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Abstención total en un pueblo de Tarragona

En La Vilella Alta ningún vecino acudió a votar en señal de protesta

El lema de Fuenteovejuna “todos a una”, se hizo realidad el domingo en La Vilella Alta, un pequeño pueblo de la comarca del Priorat, en Tarragona. Ninguno de los 112 vecinos de esta localidad acudió a votar en señal de protesta porque solo se había presentado una lista, del PP, con un candidato que reside en las Islas Canarias. Nadie en el pueblo pudo dar con él, ni le conocen, ni le han visto nunca, con lo que los vecinos se pusieron de acuerdo y decidieron que nadie fuera a votarle. Todos lo cumplieron, por lo que ahora no se han podido elegir los 5 concejales con los que cuenta el Ayuntamiento y el panorama político en el municipio es incierto. El actual alcalde en funciones, Josep Maria Rebull, se ha visto obligado a formar una gestora para gobernar el pueblo hasta que se decida si se convocan unas nuevas elecciones.

En un primer momento, aparte del Partido Popular, también presentó una lista el PSC. Pero la candidata, Núria Bondesio, tampoco es de La Vilella Alta, sino que reside en Reus. “Desde el Ayuntamiento y también los vecinos, pudimos contactar con ella a través de Facebook, y todos le aconsejamos que no presentara”, explica Jaume Figueres, regidor en funciones de La Vilella Alta. La socialista decidió retirar la candidatura el pasado viernes, a solo dos días para los comicios.

Cuando se acercan las elecciones, varios vecinos se agrupan en una candidatura, pero este año nadie se animó. “La gente huye de problemas”, añade Figueres. “Esto es para los jóvenes y no para gente mayor como yo”, se excusa P. Masip, un habitante del pueblo de 65 años.

Estos últimos cuatro años ha gobernado una lista independiente adscrita a Convergència i Unió. Pero dejaron claro que solo permanecerían en el poder cuatro años. “Lo seguimos manteniendo, deben entrar siempre personas nuevas en los Ayuntamientos, la gente tiene que saber lo que es gobernar”, explica el concejal en funciones de la localidad.

Figueres tiene la esperanza de que alguien se anime, y presente lista en los próximos comicios, que según él “serán en un plazo máximo de 6 meses”. Quizá entonces todos los vecinos acudan en tromba a votar.