Cae una red que cultivaba 10.000 plantas de marihuana en ocho casas okupadas y con enganche ilegal de agua y luz en Toledo

El grupo estaba formado por 19 personas, todas ellas con antecedentes penales

La Guardia Civil ha detenido este viernes a 19 miembros de una organización criminal que se dedicaba al tráfico de drogas y tenía cultivadas más de 10.000 plantas de marihuana en avanzado estado de crecimiento en la localidad de Hormigos (Toledo). Las plantaciones estaban alojadas en nueve viviendas de dicha localidad (cinco situadas en el casco urbano y cuatro en una urbanización), ocho de las cuales estaban ocupados y enganchadas ilegalmente a la red eléctrica y de agua. Además de la droga, el instituto armado ha requisado dos armas largas de fuego, una de ellas figuraba como robada de la Comunidad de Madrid, y material logístico necesario para el cultivo de marihuana valorado en 400.000 euros, según la nota hecha pública por la Guardia Civil. Esta ha asegurado que la colaboración ciudadana ha sido clave para localizar las plantaciones.

La operación comenzó como fruto de avisos de la ciudadanía de Hormigos, que se dio cuenta de la existencia de un gran número de plantaciones de marihuana en la localidad, según comentan fuente del instituto armado. Cuando los agentes procedieron al registro de las viviendas se encontraron con que las viviendas contaban con un gran material de seguridad para proteger las plantaciones de supuestos robos por parte de bandas rivales. Además de con las armas de fuego requisadas, las instalaciones contaban con perros “potencialmente peligrosos”, según asegura la nota de la Guardia Civil.

Una de las características que han trascendido de todo el entramado es su sofisticado método de ocultación de las plantaciones. En una de las viviendas, la plantación de marihuana se hallaba resguardada en un sótano al que se accedía mediante un pequeño agujero abierto en uno de los muros de la planta baja de la vivienda.

Aunque este era el método más simple de ocultación. En otra de las viviendas, la plantación se encontraba resguardada por una puerta blindada que se hallaba en la parte trasera de la vivienda y a ras de suelo. El acceso al espacio se producía a través de una trampilla oculta que se había construido en la habitación principal de la vivienda. En otro de los domicilios se había instalado una segunda puerta blindada, aparte de la de la vivienda, que se abría en dirección contraria para dificultar la entrada a la misma.

Los presuntos delincuentes se enfrentan a una lista de ilícitos penales bastante larga. Se imputan ocho delitos de cultivo y elaboración de droga, dos delitos de pertenencia a grupo criminal, nueve delitos de defraudación de fluido eléctrico por hacer uso de electricidad de manera fraudulenta para proporcionar luz a las plantas de marihuana. A esto, se añaden nueve delitos de defraudación de agua, ocho de ocupación de inmueble sin autorización, uno de tenencia ilícita de armas, un robo con fuerza en las cosas y un delito de suplantación de la identidad.

De los 19 detenidos, 13 de ellos son hombres de entre 24 y 45 años, y seis son mujeres de entre 26 y 45. Todos ellos cuentan ya con antecedentes penales, según admiten fuentes de la Guardia Civil. Además de las plantas de marihuana en estado avanzado, se han requisado también 2.500 gramos de flores de cannabis dispuestos para su comercialización y 100 gramos de hachís. La operación ha sido llevada a cabo por el Grupo de Delincuencia Organizada y Antidroga de la Guardia Civil de Toledo y dirigida por el Juzgado de Primero Instancia e Instrucción 1 y 2 de Torrijos (Toledo).

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