Columna
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Misión cumplida

Estados Unidos no será grande otra vez, su papel en el mundo y su prestigio se han debilitado

Amy Coney Barrett en el momento de jurar su cargo como juez del Supremo en la Casa Blanca.
Amy Coney Barrett en el momento de jurar su cargo como juez del Supremo en la Casa Blanca.CNP/ABACA / GTRES

El cambio es imparable. Estados Unidos ya no es un país blanco, anglosajón y protestante, sino una sociedad multirracial. Una de las mayores paradojas de la gloriosa historia de su democracia es que el partido republicano, nacido de la oposición a la esclavitud, es ahora la formación que defiende los privilegios de la antigua mayoría racial hegemónica, mientras que el demócrata, feudo de los blancos sudistas frente a la minoría negra, representa al nuevo país coloreado y plural....