ENTREVISTA A ÁNGEL GARRIDO

Garrido: “El metro ha sido el gran salvavidas de todos los madrileños”

El consejero de Infraestructuras y Transportes de la Comunidad de Madrid analiza la doble crisis que enfrenta la región: las consecuencias del temporal ‘Filomena’ y la de la covid-19

Angel Garrido, consejero de Transportes de La Comunidad de Madrid, en el centro de operaciones y pantallas de las carreteras.
Angel Garrido, consejero de Transportes de La Comunidad de Madrid, en el centro de operaciones y pantallas de las carreteras.SANTI BURGOS

Ángel Garrido (Madrid, 56 años) era el viernes por la mañana un hombre satisfecho en medio del desastre que vive Madrid. Se le notaba. La decisión de no parar el metro fue decisiva para mantener viva la movilidad de la capital y evitar un caos superlativo. Miraba las pantallas del centro de control de su Consejería de Infraestructuras y Transportes para exclamar que el 99,6% de las carreteras comarcales, las de su competencia, estaban despejadas, un trabajo, proclama, dirigido por cuatro mujeres: Chelo Pérez (viceconsejera), Inés Berrio (directora de carreteras), Belén Peña (subdirectora) y Silvia Roldán (consejera delegada de Metro).

Pregunta. ¿Podemos convenir que el aviso de los meteorólogos se cumplió, que cayó la nevada histórica que decían que iba a caer y que, por tanto, no cabe la excusa de que fue más grave de lo previsto?

Respuesta. Había un aviso claro por parte de Meteorología, es probable que luego, como suele ocurrir siempre, la realidad superara un poco a lo previsto. Pero es verdad que había un aviso clarísimo de nevada, de alerta roja. Todos nos esforzamos en repetir, yo desde luego lo hice el día antes de la nevada y el mismo día de la mañana, que era una alerta roja, que era la primera vez que ocurría en la Comunidad, y que la alerta roja conlleva una alerta de graves riesgos para las personas.

P. ¿No habría sido necesario un aviso más contundente? No hubo un acto institucional de suficiente entidad, que llegue a toda la población, de ‘Oiga, a partir del mediodía no salga usted de casa, no se desplace en coche’.

R. Todos nos esforzamos, desde luego en las intervenciones decíamos que no se circulara, que iba a ser una nevada que iba a ocasionar problemas graves en los desplazamientos. En todas las crisis siempre hay algo que aprender, y si no aprendemos algo, mal vamos. Quizás en una situación semejante pueda ser razonable un anuncio de las tres Administraciones conjuntamente. Se pueden y se deben extraer conclusiones. Dicho esto, ha habido buena coordinación entre las Administraciones, lo tengo que decir. En lo que a mí respecta, además, con el Ministerio de Transportes siempre ha habido buena coordinación, y la seguirá habiendo.

P. ¿Dónde estaba el viernes cuando empezó a tomar las primeras decisiones?

R. Cuando vemos que empieza a nevar, lo primero que hicimos, el mismo viernes por la noche, fue tomar una decisión muy importante en torno a Metro, que luego ha sido un poco el gran salvavidas de todos los madrileños en cuanto al transporte. Fue que los trenes siguieran circulando por la noche. Todos los que teníamos fuera de cocheras siguieron circulando. ¿Qué permitió eso? Permitió que al día siguiente pudiéramos sacar esos trenes porque los que estaban en cocheras quedaron bloqueados. Esa decisión que se toma bajo presión, y en unas condiciones muy difíciles, permitió que Metro siguiera funcionando. Si hubiéramos guardado todos los trenes, como normalmente se habría hecho, sin duda al día siguiente habríamos podido sacar poquísimos. Esa fue una de las más grandes. Otra que tuvimos que tomar sobre la marcha fue que todos los autobuses interurbanos y urbanos, en este caso interurbanos, siguieran prestando servicio hasta que los concesionarios dijeran ‘Ya no se puede más’.

P. Pero la EMT a las 20.27 transmitió la decisión de suspender el servicio, nueve minutos después ordenó que siguieran hasta donde pudieran. La consecuencia fue que 250 autobuses fueron abandonados a su suerte en la capital.

R. En esos momentos era muy difícil tomar decisiones, y seguramente lo que procuró EMT, que es uno de nuestros concesionarios, igual que tenemos los privados, es que la gente llegara a sus domicilios. Y siempre hay una franja de sombra en la que alguno se queda atrapado. Es muy difícil acertar con el 100%.

P. ¿El metro seguirá funcionando 24 horas?

R. Hoy [por el viernes] va a funcionar 24 horas, será el octavo día. Ya funcionan todos los búhos interurbanos, el servicio nocturno de autobuses. Por lo tanto, el sábado ya tenemos que cerrar. Porque es que tenemos que realizar labores de mantenimiento, porque Metro lleva funcionando una semana ininterrumpida. Es imprescindible.

P. ¿De la experiencia de un metro abierto 24 horas durante ocho días se saca alguna conclusión ante el futuro?

R. Nos ha servido como experiencia porque nosotros sí tenemos previsto, está en el programa de gobierno, abrir el metro 24 horas los fines de semana. Es cierto que es una experiencia distorsionada porque en el entorno de 13.000 a 14.000 personas que hemos tenido como viajeros en la franja de 1.30 a 6.00, no tenían otro medio de transporte. Es posible que en condiciones normales fueran muchos menos los viajeros y habría que evaluar bien cuál sería la población susceptible de coger el metro a esas horas. Tomaremos decisiones a futuro en base a esta experiencia, a veces las crisis también se pueden convertir en oportunidades, como mínimo de aprender. Y en Metro siempre se aprende de todo, como que tenemos un personal increíble, 7.000 personas que han trabajado como si fueran un solo hombre y una sola mujer y que lo han dado todo.

P. Hemos visto imágenes del metro atestado de gente en las horas punta durante estos días. ¿Esto se podría haber evitado? Nos hemos olvidado de la pandemia.

R. Dos cosas: nosotros todos los días hemos sacado el 100% de los trenes disponibles. Por eso a veces cuando se dice ‘se pueden poner más metros y más frecuencias’. No, no se puede. Pero ni aquí ni en ningún sitio. Sacamos el 100%. Tengo que decir una cosa que es bueno repetirla, lo dijimos durante la pandemia y lo vuelvo a decir. Lo que rige en el transporte público, en toda España ahora, no es distancia, es densidad. Pueden circular tres personas por metro cuadrado. Y nosotros tenemos un sistema de conteo en los tornos que lo que hace es parar la entrada de viajeros cuando creemos que se está superando esa densidad, por lo tanto se ha mantenido también esa densidad de tres personas por metro cuadrado. Imagino que puede haber algún episodio aislado. Y luego, es evidente, hemos visto a mucha gente en metro los primeros días. ¿Por qué? Porque el primer día, creo que hubo un incremento de más del 21%, y sin embargo teníamos el 25% menos de trenes, los que se quedaron en cocheras atrapados. Si uno suma más 21 por un lado y menos 25 por otro, hemos visto frecuencias y número de personas que seguramente no son los que quisiéramos. Pero teníamos dos alternativas: o prestar un servicio no en las condiciones en que nos gustaría o prestarlo. Y optamos por prestarlo.

P. Vayamos a la pandemia. Me he apuntado una frase que usted dijo en septiembre: “Lo que vayamos a hacer debe decirse ya porque no debemos crear confusión en la ciudadanía”. ¿Usted cree que esta división que tiene la Comunidad en zonas básicas de salud no induce a confusión? ¿Si preguntamos a cada ciudadano cuál es su zona básica y dónde están los límites, lo sabe?

R. Ahora ya no lo sé. Seguramente el primer día habría gente que no lo sabría. Yo seguramente no lo hubiera sabido.

P. ¿Sabe cuáles son los límites de su zona básica de salud?

R. Los límites exactos, no. Pero sí sé, porque se avisa, qué zonas están. Y yo sé que mi zona en este momento no tiene ese problema. Y creo que eso sí lo sabe la gente. Y, sobre todo, creo que hay algo importante. Y es que ha funcionado, la verdad es que funcionó, para combatir la segunda oleada funcionó de una manera yo creo que espectacular. Es verdad que se bajó muy rápido y muy bien la curva. Por lo tanto, lo que funciona yo creo que hay que mantenerlo. Cosa distinta es que, si vuelven a subir, y está subiendo en toda España, que las cifras se van disparando, además de lo que estamos haciendo que funciona, seguramente habrá que poner nuevas medidas, estoy seguro de que se van a ir poniendo.

P. Había una situación chocante. Veíamos comunidades que tomaban medidas estrictas y Madrid era un pequeño paraíso, donde todo estaba abierto. Comunidades importantes con sus centros comerciales cerrados prácticamente desde junio y aquí todos abiertos, el toque de queda más laxo de todas las comunidades… ¿Dónde estaba el secreto?

R. El secreto probablemente lo pueda explicar mejor Sanidad que yo.

P. La gente no conoce sus zonas básicas de salud y ni siquiera había controles. ¿O el secreto ha sido la responsabilidad de los madrileños?

R. Hay una cosa muy importante y lo ha dicho usted, la responsabilidad de los madrileños, es verdad y lo digo siempre en todas mis intervenciones, ha sido extraordinaria. Es cierto que Madrid ha tenido unas restricciones distintas de las de otras comunidades, tratando de combinar eso que se llama economía y salud, pero lo cierto es que nos fue bien y bajó tremendamente la tasa, hasta el punto de sorprender un poco en toda España. Luego eso ha funcionado. Yo ahí confío en los responsables de Salud. ¿Que ahora hay que tomar medidas adicionales? Pues es probable. Y seguramente las tomarán.

“Debemos hacer unos presupuestos a la altura de lo que espera el ciudadano”

P. Estamos sin presupuestos.

R. Estamos con mis presupuestos, dicho sea de paso, que no sé si ya ganamos a Montoro o estamos ahí ahí. Pero los presupuestos de la Comunidad son los presupuestos de Ángel Garrido, que debían estar bien hechos.

P. ¿2021 va a ser otro año con los presupuestos de Garrido?

R. Confío en que no. Estoy deseando que se acaben los presupuestos Garrido, lo digo yo que soy Garrido. Porque creo que necesitamos y merecemos unos presupuestos nuevos, acordes a la situación actual. ¿Qué necesitamos para eso? Que nos pongamos de acuerdo los que tenemos al final que votar y sacarlos adelante. Ojalá sean lo más amplios posibles. Yo creo que en esta situación hemos visto en otros sitios que ha habido apoyos de la izquierda o de la derecha para unos presupuestos del signo contrario. Es tiempo de responsabilidad. Espero que cuando se formulen tengan un respaldo amplio.

P. El PP solo habla de los presupuestos con Vox, ni siquiera con Ciudadanos, no digamos ya con la oposición.

R. No, no. Yo entiendo que con Ciudadanos. No me encargo yo, pero se está hablando. Creo.

P. ¿Estamos en esa fase de diálogo o a la espera de que llegue la fase de diálogo?

R. Yo entiendo… vamos, que estamos en la fase de hablar entre los dos partidos que configuramos el Gobierno.

P. Con la pandemia, ¿no deberían ser unos presupuestos distintos, menos liberales?

R. No me cabe duda. Creo que han de tener un enfoque evidentemente sanitario, eso es obvio, pero tienen que tener un enfoque muy social. Lo digo como lo pienso. Y tenemos que trabajar en esa línea, que seguramente es una línea muy propia de un partido de centro como Ciudadanos. Y esta es quizás una gran diferencia que tenemos con el PP. Un enfoque muy social, muy dirigido a las familias, y que nadie se quede atrás

P. Digámoslo, un poco socialdemócratas.

R. No emplearía socialdemócrata porque nosotros no lo somos, somos de centro.

P. Tienen algún socialdemócrata por ahí metido.

R. Vamos a decirlo con una frase. Debemos hacer unos presupuestos a la altura de lo que esperan los ciudadanos.

P. ¿Y bajar impuestos es social en estos momentos?

R. Bajar impuestos es algo que siempre está en el ADN de este Gobierno, de los dos grupos que conformamos el Gobierno, porque en muchos casos bajar impuestos supone aumentar la recaudación. Mire la paradoja. Para mí la experiencia de Madrid en ese sentido es buena, ya sé que hay modelos distintos y que la izquierda no cree en ese modelo, pero a Madrid tener unos niveles de imposición fiscal bajos le ha permitido recaudar mucho. De hecho, recaudamos en muchos casos más que en otras partes de España y colaboramos en ese fondo de solidaridad.

P. Pero usted que ha sido presidente sabe perfectamente que Madrid es una máquina de recaudar también por el efecto capitalidad, porque es diferente de otras comunidades.

R. Ahí tengo que negarle la mayor. No afecta en absoluto eso porque de hecho la Comunidad de Madrid ha superado a Cataluña ahora. Y Madrid debería haber sido porcentualmente más grande que Cataluña o que otras regiones en la época en que aquí no había un sistema autonómico, en que estaba todo centralizado, y sin embargo no ocurrió eso. Madrid lo ha sabido gestionar muy bien en lo económico y por eso hemos ido recuperando escalones. Éramos la cuarta comunidad autónoma cuando comenzamos. Por lo tanto, ese argumento lo niego siempre porque debería haber sido al revés, deberíamos haber ido para atrás.

P. Apuesta por un aumento del gasto público.

R. Evidentemente, eso hace recuperar todo un sector muy importante, que es el de las infraestructuras públicas, y eso ayuda a recuperarse mucho más de la crisis. Yo soy partidario de eso.

P. Es el único consejero que ha hecho los deberes con respecto a los fondos europeos y ha presentado un plan de infraestructuras ambicioso. ¿Cómo va el plan Garrido?

R. Hemos presentado un plan muy ambicioso, en torno a los 5.000 millones, con grandes infraestructuras vertebradoras de la Comunidad, por ejemplo la Línea 11, que llamamos, la Línea Diagonal, que va a recorrer en diagonal toda la ciudad de Madrid, y que es una enorme infraestructura, que es estructurante de toda la Comunidad. Llevamos muchos proyectos que tienen que ver con la digitalización, con una política verde, que es importante, que también valora mucho la Comunidad Europea, cada coche que enterremos porque el ciudadano coge el metro, estamos haciendo una Comunidad más limpia.

P. Tendrá que negociar con su consejero de Hacienda.

R. Primero aquí, en la Comunidad, que es quien lo va a gestionar, y después el Estado, que también decide cuáles son los proyectos que pasan, pero yo tengo mucha confianza en el ministro Ábalos, de verdad, creo que va a apoyar muchos de los proyectos que ha presentado Madrid, porque tienen mucho que ver con lo que él quiere, con lo que él también va a pedir para Renfe, para Cercanías...

P. ¿Se siente cómodo cuando oye proclamas nacionalistas madrileñas?

R. No utilizo ese lenguaje, por lo tanto, a mí no me gusta. No me gusta el victimismo de ninguna naturaleza, porque además hemos acusado durante mucho tiempo al nacionalismo de victimismo, y por tanto yo no querría que Madrid cayera nunca en ese tipo de victimismos ni de nacionalismos. Somos una comunidad moderna. Los nacionalismos se los dejamos a los nacionalistas.

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