Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cospedal presenta su "mochila de valores” arropada por la plana mayor del PP

Entre los asistentes estaban Rajoy, Sáenz de Santamaría, Bono, Chaves, el alcalde de Madrid o el próximo presidente de Extremadura

Cospedal saluda (de derecha a izquierda) a Chaves, Rajoy y Bono. Ampliar foto
Cospedal saluda (de derecha a izquierda) a Chaves, Rajoy y Bono.

Maria Dolores de Cospedal ha elegido el Patio de los Generales del Convento de San Pedro Mártir en Toledo como escenario para su toma de posesión como presidenta de Castilla-La Mancha, pero hubiera dado igual que hubiera escogido la sede de Génova en Madrid, porque muchos de sus inquilinos estaban ayer acompañando a su secretaria general. Unas presencias que, quizás hacen más hondas las ausencias de líderes populares en otras tomas de posesión.

El primero (aunque fue el último en llegar, solo antes que Cospedal), su presidente, Mariano Rajoy, recibido con aplausos y que asistió en primera fila a la jura del cargo, entre el presidente del Congreso y antiguo presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, y el vicepresidente tercero, Manuel Chaves. También frente al estrado y con una sonrisa igual de amplia que el abanico que no paraba de mover para amainar el bochorno del claustro, estaba la portavoz del PP en la Cámara Baja, Soraya Sáenz de Santamaría, sentada muy cerca del presidente saliente, José María Barreda.

No han sido los únicos dirigentes de la ejecutiva popular que han atravesado la puerta de las Bestias, que da acceso al claustro del siglo XVI. Otros que lo han hecho han sido Esteban González Pons, Federico Trillo, Miguel Arias Cañete, Ana Pastor, y Cristóbal Montoro, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, el presidente del PP de Canarias, José Manuel Soria, el vicepresidente de Madrid, Ignacio González, o el próximo presidente de Extremadura, Jose Antonio Monago. Además de las caras del PP de Rajoy, no se han querido perder el acto antiguos conocidos de la época de Aznar como el exministro de Justicia José María Michavila o Adolfo Suárez Illana, que ya compitió contra Bono por el mismo cargo que hoy ha jurado Cospedal.

Con 20 minutos de retraso y acompañada por las notas del canon de Pachebel entrecortadas por aplausos apasionados, ha hecho su aparición la nueva presidenta de Castilla-La Mancha. Enfundada en un entallado vestido blanco bajo una chaqueta color crema, Cospedal ha besado uno por uno a los alcaldes y alcaldesas de las cinco capitales de la comunidad, a todos los compañeros de partido, y al resto de autoridades que estaban en primera fila. Antes de subir al estrado ha saludado cariñosamente a sus padres y ha abrazado a su marido, Ignacio López del Hierro, a quien se ha referido como “mi amigo y el hombre de mi vida”.

Una vez jurado su cargo, visiblemente emocionada y conteniendo las lágrimas, ha comenzado su discurso dirigiéndose a Rajoy, antes que a Bono o a Chaves. Tras reconocer que muchos le aconsejaron hace cinco años que no se hiciera cargo del PP de Castilla-La Mancha, ha asegurado que en el Gobierno va a continuar con el mismo compromiso de cambio. Cospedal ha presentado en sociedad a su “mochila de valores” que contiene unos principios que ha seguido a lo largo de su vida y que pondrá en práctica durante su Gobierno en Castilla-La Mancha: “ser la primera en entrar y la última en salir, el empeño en superar mis limitaciones y terminar el día siempre con la conciencia limpia”.

Cospedal ha seguido en su discurso la misma línea que en sus intervenciones durante el debate de investidura y ha asegurado que su prioridad será luchar contra el desempleo y recuperar la prosperidad. Ha reiterado de nuevo su particular percepción del modelo del Estado de las Autonomías. “No pueden existir 17 ecosistemas separados […] que dan lugar a grandes ríos de déficit y a grandes ríos de burocracia”. No se ha olvidado de Rajo, a quien se ha referido en varias ocasiones y a quien ha agradecido “su aliento constante”.

Como han hecho otros presidentes de Comunidades Autónomas del PP, Cospedal también ha hecho alusión a Bildu, cuya presencia en los Ayuntamientos ha considerado una “infamia”. Un alegato que habrá agradecido la presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, que también ha asistido al acto. A quienes quizás no habrá gustado tanto el discurso habrá sido a los representantes de los sindicatos UGT, Carlos Pedrosa, y CC OO, José Luis Gil, o a Juan Antonio Mata, el presidente del Centro Económico y Social, uno de los organismos que la nueva presidenta quiere suprimir. Entre los invitados, además de representantes de la empresa y la banca de Castilla-La Mancha, se encontraban el director de orquesta, Luis Cobos, y el Consejero Delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián.

Aunque ha habido representantes de la Iglesia Católica, quien no ha asistido ha sido el arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez Plaza. Quizás se haya quedado preparando la procesión del Corpus, fiesta grande de la ciudad, a la que mañana asistirá la nueva presidenta acompañada de Rajoy.