México emite una alerta epidemiológica para identificar casos de la viruela del mono

La enfermedad, presente en una docena de países occidentales, aún no ha sido detectada en territorio mexicano

Fotografía de las lesiones provocadas por la viruela del mono, durante un estudio en la República Democrática del Congo entre 1996 y 1997.
Fotografía de las lesiones provocadas por la viruela del mono, durante un estudio en la República Democrática del Congo entre 1996 y 1997.Brian W. J. Mahy (EFE)

Las autoridades sanitarias de México han puesto sobre aviso a hospitales y clínicas de todos los niveles de atención para que identifiquen casos sospechosos de la viruela del mono. La Secretaría de Salud ha publicado la alerta epidemiológica, pese a que aún no se han detectado casos en el país. La enfermedad, presente en humanos desde hace cinco décadas en África, está en el foco de atención de la Organización Mundial de la Salud (OMS) después de que en las últimas semanas se encontraran contagios en 12 países industrializados: Estados Unidos, Canadá, Australia y nueve países europeos. Hasta esta semana se han reportado unos 250 pacientes confirmados y probables en el mundo, según Naciones Unidas.

La viruela del mono o viruela símica (conocida también como monkeypox, su nombre en inglés) es una enfermedad rara, provocada por un virus que se transmitió originalmente de los animales a los humanos, de acuerdo con la OMS. Las autoridades mexicanas señalan en un comunicado que el padecimiento tiene dos fases. La primera etapa clínica se conoce como el periodo de invasión, dura cinco días y presenta síntomas como fiebre, dolores de cabeza intensos, inflamación de ganglios, malestares en la espalda baja y en los músculos, así como falta de energía. La segunda etapa se caracteriza por la aparición de ampollas, un sarpullido que inicia de uno a tres días después de que inicia la fiebre. La erupción en la piel se presenta primero en la cara y después en el resto del cuerpo. Los síntomas, señala la ONU, “visualmente son dramáticos” y matiza que “pueden ser muy similares a los experimentados por los pacientes de viruela, aunque son menos graves desde el punto de vista clínico”.

Los síntomas duran entre dos y tres semanas. La enfermedad pasó de los animales a los humanos por la manipulación de animales salvajes, como primates y roedores infectados. La infección de una persona a otra es poco común y se da por contacto directo con fluidos corporales, lesiones en la piel u objetos contaminados por quien estaba enfermo. “Los casos graves se producen con mayor frecuencia entre los niños y su evolución depende del grado de exposición al virus, el estado de salud del paciente y la gravedad de las complicaciones”, asegura la OMS.

No es una enfermedad nueva. Desde los años setenta se identificó el primer caso en la República Democrática del Congo, en un niño de nueve años. Desde entonces se ha encontrado en zonas rurales y selváticas en diez países africanos. En el Congo se considera como enfermedad endémica. En 2003 se documentó por primera vez contagios de viruela símica fuera de África, después de que varias personas se enfermaran en Estados Unidos. Entonces, un grupo de roedores importados de África infectaron a perritos de la pradera domesticados y después lo pasaron a los humanos. La letalidad, la tasa de muertes registradas entre quienes la contraen, no ha superado el 10% en ninguna de las epidemias que se han registrado en los últimos 50 años.

Los expertos internacionales subrayan que no existen vacunas ni tratamientos contra la viruela del mono, pero aseguran que la vacunación contra la viruela ayuda a que su evolución se más leve y afirman que los brotes pueden ser controlados. “Por lo que sabemos del virus y sus modos de transmisión, este brote aún puede contenerse. El objetivo es contenerlo y detenerlo”, dijo esta semana la doctora Rosamund Lewis, experta en viruela en el mundo. El primer caso de este último brote fuera de África se informó el pasado 7 de mayo en una persona que viajó de Nigeria al Reino Unido, aunque hay indicios de que la enfermedad pudo haber llegado a Europa antes. El riesgo sanitario mundial ha sido caracterizado como bajo.

En México hubo una falsa alarma después de que circulara el rumor de una persona infectada en la capital. “Es definitivamente falso lo que circula en redes sociales de que se haya detectado en el hospital de Xoco, como en cualquier parte del territorio mexicano, algún caso de viruela símica, hasta este momento no lo tenemos en forma alguna pero lo estamos ya vigilando”, dijo la semana pasada el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell.

Las autoridades mexicanas recomiendan medidas de prevención como el lavado frecuente de manos, cubrirse nariz y boca con el codo al toser y estornudar, y evitar compartir alimentos, bebidas, cubiertos y platos. En caso de estar cerca de una persona enferma se pide usar mascarilla, lavar la ropa y los utensilios en contacto con el paciente con agua y detergente, así como no tocar las lesiones directamente. En caso de tener síntomas se sugiere buscar atención médica y aislarse de otras personas. La Unión Europea ha instado a poner a las mascotas de los contagiados en cuarentena para evitar la propagación del virus. “No se recomiendan las restricciones a viajes ni al comercio desde países donde se hayan identificado casos”, señala la Secretaría de Salud.

“La viruela del mono no se transmite al menos de que tengamos contacto directo con algún portador”, comentaba Roberto Vázquez Campuzano, profesor de la UNAM, en una entrevista con este diario esta semana. “Tenemos que estar tranquilos y conscientes que se van a seguir presentando nuevas enfermedades”, agregó el investigador.

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Sobre la firma

Elías Camhaji

Es reportero en México de EL PAÍS. Se especializa en reportajes en profundidad sobre temas sociales, política internacional y periodismo de investigación. Es licenciado en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por el Instituto Tecnológico Autónomo de México y es máster por la Escuela de Periodismo UAM-EL PAÍS.

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