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La jueza informa a favor del indulto total al maquinista del Alvia en Santiago e insiste en las deficiencias de la curva

Francisco Garzón fue condenado a dos años y seis meses de cárcel como autor de 79 delitos de homicidio y 143 de lesiones por imprudencia grave

Francisco Garzón (última fila a la derecha) y Andrés Cortabitarte (sentado delante de él) durante la primera sesión del juicio por el accidente del Alvia, en octubre de 2022.OSCAR CORRAL

La magistrada de la plaza 2 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Santiago considera que existen “razones de justicia y equidad” para indultar a la única persona que acabó siendo condenada de las dos que se sentaron en el banquillo del largo juicio del Alvia. En un auto con fecha de ayer lunes, la jueza del caso, María Elena Fernández Currás, ha apuntalado la petición de la Fiscalía (de la semana pasada) y ha informado a favor de que se conceda el indulto total de la pena que pesa sobre Francisco Garzón Amo, el maquinista del tren descarrilado en la curva de Angrois, a la entrada de Santiago, el 24 de julio de 2013. El profesional, ya jubilado, fue condenado en 2023 a dos años y seis meses de cárcel como autor de 79 delitos de homicidio y 143 de lesiones, en todos los casos por imprudencia grave. Mientras tanto, y tras el giro inesperado del fiscal Mario Piñeiro, que al final del juicio retiró la acusación a Andrés Cortabitarte, exdirector de Seguridad en la Circulación del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), el alto cargo acabó absuelto.

La jueza se muestra a favor del indulto total o que al menos se le indulte de la parte de la pena que excede de los dos años, lo que significaría la suspensión condicional de la ejecución de la pena de cárcel. La magistrada coincide con el fiscal favorable al indulto, Antonio Roma, jefe de área de Santiago, que la semana pasada también pidió el indulto —en este caso solo parcial— por “relevantes razones de justicia y equidad”. Entre su argumentario, Roma citó el tiempo transcurrido desde la tragedia, la enfermedad respiratoria que sufre el maquinista retirado de 65 años y el hecho de que cuide de su madre con discapacidad. La solicitud del indulto ante el Ministerio de Presidencia partió inicialmente del Sindicato de Maquinistas, Semaf, un colectivo que desde el principio ha respaldado a Francisco Garzón.

El informe favorable para el indulto, que no es vinculante, ya ha sido remitido al Ministerio de Justicia. En su auto, la jueza destaca que el maquinista carece de antecedentes penales previos y recalca que la responsabilidad civil “ha sido abonada, en su totalidad o prácticamente en su totalidad, en cuanto a las cantidades liquidadas, por QBE, aseguradora de RENFE, condenada como responsable civil directa”. Garzón, además, “se encuentra actualmente jubilado de su actividad profesional, por lo que el pronóstico de que vuelva a delinquir es prácticamente nulo”, concluye la magistrada de este macrojuicio que se extendió nueve meses entre 2022 y 2023.

“Concurren razones de justicia y equidad para concederle el indulto solicitado, dado que la conducta delictiva se cometió por una imprudencia profesional grave, pero concentrada en un brevísimo espacio de tiempo en que el penado, como maquinista jefe, perdió la atención a la marcha del tren”, recuerda Fernández Currás, cuando “mantuvo una conversación telefónica con el interventor sobre una cuestión profesional, pero que carecía de urgencia alguna en esos momentos, y coincidiendo con el paso del tren por un punto crítico de la vía que imponía una brusca reducción de la velocidad, que el penado no respetó”.

En su informe, la magistrada reivindica su sentencia inicial, en la que se hacía hincapié en la inseguridad de la curva de A Grandeira, en el barrio de Angrois, donde se produjo el desastre. Este fallo consideraba que, además de la negligencia, “en la gravedad del resultado producido concurrían” otras “circunstancias atinentes a la deficiente señalización del tramo en que se produjo el descarrilamiento y de medidas de seguridad que disminuyeran el riesgo de un exceso de velocidad de tal calibre” con el que “el descarrilamiento del tren era seguro”. Esta consideración, subraya la jueza, no quedó “descartada por la sentencia de apelación, aunque no se haya materializado en la condena de la única persona a quien se acusó como responsable de esas deficiencias en la vía”, es decir, Andrés Cortabitarte.

Por último, Fernández Currás tiene en cuenta “el profundo pesar del penado por el dolor generado a las víctimas y a sus familias”, el cual “fue patente ya desde el primer momento tras el accidente y durante la tramitación del procedimiento y la celebración del juicio”. Además, recalca que, “como alegan algunas de las víctimas a la solicitud de indulto, la condena moral del maquinista será de por vida, cumpla o no la pena de prisión”.

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