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Valencia no podrá cobrar el IBI a la Iglesia sin una modificación de la ley de Mecenazgo

La inspección municipal de tributos ha recuperado 8,2 millones en situación de fraude fiscal en 2020

El concejal de Hacienda en el Ayuntamiento de València, Borja Sanjuán.
El concejal de Hacienda en el Ayuntamiento de València, Borja Sanjuán.AYUNTAMIENTO DE VALÈNCIA (Europa Press)

El Ayuntamiento de Valencia no podrá cobrar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) por la actividades económicas de la Iglesia si no hay “una modificación, como mínimo de la Ley de Mecenazgo”, ha asegurado este miércoles el concejal delegado de Hacienda, Borja Sanjuán.

“Es muy dificultoso, por la configuración que tenemos actualmente, que las confesiones religiosas paguen por tributos locales”, ha dicho el edil, que ha señalado que esa es una “voluntad compartida con otros ayuntamientos” y ha apuntado la intención de tratarla en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

Sanjuán se ha pronunciado así en la rueda de prensa ofrecida para presentar los datos de inspección tributaria de 2020, preguntado por el control del IBI y por si el Consistorio ha remitido recibos a hospitales privados u otras actividades gestionadas por organizaciones religiosas por este concepto.

El concejal ha mostrado “la voluntad” del ayuntamiento para cobrar ese impuesto y que estos colectivos paguen como hace “cualquier tercero o actividad”. Ha resaltado que los hospitales públicos pagan al Ayuntamiento y “tributan en la ciudad”, mientras “hospitales privados de confesiones religiosas no están pagando”. “A ese sinsentido nos llevan los privilegios eclesiásticos en materia tributaria”, ha dicho.

En cuanto a la remisión de recibos para cobrar en esos casos que no tributan, Sanjuán ha aseverado que hay “un problema de configuración legal”. “No tenemos habilitación legal para cobrar, por ejemplo a la Casa la Salud. No podemos emitir un recibo que no es conforme a norma”, ha explicado.

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“Ningún valenciano, ninguna persona de esta ciudad, entiende que pague La Fe y que no pague la Casa de la Salud. Es bastante evidente que hay una anomalía”, ha afirmado, además de considerar que se podría hablar de “un componente de posible competencia desleal”. “Es una materia pendiente que no corresponde solo al Ayuntamiento de València pero en la que tiene especial interés”, ha dicho el edil, que ha añadido que del ICIO (Impuesto de Obras y Construcciones) sí que ha habido “se han cobrado algunos recibos”.

Durante su comparecencia, ha señalado que a través de la gestión del convenio catastral que se está impulsando, está previsto que el plan de inspección municipal del próximo año incluya en el control de tributos el IBI, “la principal fuente de recursos” de las arcas municipales.

Un nuevo plan de inspección

La inspección municipal de tributos ha recuperado 8,2 millones de euros en situación de fraude fiscal en 2020. La mayor parte corresponde a la gestión de plusvalías (3,5 millones de euros) y al Impuesto sobre Actividades Económicas (3,2 millones de euros), que se ha incorporado recientemente a las actuaciones de control y donde se ha detectado un 58% de irregularidades.

Según Sanjuán, “por cada euro que el Ayuntamiento invierte en inspección, obtiene ocho para el presupuesto municipal”. El edil ha anunciado que, “a través de la gestión del convenio catastral que estamos impulsando”, está previsto que el plan de inspección del próximo año incluya el Impuesto de Bienes inmuebles (IBI).

El regidor de Hacienda, Borja Sanjuán, ha dado cuenta del plan de inspección correspondiente a 2020, “un año particular” porque se tuvieron que paralizar y reorientar las actividades a causa de la pandemia. Aun así, el edil ha calificado el resultado “de excepcional”, puesto que se han conseguido rescatar para las arcas municipales 8.202.767 euros en fraude fiscal. De ellos, 3,5 millones de euros corresponden a la gestión de plusvalías; 3,2 millones de euros, al Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE); 800.000 euros, al Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO); 500.776 euros, a sanciones tributarias, y “una cifra casi residual a causa de la covid-19”, a la tasa de ocupación del dominio público.

Sanjuán ha recordado que el Ayuntamiento ha incorporado el ICIO y el IAE a la inspección en los últimos años y “hasta el año 2016 la recaudación por inspección del IAE era de cero euros”.

El concejal ha indicado que desde que se incorporó el IAE a la inspección, los sectores que más recaudación han proporcionado son el hospedaje, la actividad del puerto de València, que comporta el 13%, y los servicios recreativos y culturales, como los salones de juego.

Sanjuán ha asegurado que “se ha demostrado que invertir dinero en inspección y combatir el fraude fiscal es muy rentable para este Ayuntamiento y aporta rendimiento en término de justicia fiscal”, y ha anunciado que se está trabajando, “a través de la gestión del convenio catastral que estamos impulsando”, para que el plan de inspección del próximo año contemple el control sobre el IBI, la principal fuente de recursos del Ayuntamiento.

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