política en 1991, con 31 años, como concejal en el Ayuntamiento de Castellón para después pasar a ser vicepresidente de la Diputación provincial desde 1995, puesto que compatibilizó con el de edil en el consistorio. Durante esta época fue miembro del consejo de administración de RTVV. En mayo de 2003, fue elegido diputado por Castellón en las Cortes Valencianas y ejerció desde junio de 2003 a agosto de 2004 como conseller de Justicia y Administraciones Públicas.

De agosto de 2004 a mayo de 2007 se convirtió en la mano derecha de Camps como vicepresidente de la Comunidad Valenciana. Desde este puesto, participó en la organización de la visita del Papa a Valencia en 2006 y en las conversaciones que llevaron un gran premio de Fórmula 1 a Valencia.

Campos aseguró tras su renuncia en abril de 2007 que su decisión obedecía únicamente a motivos “personales” sin mencionar ningún tipo de motivación política. En un artículo publicado en EL PAÍS, las personas más cercanas al exvicepresidente aseguraron que había “perdido la ilusión” y que dejaba la política “de verdad”. Campos había perdido progresivamente protagonismo en el Consell y en la dirección regional del PP. Vio cómo pasaba de ser un peso pesado a convertirse en alguien prescindible.

A principios de marzo de 2009, resultó imputado en el caso Gürtel sobre una supuesta trama de corrupción que investigaba el juez Garzón en la Audiencia Nacional. Cuando él entró en el proceso, ya estaban implicados el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, el secretario general del PPCV, Ricardo Costa, y el exjefe de gabinete de la Consellería de Turismo, Rafael Betoret. Tras conocer la noticia, Campos optó por solicitar la baja voluntaria de militancia en el PP. Después de que se pasara la investigación al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana desde la Audiencia Nacional, el 19 de mayo de 2009 Campos declaró como imputado por un supuesto delito de cohecho ante el juez instructor, José Flors, que no le impuso medidas cautelares.

El TSJCV aceptó el 3 de agosto del mismo año los recursos presentados por los imputados y ordenó el archivo de la causa abierta. Al día siguiente, el Comité de Derechos y Garantías del PP decidió readmitir a Campos en el partido.

La Fiscalía Anticorrupción y el PSPV recurrieron la decisión ante el Tribunal Supremo, que el 12 de mayo de 2010 ordenó al TSJCV reabrir la causa contra Campos y los otros implicados (Camps, Costa y Betoret). El juez Antonio Pedreira, del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, envió de nuevo la causa valenciana al Tribunal Superior de la Comunidad Valenciana. El juez Flors publicó el pasado viernes el auto por el que procesaba a Campos, Camps, Costa y Betoret.

Conversaciones de la trama

Según las conversaciones registradas de la trama Gürtel y publicadas por EL PAÍS, no solo Campos mantenía buenas relaciones con Álvaro Pérez, el Bigotes. También su mujer, Paz, se llevaba muy bien con los cabecillas de la red como evidencia, por ejemplo, la siguiente escucha:

Paz: ¿Don Álvaro Pérez?

Álvaro Pérez: Sí, soy yo.

P.: ¿Qué pasa, Alvarito? Muchas gracias por todos los regalos, te has pasado una pasada del 5.000.

A. P.: ¿Las niñas qué dicen?

P.: Bueno, las niñas están flipadas.

A. P.: ¿Sí?

P.: Dicen: ¿puede ser nuestro tío éste?

A. P.: Diles que lo he hecho de corazón.

P.: Qué bueno, oye, te has pegado una pasada.

A. P.: La semana que viene o la siguiente ya te avisaré, nos vamos a comer tú y yo, en petit comité y te doy una cosa que es realmente el regalo de la pequeña, porque quiero que lo tenga la pequeña, es una cosa muy especial, pero no me la han tenido preparada a tiempo.

P.: Qué fuerte eres, eres muy fuerte.

A. P.: ¿Te ha gustado tu reloj?

P.: Me ha encantado.

La recepción de agasajos por parte del político valenciano es, en este caso, evidente. Víctor Campos decidió en la mañana de ayer, al igual que Betoret, pagar la multa pertinente después de ser procesado, declarándose de esa forma culpable y conformándose con la pena más alta.

Ahora será el presidente del tribunal del jurado, Juan Climent, quien fijará la condena por el delito de cohecho pasivo impropio en una sentencia que dictará en los próximos días.