Por un solo voto

Villalobos, un pueblo de Zamora, cambia de alcalde por solo un sufragio

Heliodoro Calderón, alcalde de Villalobos, y Mercedes Caso, teniente alcalde.
Heliodoro Calderón, alcalde de Villalobos, y Mercedes Caso, teniente alcalde.

Villalobos, como la mayoría de municipios de España, se ha vuelto azul, pero por poco. Los casi dos millones de votos de diferencia que arrancó el PP en las últimas municipales le quedan infinitamente grandes a este pueblo zamorano de algo más de 300 habitantes. El socialista Heliodoro Calderón, del PSOE, seis legislaturas como alcalde, se va por obra y gracia de una sola papeleta. La intriga se mantuvo hasta el final: el sufragio que inclinó la balanza a favor del PP fue el último del recuento, según el regidor.

Ahora que Heliodoro se prepara para dejar el mando, dice que no está triste y que no le molesta haber perdido por un margen tan pequeño. “No es para rasgarse las vestiduras”, comenta; “los años van pasando, son 24, y eso se nota, porque al final, en un núcleo pequeño de población, el alcalde tiene a sus cabreados”.

El enfado con un vecino, la abstención de unos cuantos… todo cuenta cuando se cuentan tan pocas papeletas. “Siete u ocho votos de una familia pueden cambiar el Ayuntamiento”, reflexiona Heliodoro. En las anteriores elecciones, las de 2007, la diferencia fue de 131 votos a 81.

El enfado con un vecino, la abstención de unos cuantos… todo cuenta con tan pocas papeletas

Heliodoro se proclama “agradecido” por haber sido elegido tantas veces, pero ha decidido que ya no se presenta más: “Se acaba un ciclo y se acabó. Cuando se está muchos años, en pequeños municipios, si no tienes cuidado te acabas creyendo que el Ayuntamiento es tuyo”. El día 11 de junio cede el mando. Que otros peleen los próximos votos.

Más información
El azar da al PSPV la alcaldía de Alcudia de Veo
Un voto perdido decide la alcaldía de Os Blancos
A la novena va la vencida
Elecciones a estrenar
Abstención total en un pueblo de Tarragona
Un pueblo que vota en asamblea

En otros lugares, como el Ayuntamiento de Os Blancos (Ourense) u otro municipio de Zamora, Galende, el desenlace del 22-M no está tan claro. En la localidad gallega todos viven pendientes de un voto desaparecido. En la castellano-leonesa José Manuel Chimeno, del PSOE, vive en un sinvivir: primero ganó por un solo voto (513 frente a los 512 del PP). Habían pasado 16 años desde que fue alcalde de su pueblo, y ya antes, en las elecciones de 2007, estuvo a punto de regresar, pero el popular Jesús Villasante, en el poder durante los últimos tres lustros, le venció por solo 11 votos. Ahora, tras verse prácticamente en la alcaldía, el PP está recurriendo dos sufragios nulos. Por el momento, nadie sabe quién ocupará el sillón.

Sobre la firma

Raquel Seco

Redactora y editora del suplemento Ideas de EL PAÍS. Dirigió el equipo de redes sociales del diario y trabajó en las delegaciones de Brasil y México, coordinando EL PAÍS Brasil. Antes, pasó por La Voz de Galicia y comunicación corporativa. Es licenciada en Periodismo por la Universidade de Santiago de Compostela y Máster de Periodismo de EL PAÍS

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS