La Guardia Civil localiza un cuerpo en la finca del autor confeso de la muerte de Manuela Chavero

El sospechoso ha llevado a los agentes hasta el lugar donde asegura que enterró el cuerpo hace cuatro años

Monesterio/ Badajoz/18-09-2020: Agentes de la guardia civil custodian la entrada a una finca en la que puede encontrarse el cuerpo de Manuela Chavero.
FOTO: PACO PUENTES/EL PAIS
Monesterio/ Badajoz/18-09-2020: Agentes de la guardia civil custodian la entrada a una finca en la que puede encontrarse el cuerpo de Manuela Chavero. FOTO: PACO PUENTES/EL PAIS / EL PAÍS

La Guardia Civil ha encontrado restos óseos en la finca que fue propiedad del autor confeso de la muerte de Manuela Chavero, la mujer desaparecida en julio de 2016 en la localidad pacense de Monesterio. Un equipo de la Guardia Civil especializado en la búsqueda de restos óseos se había trasladado a la zona junto con otro grupo de agentes especializados en inspecciones oculares. El detenido, Eugenio Delgado, fue llevado a dependencias de la Guardia Civil de Zafra (Badajoz) para tomarle declaración tras ser arrestado a última hora de la tarde del jueves. Y tras ello fue conducido hasta la finca, ubicada en el paraje conocido como La Dehesa, a unos cuatro kilómetros al norte del casco urbano del municipio.

Delgado confesó en la madrugada de este viernes que había matado a Chavero en julio de 2016. El autor confeso, tras derrumbarse frente a los agentes de la Guardia Civil, sostuvo que lo hizo “por accidente” y se mostró dispuesto a colaborar. Chavero desapareció hace cuatro años sin dejar rastro. La televisión y las luces de su casa quedaron encendidas, su cartera y su móvil seguían sobre la mesilla. No había indicios de una entrada forzada a su vivienda. Parecía como si hubiese salido a tirar la basura por la noche y nunca regresó. Aquel mes de verano, sus hijos, de 12 y seis años, se encontraban de vacaciones con el padre, de quien se había separado. La última persona que la vio con vida fue una amiga con la que había quedado aquella misma noche.

Hace unas semanas, su hermana Emilia recibió una carta en la que se señalaba a Eugenio Delgado, un hombre de 28 años y vecino de la víctima, como el presunto responsable de la desaparición de la víctima. La misiva propició que los agentes de la Guardia Civil detuvieran el jueves por la tarde a Delgado. Más tarde, de madrugada, el detenido no pudo aguantar más y se derrumbó frente a los agentes en el cuartel de la Guardia Civil de Zafra. Ahí es cuando confesó haber matado y enterrado a Chavero. Según su declaración, la mató “por accidente” y después la llevó a una de sus fincas. El detenido, que se mostró dispuesto a colaborar con los agentes, pasó a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Zafra.

Solo dos viviendas separan la casa de la víctima y la de su asesino confeso. Sus domicilios están situados en una urbanización tranquila de chalets adosados. Tres agentes han estado custodiando la vivienda y las fincas donde supuestamente Delgado enterró a su vecina.

En febrero de 2017 la Guardia Civil requisó tres vehículos de un sospechoso de la desaparición de Chavero, pero finalmente los indicios no fueron concluyentes para su detención. Los investigadores nunca cejaron en la búsqueda de la mujer y el 27 de agosto pasado regresaron a su vivienda en busca de nuevas pruebas.

Los familiares de Chavero no dejaron de presionar para que la búsqueda continuara y se resolviera su caso. En el pueblo, cada año durante las fechas en las que Manuela desapareció, se conmemoraba con toques de campana de la iglesia de San Pedro Apóstol que la vecina aún se encontraba ausente. Se tocaba una campanada por cada año que llevaba desaparecida. En julio de este año fueron cuatro. En la fachada del templo cuelga una pancarta con una fotografía de la mujer que reza: “Todos con Manuela Chavero”.

El caso coincidió en el tiempo con la desaparición de Diana Quer, crimen que finalmente fue resuelto. Los agentes de la Guardia Civil, tanto los de la comandancia de Badajoz como los de la UCO, nunca han dejado de buscar pistas y posibles implicados en la desaparición de Chavero. De hecho, hace apenas unas semanas, regresaron al pueblo “para revisar algunos cabos sueltos”. Y las pesquisas parecen haber dado resultado, señalan fuentes próximas a la investigación.

“Un niño raro”

El alcalde de Monesterio, Antonio Garrote, que tuvo contacto la noche del jueves con la familia, reconoció este viernes que en el pueblo estaban desesperados. “El gran trabajo por parte de la UCO nos ha llevado a que por fin vamos a saber qué pasó y quién es el culpable”, ha añadido. La mañana lluviosa y nublada del viernes coincidía con el estado de ánimo de los vecinos del pueblo, de poco más de 4.200 habitantes, quienes recibieron la noticia con gran sorpresa. Las calles estaban vacías. Lo único que se quiere en el municipio es que el autor diga dónde está el cuerpo. “Que muestre exactamente dónde está enterrada”, reclama Eduardo, un vecino de la localidad. La familia ha sufrido mucho". “No queremos que pase como con Marta del Castillo”, añade Urbano, otro feligrés. En el pueblo definen a Delgado como un hombre frío y que no se relaciona mucho con la gente. “Era un niño raro, solitario, al que no se veía mucho con la gente”, cuenta Mariluz, otra vecina.




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