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Se busca madre adoptiva para un chimpancé: así preservan los zoológicos las especies en peligro de extinción

Existe un nuevo modelo de zoo que fomenta el respeto hacia los animales. Los Bioparc de Fuengirola y Valencia son referencia en Europa en la conservación del chimpancé occidental. La historia de 'Djibril', una cría abandonada por su madre, muestra hasta dónde llega el compromiso con las especies en alto riesgo de desaparición

'Djibri' fue trasladado al Bioparc de Valencia para 'encontrarle' una madre. Y fue 'Eva' quien manifestó afecto, instinto de protección y acercamiento.
'Djibri' fue trasladado al Bioparc de Valencia para 'encontrarle' una madre. Y fue 'Eva' quien manifestó afecto, instinto de protección y acercamiento.

Los parques zoológicos juegan un importante papel en la conservación y protección de la fauna silvestre. Nada tienen que ver con esos recintos de antaño, cuyo objetivo era mostrar una colección de animales (cuanto más exóticos y alejados de su hábitat, mejor) para la mirada boquiabierta de niños y adultos. Los zoos del siglo XXI son centros dedicados a preservar las especies, sobre todo aquellas en peligro de extinción. Están alineados con la Estrategia para la Biodiversidad 2030 de la Unión Europea. Participan en proyectos de investigación, formación y conservación de las especies; educan y conciencian al público de la importancia de preservar la diversidad biológica; y adoptan todo tipo de medidas garantes del bienestar animal.

Los Bioparc lideran este modelo de parque de animales en España. Sus tres centros, localizados en Fuengirola (Málaga), Valencia y Gijón, participan en casi 100 programas europeos de preservación de especies amenazadas para asegurar su supervivencia (conservación ex situ). Asimismo, destinan parte del importe de la venta de entradas, campañas promocionales y acciones especiales (a través de la Fundación Bioparc) a proyectos de protección de hábitat natural de estas especies (conservación in situ).

El Bioparc de Gijón, situado frente a la Playa de Poniente, mirando al mar, cuenta con centenares de especies. Entre ellas, varias de tiburones.
El Bioparc de Gijón, situado frente a la Playa de Poniente, mirando al mar, cuenta con centenares de especies. Entre ellas, varias de tiburones.

Experiencia inmersiva

Los Bioparc están diseñados bajo el concepto zoo de inmersión. Incorporan espacios multiespecie en los que recrean la vegetación y el paisaje autóctonos de los animales. Desde un mismo punto, sin barreras visuales, los visitantes pueden vivir una experiencia única, solo apreciable en la naturaleza salvaje. Algunos de estos hábitats son los más bellos y amenazados del planeta.

Esta nueva forma de disfrutar, bautizada por Bioparc como ocio con causa, pretende concienciar a la sociedad de la importancia de la conservación, protección y preservación del medioambiente y los animales. Con ese objetivo, Bioparc pone especial énfasis en la salvaguarda de aquellas especies cuya supervivencia está amenazada por los humanos. Los chimpancés están entre los mayores damnificados.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), los chimpancés se encuentran en peligro de extinción. Una de sus cuatro subespecies, el occidental (Pan troglodytes verus), está en "peligro crítico de extinción". El Bioparc de Fuengirola y el Bioparc de Valencia son los dos centros europeos de referencia en la conservación de estos animales, la única subespecie entre los chimpancés dentro de los Programas de Reproducción de Especies Amenazadas (EEP).

Muchas de las especies, como el tigre de Sumatra, están en peligro de extinción.
Muchas de las especies, como el tigre de Sumatra, están en peligro de extinción.

Un excepcional nacimiento: la historia de ‘Djibril’

En abril de 2019 el Bioparc de Fuengirola dio la bienvenida a Djibril, un chimpancé occidental nacido de la pareja formada por Napo y Kika. Napo vio la luz años atrás en Bioparc Fuengirola, mientras que Kika fue capturada en la selva cuando era un bebé. Su vida no fue sencilla: vivió en un circo hasta ser rescatada por la Guardia Civil.

Socorrer a Kika trajo consigo un inesperado regalo. Al ser originaria de África, sus genes no estaban representados en Europa: su genética era un auténtico tesoro. Por tanto, el embarazo de Kika y nacimiento de Djibril constituyó un acontecimiento para la familia Bioparc. Representaba un rayo de esperanza para la perpetuación de la subespecie. Pero las cosas no salieron tal y como estaba previsto: a pesar de los esfuerzos del equipo técnico, coordinado en todo momento con los responsables del EEP, Kika rechazó al pequeño. Urgía buscar una madre de acogida para Djibril en Europa.

Una nueva madre

No hubo que desplazarse demasiado. En el Bioparc de Valencia había una buena candidata, la hembra Malin. Y a sus instalaciones fue trasladado Djibril en julio de 2019, con un programado y preciso periodo de aclimatación por delante. Era imprescindible atenderle las 24 horas (cargarlo, alimentarlo, mantenerlo limpio y sano, hacerle sentir querido y seguro), pero utilizando técnicas que minimizasen la humanización.

El ecosistema se ha reproducido fielmente. En la imagen, elefantes procedentes de la sabana africana.
El ecosistema se ha reproducido fielmente. En la imagen, elefantes procedentes de la sabana africana.

Cuando llegó el momento, comenzaron los contactos visuales con el nuevo grupo. El fin era que Djibril mantuviese la impronta de su especie para, posteriormente, motivar el acercamiento de la futura madre adoptiva. Para desesperación del equipo Bioparc, al iniciar las llamadas juntas físicas separando a los animales, Malin no mostraba interés por el bebé. Sin embargo, otra hembra, Eva, manifestó afecto, instinto de protección y acercamiento. Había esperanza.

Un esperado final feliz

Eva, la inesperada nodriza, nació en 1995 en el antiguo zoológico de Fuengirola. Fue criada a mano, porque en los obsoletos recintos de entonces el macho era muy agresivo con las crías. Cuando la empresa española Rain Forest (centrada en el bienestar animal) asumió la gestión del parque, transformándolo en un Bioparc, cambió la dinámica de comportamiento del grupo de chimpancés. Eva asimiló las costumbres de su especie y aprendió la crianza natural de sus hermanos.

El instinto de supervivencia del pequeño Djibril y las dotes maternales de Eva formaron una conjunción perfecta. En esta ocasión el proceso de las juntas fue exitoso. Tras consolidar el vínculo entre el bebé y su madre adoptiva, se fueron incorporando el resto de los miembros del grupo, muy poco a poco. Tres años después, todos viven en armonía en el recinto del bosque ecuatorial de Bioparc Valencia. Su historia es un canto a la esperanza.

Viajar a la naturaleza sin salir de España

Los Bioparc son una experiencia de ocio para todos los públicos, innovadora e internacionalmente reconocida. Están localizados en tres de las principales ciudades turísticas de España. La climatología y las vacaciones a la vuelta de la esquina invitan a planificar una visita.

Bioparc Fuengirola: Inaugurado en 2001, fue el primer parque centrado en las selvas tropicales del mundo. Al recorrer su frondosa vegetación, el visitante descubre más de 200 especies de animales, la mayor parte de ellas en peligro de extinción. El ciervo ratón, el panda rojo, el tigre de Sumatra, el hipopótamo pigmeo o el primer gorila nacido en Andalucía son algunos de los ilustres huéspedes que Bioparc ha traído a la población malagueña

Bioparc Valencia: Ofrece un recorrido al aire libre para acercar toda la magia de África. Alberga más de 3.000 animales de 160 especies, como cebras, rinocerontes, avestruces, jirafas, leones, elefantes, gorilas, chimpancés (Djibril y familia), bongos, leopardos, búfalos rojos, driles o gacelas. Además, el parque de la ciudad ofrece actividades lúdico-educativas gratuitas para todos los públicos, con el fin de dar a conocer mejor la fauna africana.

Bioparc Acuario de Gijón: Situado frente a la Playa de Poniente, mirando al mar, cuenta con miles de ejemplares de centenares de especies, como tiburones toro, tortugas marinas o anémonas joya. Recientemente se han inaugurado dos nuevos espacios: el bosque húmedo tropical americano y un acuario dedicado a África. La zona del Mar Caribe ha sumado integrantes, unos peces dardo y unos Ídolo Moruno, ambos protagonistas en Buscando a Nemo. Por cierto, en el acuario ya tienen casi a todos los personajes principales de la película.

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