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La historia detrás de los 15 rodajes más convulsos del cine

La mayoría son obras maestras que disfrutamos una y otra vez. Lo que desconocíamos es el ambiente tan intoxicado en el que se crearon

  •   ¿Cuál era el plan?  Tres años de producción (desde que se empiezan a construir los decorados hasta que se estrena: lo normal es un año), obsesión por el detalle (el director, David Lean, exigía que hasta la ropa interior de los extras fuese históricamente rigurosa) y decorados que tardaron 18 meses en construirse para el romance histórico épico jamás rodado.    ¿Qué salió mal?  David Lean dejó de hablarse con su amigo, el actor Alec Guinness, en pleno rodaje y pasarían 20 años sin trabajar juntos. Durante el rodaje en el madrileño barrio de Canillas de la escena en la que las masas cantan 'La Internacional', el himno comunista, apareció la policía franquista y tuvieron que repetir la escena cantando un pasodoble y doblándola en postproducción. Los extras, por cierto, cobraron 1.500 pesetas por día (9 euros), mucho más que las 75 (50 céntimos) que solían pagarse en España. Recibían 1.000 pesetas más si hacía frío y otras 1.000 si tenían que dormir a la intemperie.    ¿Cómo acabó la cosa?  La crítica la detestó, pero el público la convirtió en un clásico inmediato: ajustando a la inflación, es la 8ª película más taquillera de la historia.   En la imagen, Geraldine Chaplin y Omar Sharif paseando por Madrid en 1965 durante el rodaje de 'Doctor Zhivago'.
    1'Doctor Zhivago' (David Lean, 1965) 

    ¿Cuál era el plan? Tres años de producción (desde que se empiezan a construir los decorados hasta que se estrena: lo normal es un año), obsesión por el detalle (el director, David Lean, exigía que hasta la ropa interior de los extras fuese históricamente rigurosa) y decorados que tardaron 18 meses en construirse para el romance histórico épico jamás rodado.

    ¿Qué salió mal? David Lean dejó de hablarse con su amigo, el actor Alec Guinness, en pleno rodaje y pasarían 20 años sin trabajar juntos. Durante el rodaje en el madrileño barrio de Canillas de la escena en la que las masas cantan 'La Internacional', el himno comunista, apareció la policía franquista y tuvieron que repetir la escena cantando un pasodoble y doblándola en postproducción. Los extras, por cierto, cobraron 1.500 pesetas por día (9 euros), mucho más que las 75 (50 céntimos) que solían pagarse en España. Recibían 1.000 pesetas más si hacía frío y otras 1.000 si tenían que dormir a la intemperie.

    ¿Cómo acabó la cosa? La crítica la detestó, pero el público la convirtió en un clásico inmediato: ajustando a la inflación, es la 8ª película más taquillera de la historia.

    En la imagen, Geraldine Chaplin y Omar Sharif paseando por Madrid en 1965 durante el rodaje de 'Doctor Zhivago'.

  •   ¿Cuál era el plan?  Deslumbrar al público con el fastuoso Tecnicolor: Oz tenía los colores más luminosos del cine hasta el momento. Necesitó cinco directores.    ¿Qué salió mal?  La toxicidad, literal y metafórica. Los 'munchkins' resultaron ser una pandilla de “chulos, fulanas y ludópatas”, según las crónicas de la época, que se pasaron el rodaje borrachos y metiéndose mano entre ellos. Tanto la actriz que interpretaba a la bruja como su doble sufrieron quemaduras e intoxicaciones por el maquillaje (los dos actores que hacían del hombre de hojalata también quedaron infectados). A Judy Garland, de 17 años, le pusieron una dieta de sopa y cigarrillos, le suministraban adrenalina para que estuviese más eufórica y somníferos durante los descansos y fue acosada sexualmente tanto por los productores como por los 'munchkins'.    ¿Cómo acabó la cosa?  Hoy, esta fábula es un canon cultural: los hermanos Coen aseguran que todas las películas americanas son 'remakes' de 'El mago de Oz'.   En la imagen, Judy Garland y un mono volador en el rodaje de 'El mago de Oz', en 1939.
    2'El mago de Oz' (Victor Fleming, 1939) 

    ¿Cuál era el plan? Deslumbrar al público con el fastuoso Tecnicolor: Oz tenía los colores más luminosos del cine hasta el momento. Necesitó cinco directores.

    ¿Qué salió mal? La toxicidad, literal y metafórica. Los 'munchkins' resultaron ser una pandilla de “chulos, fulanas y ludópatas”, según las crónicas de la época, que se pasaron el rodaje borrachos y metiéndose mano entre ellos. Tanto la actriz que interpretaba a la bruja como su doble sufrieron quemaduras e intoxicaciones por el maquillaje (los dos actores que hacían del hombre de hojalata también quedaron infectados). A Judy Garland, de 17 años, le pusieron una dieta de sopa y cigarrillos, le suministraban adrenalina para que estuviese más eufórica y somníferos durante los descansos y fue acosada sexualmente tanto por los productores como por los 'munchkins'.

    ¿Cómo acabó la cosa? Hoy, esta fábula es un canon cultural: los hermanos Coen aseguran que todas las películas americanas son 'remakes' de 'El mago de Oz'.

    En la imagen, Judy Garland y un mono volador en el rodaje de 'El mago de Oz', en 1939.

  •   ¿Cuál era el plan?  Una versión acuática de 'Mad Max' de serie B que iba a costar tres millones de dólares y al final se gastaron eso solo en pagar a los extras: con 175 millones de dólares (150 millones de euros),  ' Waterworld' fue la película más cara en su momento.    ¿Qué salió mal?  Los dos catamaranes que navega el protagonista (Kevin Costner) eran tan grandes que solo podían transportarse en avión, de modo que el estudio construyó una rampa de aterrizaje en la isla. Un huracán destruyó el atolón, que tuvo que ser construido de nuevo y desplazado 500 metros cada mañana desde la costa hasta alta mar. Los constantes retrasos técnicos y las bajas médicas de los actores por náuseas en el agua (50 enfermos diarios) alargaron el rodaje de 65 días a 157.    ¿Cómo acabó la cosa?  La prensa llevaba meses afilando los cuchillos y dio igual que la película fuese buena o no. 'Waterworld' se considera uno de los mayores fracasos de Hollywood y hundió la carrera de todo su reparto: Kevin Costner, Jeanne Tripplehorn, Tina Majorino y Dennis Hopper.   En la imagen, Kevin Costner en una escena de la película.
    3'Waterworld' (Kevin Reynolds, 1995) 

    ¿Cuál era el plan? Una versión acuática de 'Mad Max' de serie B que iba a costar tres millones de dólares y al final se gastaron eso solo en pagar a los extras: con 175 millones de dólares (150 millones de euros), 'Waterworld' fue la película más cara en su momento.

    ¿Qué salió mal? Los dos catamaranes que navega el protagonista (Kevin Costner) eran tan grandes que solo podían transportarse en avión, de modo que el estudio construyó una rampa de aterrizaje en la isla. Un huracán destruyó el atolón, que tuvo que ser construido de nuevo y desplazado 500 metros cada mañana desde la costa hasta alta mar. Los constantes retrasos técnicos y las bajas médicas de los actores por náuseas en el agua (50 enfermos diarios) alargaron el rodaje de 65 días a 157.

    ¿Cómo acabó la cosa? La prensa llevaba meses afilando los cuchillos y dio igual que la película fuese buena o no. 'Waterworld' se considera uno de los mayores fracasos de Hollywood y hundió la carrera de todo su reparto: Kevin Costner, Jeanne Tripplehorn, Tina Majorino y Dennis Hopper.

    En la imagen, Kevin Costner en una escena de la película.

  •   ¿Cuál era el plan?  Convertir 'Star Wars' en una fábrica inagotable de marcas registradas expandiendo su mitología mediante historias que ocurrieron antes, durante y después de la saga original.    ¿Qué salió mal?  El protagonista, Alden Ehrenreich, no era capaz de imitar la icónica actitud de Harrison Ford y le pusieron un profesor que monitorizase cada gesto, movimiento y postura. Tras dos meses de rodaje en los que los directores (Phil Lord y Christopher Miller) se dedicaron a improvisar y pasárselo bomba, el estudio les despidió y les reemplazó por Ron Howard, un artesano de la vieja escuela que se pasó la promoción explicando que con el guion que le dieron hizo lo que pudo. “Pasamos de no saber lo que estábamos haciendo a un lugar de confort”, explicó la actriz Emilia Clarke.     ¿Cómo acabó la cosa?  El rodaje interesó mucho más que la película en sí, sobre la cual tampoco había demasiado que decir. Ehrenreich está tan tenso y calculado que acaba perdiendo lo que hizo a Han Solo un mito: su socarrona naturalidad. Al final, los únicos que se lo pasaron bien en ese rodaje fueron Lord y Miller. Y acabaron pagándolo caro, porque nadie debía divertirse con  ' Solo'. Ni siquiera, vista la catástrofe en taquilla, el público.   En la imagen, el actor Alden Ehrenreich interpretando a 'Han Solo'.
    4'Han Solo' (Ron Howard, 2018) 

    ¿Cuál era el plan? Convertir 'Star Wars' en una fábrica inagotable de marcas registradas expandiendo su mitología mediante historias que ocurrieron antes, durante y después de la saga original.

    ¿Qué salió mal? El protagonista, Alden Ehrenreich, no era capaz de imitar la icónica actitud de Harrison Ford y le pusieron un profesor que monitorizase cada gesto, movimiento y postura. Tras dos meses de rodaje en los que los directores (Phil Lord y Christopher Miller) se dedicaron a improvisar y pasárselo bomba, el estudio les despidió y les reemplazó por Ron Howard, un artesano de la vieja escuela que se pasó la promoción explicando que con el guion que le dieron hizo lo que pudo. “Pasamos de no saber lo que estábamos haciendo a un lugar de confort”, explicó la actriz Emilia Clarke.

    ¿Cómo acabó la cosa? El rodaje interesó mucho más que la película en sí, sobre la cual tampoco había demasiado que decir. Ehrenreich está tan tenso y calculado que acaba perdiendo lo que hizo a Han Solo un mito: su socarrona naturalidad. Al final, los únicos que se lo pasaron bien en ese rodaje fueron Lord y Miller. Y acabaron pagándolo caro, porque nadie debía divertirse con 'Solo'. Ni siquiera, vista la catástrofe en taquilla, el público.

    En la imagen, el actor Alden Ehrenreich interpretando a 'Han Solo'.

  •   ¿Cuál era el plan?  El director, John Huston, estaba tan harto de Hollywood que se fue a rodar lo más lejos posible, al Congo y Uganda, para que le dejasen en paz. Cuidado con lo que deseas.   ¿Qué salió mal?  “La histeria de cada escena era una pesadilla. Se paraba el motor, se enganchaban los cables, nos atacaban las avispas”, recordaba Katherine Hepburn en su autobiografía. Para desestresarse, Huston desaparecía durante días y se iba a cazar elefantes. Humphrey Bogart se lo tomó como una luna de miel a gastos pagados con Lauren Bacall. Y todo el equipo sufrió docenas de picaduras, malaria o disentería a causa del agua, con dos excepciones: Bogart y Huston. ¿La razón? Solo bebían whiskey.   ¿Cómo acabó la cosa?  Nadie se quiso perder a dos superestrellas enamorándose durante una aventura en barca y, algo que jamás ocurría en el cine romántico, sudando. Bogart ganó por fin el Oscar por este papel.  En la imagen, Katherine Hepburn y Humprey Bogart en un fotograma de la película.
    5'La reina de África' (John Huston, 1951) 

    ¿Cuál era el plan? El director, John Huston, estaba tan harto de Hollywood que se fue a rodar lo más lejos posible, al Congo y Uganda, para que le dejasen en paz. Cuidado con lo que deseas.
    ¿Qué salió mal? “La histeria de cada escena era una pesadilla. Se paraba el motor, se enganchaban los cables, nos atacaban las avispas”, recordaba Katherine Hepburn en su autobiografía. Para desestresarse, Huston desaparecía durante días y se iba a cazar elefantes. Humphrey Bogart se lo tomó como una luna de miel a gastos pagados con Lauren Bacall. Y todo el equipo sufrió docenas de picaduras, malaria o disentería a causa del agua, con dos excepciones: Bogart y Huston. ¿La razón? Solo bebían whiskey.
    ¿Cómo acabó la cosa? Nadie se quiso perder a dos superestrellas enamorándose durante una aventura en barca y, algo que jamás ocurría en el cine romántico, sudando. Bogart ganó por fin el Oscar por este papel.

    En la imagen, Katherine Hepburn y Humprey Bogart en un fotograma de la película.

  •   ¿Cuál era el plan?  Reunir a dos estrellas de los años 40, Joan Crawford y Bette Davis, tras varios años olvidadas por Hollywood en un drama de terror a rebufo del éxito de 'Psicosis' dos años antes.   ¿Qué salió mal?  Crawford y Davis se detestaban, una rivalidad alimentada por el estudio y que acabó beneficiando a la película. La tensión, la competitividad y la agresividad con la que Baby Jane trata a su hermana quedaron como testimonio de una enemistad recontada el año pasado por la serie 'Feud'. Crawford se negaba a aparecer desmejorada (“tardamos una mañana entera en convencerla de que no se pintase las uñas”, aseguró Davis) a pesar de interpretar a una inválida que lleva 20 años sin salir de casa. Para mosquearla, Davis instaló una máquina de Coca Cola gratis en el rodaje (Crawford estaba casada con el presidente de Pepsi).   ¿Cómo acabó la cosa?  Cuando Crawford llamó a su compañera para preguntarle por su opinión acerca de la película, Davis respondió: “Está bien y yo estoy sensacional”. Como ni siquiera mencionó el trabajo de Crawford, esta canceló la gira promocional para no tener que verle la cara. Cuando Davis fue la única nominada al Oscar, Crawford se aseguró de recoger el premio en nombre de la ganadora (Anne Bancroft) para irritar a su enemiga.   En la imagen, Bette Davis y Joan Crawford en la película.
    6'¿Qué fue de baby Jane?' (Robert Aldrich, 1962) 

    ¿Cuál era el plan? Reunir a dos estrellas de los años 40, Joan Crawford y Bette Davis, tras varios años olvidadas por Hollywood en un drama de terror a rebufo del éxito de 'Psicosis' dos años antes.
    ¿Qué salió mal? Crawford y Davis se detestaban, una rivalidad alimentada por el estudio y que acabó beneficiando a la película. La tensión, la competitividad y la agresividad con la que Baby Jane trata a su hermana quedaron como testimonio de una enemistad recontada el año pasado por la serie 'Feud'. Crawford se negaba a aparecer desmejorada (“tardamos una mañana entera en convencerla de que no se pintase las uñas”, aseguró Davis) a pesar de interpretar a una inválida que lleva 20 años sin salir de casa. Para mosquearla, Davis instaló una máquina de Coca Cola gratis en el rodaje (Crawford estaba casada con el presidente de Pepsi).
    ¿Cómo acabó la cosa? Cuando Crawford llamó a su compañera para preguntarle por su opinión acerca de la película, Davis respondió: “Está bien y yo estoy sensacional”. Como ni siquiera mencionó el trabajo de Crawford, esta canceló la gira promocional para no tener que verle la cara. Cuando Davis fue la única nominada al Oscar, Crawford se aseguró de recoger el premio en nombre de la ganadora (Anne Bancroft) para irritar a su enemiga.

    En la imagen, Bette Davis y Joan Crawford en la película.

  •   ¿Cuál era el plan?  Que Leonardo DiCaprio ganase un Oscar de una vez por todas.   ¿Qué salió mal?  El director, Alejandro González Iñárritu, quería una experiencia física y eso incluía rodar solo con luz natural, actores que llevaban abrigos de piel de 50 kilos y se sumergían en aguas heladas. Cuando la nieve se acabó en Canadá, se trasladó el rodaje a Argentina. En total, nueve meses en los que DiCaprio tuvo que comer hígado crudo de bisonte a pesar de ser vegetariano y Tom Hardy acabó a puñetazos con el director.   ¿Cómo acabó la cosa?  La campaña de promoción se basó en la crudeza de este rodaje, DiCaprio ganó el Oscar para regocijo del planeta entero y Hardy se hizo una camiseta de él cogiendo por el cuello a Iñárritu. En la imagen, Leonardo DiCaprio y el director mexicano Alejandro González Iñárritu durante el rodaje de 'El renacido'.
    7'El renacido' (Alejandro González Iñárritu, 2015) 

    ¿Cuál era el plan? Que Leonardo DiCaprio ganase un Oscar de una vez por todas.
    ¿Qué salió mal? El director, Alejandro González Iñárritu, quería una experiencia física y eso incluía rodar solo con luz natural, actores que llevaban abrigos de piel de 50 kilos y se sumergían en aguas heladas. Cuando la nieve se acabó en Canadá, se trasladó el rodaje a Argentina. En total, nueve meses en los que DiCaprio tuvo que comer hígado crudo de bisonte a pesar de ser vegetariano y Tom Hardy acabó a puñetazos con el director.
    ¿Cómo acabó la cosa? La campaña de promoción se basó en la crudeza de este rodaje, DiCaprio ganó el Oscar para regocijo del planeta entero y Hardy se hizo una camiseta de él cogiendo por el cuello a Iñárritu. En la imagen, Leonardo DiCaprio y el director mexicano Alejandro González Iñárritu durante el rodaje de 'El renacido'.

  •   ¿Cuál era el plan?  Que Brad Pitt debutase en el cine de acción con la adaptación, producida por él mismo, de un 'best-seller' sobre una invasión zombi.   ¿Qué salió mal?  Tras finalizar el rodaje, se dieron cuenta de que la película duraba 70 minutos. Empezaron con un presupuesto de 110 millones de dólares (94 millones de euros) y 8 semanas de rodaje y acabaron en 190 millones (163 millones de euros) y 28 semanas repartidas en un año y medio. Cuando llegaron a Budapest (para rodar una escena ambientada en Rusia), las autoridades les vetaron porque importaron 85 armas sin declararlas en la aduana. Finalmente, las escenas en Rusia y otra en la que se descubría que el brote zombi provenía de China fueron eliminadas para no cabrear a sus respectivos gobiernos y se rodó el tercer acto entero de nuevo. El papel de Matthew Fox quedó reducido a una efímera aparición de tres segundos.   ¿Cómo acabó la cosa?  'Guerra Mundial Z' arrasó en taquilla y desde entonces se prepara una secuela (que Bayona estuvo a punto de rodar) que efectivamente adapte la novela, porque con tanto remontaje la primera película no tenía nada que ver con ella. En la imagen, Brad Pitt durante el rodaje de 'Guerra Mundial Z'.
    8'Guerra Mundial Z' (Marc Forster, 2013) 

    ¿Cuál era el plan? Que Brad Pitt debutase en el cine de acción con la adaptación, producida por él mismo, de un 'best-seller' sobre una invasión zombi.
    ¿Qué salió mal? Tras finalizar el rodaje, se dieron cuenta de que la película duraba 70 minutos. Empezaron con un presupuesto de 110 millones de dólares (94 millones de euros) y 8 semanas de rodaje y acabaron en 190 millones (163 millones de euros) y 28 semanas repartidas en un año y medio. Cuando llegaron a Budapest (para rodar una escena ambientada en Rusia), las autoridades les vetaron porque importaron 85 armas sin declararlas en la aduana. Finalmente, las escenas en Rusia y otra en la que se descubría que el brote zombi provenía de China fueron eliminadas para no cabrear a sus respectivos gobiernos y se rodó el tercer acto entero de nuevo. El papel de Matthew Fox quedó reducido a una efímera aparición de tres segundos.
    ¿Cómo acabó la cosa? 'Guerra Mundial Z' arrasó en taquilla y desde entonces se prepara una secuela (que Bayona estuvo a punto de rodar) que efectivamente adapte la novela, porque con tanto remontaje la primera película no tenía nada que ver con ella. En la imagen, Brad Pitt durante el rodaje de 'Guerra Mundial Z'.

  •   ¿Cuál era el plan?  Que nadie volviera a bañarse en la playa con total tranquilidad nunca más.   ¿Qué salió mal?  El tiburón mecánico nunca funcionaba y, cuando lo hacía, provocaba más risa que terror. Spielberg rodaba durante todo el día y por la noche reescribía el guion para acomodarlo a su nuevo plan: insinuar la presencia del escualo mediante la cámara, las sombras y la música de John Williams. El efecto fue escalofriante. Casi tanto como trabajar con un Robert Shaw que se emborrachaba cada día (sacando de sus casillas especialmente a su compañero Richard Dreyfuss) y rodar en una barca que se partió en alta mar. Mientras tanto, en Australia, uno de los tiburones reales utilizados para los planos-recurso destrozó una jaula tratando de escapar y casi causa un 'remake' de Tiburón en acción real.   ¿Cómo acabó la cosa?  El descomunal éxito de la película dio lugar al formato del 'blockbuster': estrenar superproducciones espectaculares para todos los públicos en verano. El principio había una por año, en 2018 ha habido 14. En la imagen, Roy Scheider y Richard Dreyfuss durante el rodaje de 'Tiburón'.
    9'Tiburón' (Steven Spielberg, 1975) 

    ¿Cuál era el plan? Que nadie volviera a bañarse en la playa con total tranquilidad nunca más.

    ¿Qué salió mal? El tiburón mecánico nunca funcionaba y, cuando lo hacía, provocaba más risa que terror. Spielberg rodaba durante todo el día y por la noche reescribía el guion para acomodarlo a su nuevo plan: insinuar la presencia del escualo mediante la cámara, las sombras y la música de John Williams. El efecto fue escalofriante. Casi tanto como trabajar con un Robert Shaw que se emborrachaba cada día (sacando de sus casillas especialmente a su compañero Richard Dreyfuss) y rodar en una barca que se partió en alta mar. Mientras tanto, en Australia, uno de los tiburones reales utilizados para los planos-recurso destrozó una jaula tratando de escapar y casi causa un 'remake' de Tiburón en acción real.
    ¿Cómo acabó la cosa? El descomunal éxito de la película dio lugar al formato del 'blockbuster': estrenar superproducciones espectaculares para todos los públicos en verano. El principio había una por año, en 2018 ha habido 14. En la imagen, Roy Scheider y Richard Dreyfuss durante el rodaje de 'Tiburón'.

  •   ¿Cuál era el plan?  Retratar el terror, la sangre y el sinsentido de la guerra. Tras 14 meses de rodaje, el director, Francis Ford Coppola, aseguró: “Esta no es una película sobre Vietnam, esta película es Vietnam”.   ¿Qué salió mal?  Un tifón, durante el cual “todo estaba blanco y los árboles se inclinaban 45 grados”, arrasó los decorados (un mes de trabajo). Marlon Brando apareció con tal sobrepeso que Coppola tuvo que rodarle con primeros planos en un fondo negro y cambiar el final para no tener que mostrar su cuerpo (en los planos abiertos, se trata de un doble). Martin Sheen sufrió un ataque al corazón y se arrastró 400 metros hasta encontrar ayuda. Al no haber efectos digitales en la época, Coppola dinamitó un bosque real coordinando el plano con los cazas que sobrevolaban la zona. El director hipotecó su casa para cubrir los gastos y llegó a pedirle dinero a George Lucas para poder terminarla.   ¿Cómo acabó la cosa?  A pesar de que la crítica no fue en absoluto unánime, 'Apocalypse now' ganó la Palma de Oro en Cannes, recaudó cinco veces su presupuesto y hoy está considerada no solo una de las obras magnas del cine sino una de las mayores experiencias sensoriales e intelectuales que un ser humano puede tener. En la imagen, el actor Martin Sheen con el director Francis Ford Coppola durante el rodaje de 'Apocalypse Now'.
    10'Apocalypse now' (Francis Ford Coppola, 1979) 

    ¿Cuál era el plan? Retratar el terror, la sangre y el sinsentido de la guerra. Tras 14 meses de rodaje, el director, Francis Ford Coppola, aseguró: “Esta no es una película sobre Vietnam, esta película es Vietnam”.
    ¿Qué salió mal? Un tifón, durante el cual “todo estaba blanco y los árboles se inclinaban 45 grados”, arrasó los decorados (un mes de trabajo). Marlon Brando apareció con tal sobrepeso que Coppola tuvo que rodarle con primeros planos en un fondo negro y cambiar el final para no tener que mostrar su cuerpo (en los planos abiertos, se trata de un doble). Martin Sheen sufrió un ataque al corazón y se arrastró 400 metros hasta encontrar ayuda. Al no haber efectos digitales en la época, Coppola dinamitó un bosque real coordinando el plano con los cazas que sobrevolaban la zona. El director hipotecó su casa para cubrir los gastos y llegó a pedirle dinero a George Lucas para poder terminarla.
    ¿Cómo acabó la cosa? A pesar de que la crítica no fue en absoluto unánime, 'Apocalypse now' ganó la Palma de Oro en Cannes, recaudó cinco veces su presupuesto y hoy está considerada no solo una de las obras magnas del cine sino una de las mayores experiencias sensoriales e intelectuales que un ser humano puede tener. En la imagen, el actor Martin Sheen con el director Francis Ford Coppola durante el rodaje de 'Apocalypse Now'.

  •   ¿Cuál era el plan?  La película más cara de la historia del cine español hasta ese año, 1988 (1.000 millones de pesetas, unos 6 millones de euros) recurría a uno de los aspectos de nuestra cultura más fascinantes y, paradójicamente, menos explorados por el cine: la historia anterior al siglo XX.    ¿Qué salió mal?  Para revisitar el mito precolombino de la ciudad perdida de El Dorado, Carlos Saura rodó en Costa Rica, pero acabó enfrentándose a su propia hazaña. El clima arrasó con los decorados, la lluvia y el calor hicieron la experiencia agotadora, las huelgas de algunos de los 400 extras locales (que denunciaban poca salubridad, mala comida y jornadas de 12 horas con trajes pesados y empapados) y los retrasos alargaron el rodaje hasta los cinco meses. La tensión entre Saura y su equipo (“el director de fotografía preparaba 300 extras para una gran escena épica y el director solo rodaba planos cerrados, íntimos”  recordaba un actor ) eran diarias y el presupuesto se desbordó. Las fiestas, eso sí, también eran diarias según contaban los trabajadores.    ¿Cómo acabó la cosa?  'El Dorado' se estrenó en Cannes, fue un fracaso de taquilla y perdió las nueve nominaciones técnicas al Goya a las que optaba.  En la imagen, el actor Omero Antonutti junto a una jovencísima Inés Sastre en una escena de la película.
    11'El Dorado' (Carlos Saura, 1988) 

    ¿Cuál era el plan? La película más cara de la historia del cine español hasta ese año, 1988 (1.000 millones de pesetas, unos 6 millones de euros) recurría a uno de los aspectos de nuestra cultura más fascinantes y, paradójicamente, menos explorados por el cine: la historia anterior al siglo XX.

    ¿Qué salió mal? Para revisitar el mito precolombino de la ciudad perdida de El Dorado, Carlos Saura rodó en Costa Rica, pero acabó enfrentándose a su propia hazaña. El clima arrasó con los decorados, la lluvia y el calor hicieron la experiencia agotadora, las huelgas de algunos de los 400 extras locales (que denunciaban poca salubridad, mala comida y jornadas de 12 horas con trajes pesados y empapados) y los retrasos alargaron el rodaje hasta los cinco meses. La tensión entre Saura y su equipo (“el director de fotografía preparaba 300 extras para una gran escena épica y el director solo rodaba planos cerrados, íntimos” recordaba un actor) eran diarias y el presupuesto se desbordó. Las fiestas, eso sí, también eran diarias según contaban los trabajadores.

    ¿Cómo acabó la cosa? 'El Dorado' se estrenó en Cannes, fue un fracaso de taquilla y perdió las nueve nominaciones técnicas al Goya a las que optaba.

    En la imagen, el actor Omero Antonutti junto a una jovencísima Inés Sastre en una escena de la película.

  •   ¿Cuál era el plan?  Rodar una inmensa epopeya que convirtiese a su protagonista y productor, Kirk Douglas, en un mito de Hollywood.   ¿Qué salió mal?  Tras unas semanas, Kirk Douglas consideró que al director Anthony Mann le venía grande esta producción con escenas de hasta 8.000 extras. Así que le liquidó el sueldo y le despidió. Necesitaba a un director que se dejase manipular por el estudio y, dios sabe por qué, consideró que esa persona era Stanley Kubrick. El “gallito del Bronx”, según le definiría Douglas a Kubrick, reemplazó a Sabine Bethmann por Jean Simmons e intentó eliminar la hoy icónica escena de “yo soy Espartaco”. Simmons tuvo que ser operada de urgencia en pleno rodaje, a Tony Curtis le pusieron una escayola y Charles Laughton amenazaba con demandar a Douglas a diario. Cuando contrataron a 8.500 soldados españoles (a cada uno de los cuales Kubrick daba indicaciones concretas) para las escenas de batalla rodadas en Colmenar Viejo (Madrid), Francisco Franco exigió un pago en efectivo a la organización benéfica de su esposa.   ¿Cómo acabó la cosa?  Kubrick renegaría de esta película, la única de toda su carrera en la que no ha tenido control total sobre el montaje. En la imagen, Kirk Douglas en un momento de la película.
    12'Espartaco' (Stanley Kubrick, 1960) 

    ¿Cuál era el plan? Rodar una inmensa epopeya que convirtiese a su protagonista y productor, Kirk Douglas, en un mito de Hollywood.
    ¿Qué salió mal? Tras unas semanas, Kirk Douglas consideró que al director Anthony Mann le venía grande esta producción con escenas de hasta 8.000 extras. Así que le liquidó el sueldo y le despidió. Necesitaba a un director que se dejase manipular por el estudio y, dios sabe por qué, consideró que esa persona era Stanley Kubrick. El “gallito del Bronx”, según le definiría Douglas a Kubrick, reemplazó a Sabine Bethmann por Jean Simmons e intentó eliminar la hoy icónica escena de “yo soy Espartaco”. Simmons tuvo que ser operada de urgencia en pleno rodaje, a Tony Curtis le pusieron una escayola y Charles Laughton amenazaba con demandar a Douglas a diario. Cuando contrataron a 8.500 soldados españoles (a cada uno de los cuales Kubrick daba indicaciones concretas) para las escenas de batalla rodadas en Colmenar Viejo (Madrid), Francisco Franco exigió un pago en efectivo a la organización benéfica de su esposa.
    ¿Cómo acabó la cosa? Kubrick renegaría de esta película, la única de toda su carrera en la que no ha tenido control total sobre el montaje. En la imagen, Kirk Douglas en un momento de la película.

  •   ¿Cuál era el plan?  En 1989 el director Terry Gilliam, ex-Monty Python, se propuso adaptar la obra de Miguel de Cervantes. Tras 29 años intentándolo, el proyecto de su vida casi le cuesta la ídem.   ¿Qué salió mal?  A finales de 1998 arranca la producción con Johnny Depp, Vanessa Paradis y Rossy de Palma. Pero las inundaciones enfangan el desierto de Bardenas (Navarra), las ensordecedoras prácticas de cazas de la OTAN y una lesión del actor que interpretaba a Don Quijote llevan al director de fotografía a exclamar: “En dos décadas trabajando nunca he visto semejante acumulación de mala suerte”. El seguro no cubre estos contratiempos, se cancela el rodaje y, en 2002, el documental 'Lost in La Mancha' cuenta este desgraciado proyecto. Gillian sigue soñando con retomarlo, pero no tiene los derechos del guion por una cláusula con el productor. Cuando los recupera, no consigue inversores. Y cuando, en 2015, contrata a John Hurt este es diagnosticado con un cáncer de páncreas que paraliza la producción. Al año siguiente vuelve a rodar, pero desavenencias con el productor suspenden el rodaje y Gillian sufre un ataque al corazón. Finalmente, en 2016 consigue rodarla con el apoyo de la productora española Tornasol. Rossy de Palma aparece en la película.   ¿Cómo acabó la cosa?  A pesar de que el productor problemático intentó detener en los tribunales el estreno, 'El hombre que mató a Don Quijote' se proyecta en Cannes. Días después, todo el mundo parece haberla olvidado. Ese ha sido el desenlace más quijotesco posible para esta historia. En la imagen, los actores Adam Driver (izquierda) y Jonathan Pryce en un fotograma de la película de Terry Gilliam.
    13'El hombre que mató a don Quijote' (Terry Gilliam, 2018) 

    ¿Cuál era el plan? En 1989 el director Terry Gilliam, ex-Monty Python, se propuso adaptar la obra de Miguel de Cervantes. Tras 29 años intentándolo, el proyecto de su vida casi le cuesta la ídem.
    ¿Qué salió mal? A finales de 1998 arranca la producción con Johnny Depp, Vanessa Paradis y Rossy de Palma. Pero las inundaciones enfangan el desierto de Bardenas (Navarra), las ensordecedoras prácticas de cazas de la OTAN y una lesión del actor que interpretaba a Don Quijote llevan al director de fotografía a exclamar: “En dos décadas trabajando nunca he visto semejante acumulación de mala suerte”. El seguro no cubre estos contratiempos, se cancela el rodaje y, en 2002, el documental 'Lost in La Mancha' cuenta este desgraciado proyecto. Gillian sigue soñando con retomarlo, pero no tiene los derechos del guion por una cláusula con el productor. Cuando los recupera, no consigue inversores. Y cuando, en 2015, contrata a John Hurt este es diagnosticado con un cáncer de páncreas que paraliza la producción. Al año siguiente vuelve a rodar, pero desavenencias con el productor suspenden el rodaje y Gillian sufre un ataque al corazón. Finalmente, en 2016 consigue rodarla con el apoyo de la productora española Tornasol. Rossy de Palma aparece en la película.
    ¿Cómo acabó la cosa? A pesar de que el productor problemático intentó detener en los tribunales el estreno, 'El hombre que mató a Don Quijote' se proyecta en Cannes. Días después, todo el mundo parece haberla olvidado. Ese ha sido el desenlace más quijotesco posible para esta historia. En la imagen, los actores Adam Driver (izquierda) y Jonathan Pryce en un fotograma de la película de Terry Gilliam.

  •   ¿Cuál era el plan?  Adaptar la mitología de los caballeros y las princesas a las sagas familiares popularizadas por las telenovelas y las fantasías de ciencia-ficción.    ¿Qué salió mal?  Como no había llovido en 50 años en Túnez, el rodaje no estaba preparado para ello. 'Spoiler': llovió a cántaros. Las tormentas de arena y las enfermedades del equipo retrasaron y encarecieron la producción. Carrie Fisher (intérprete de la princesa Leia) se quejaba de que George Lucas, el director, solo tenía dos indicaciones (“¡más rápido!” y “¡más alto!”); Alec Guinness escribía en su diario que los diálogos eran infantiles y Harrison Ford coincidía con él, hasta el punto de gritarle al director en plena escena “solo porque tú puedas escribir esto no significa que yo pueda decirlo”. El estudio, poco impresionado con el resultado, amenazó con reconvertirla en serie de televisión.    ¿Cómo acabó la cosa?  La película más taquillera de la historia cambió el rumbo de Hollywood y convirtió a George Lucas, un joven insolente (32 años cuando se rodó esta película) que renunció a su sueldo para abaratar costes a cambio del 100 % de los beneficios del 'merchandising' (era la primera vez que una película daba lugar a juguetes), en el señor más feliz de todo Hollywood, aunque por las precuelas que rodó 20 años después no lo pareciera.   En la imagen, la actriz Carrie Fisher con el director George Lucas (al fondo, con barba) en el rodaje de la película.
    14'La guerra de las galaxias' (George Lucas, 1977) 

    ¿Cuál era el plan? Adaptar la mitología de los caballeros y las princesas a las sagas familiares popularizadas por las telenovelas y las fantasías de ciencia-ficción.

    ¿Qué salió mal? Como no había llovido en 50 años en Túnez, el rodaje no estaba preparado para ello. 'Spoiler': llovió a cántaros. Las tormentas de arena y las enfermedades del equipo retrasaron y encarecieron la producción. Carrie Fisher (intérprete de la princesa Leia) se quejaba de que George Lucas, el director, solo tenía dos indicaciones (“¡más rápido!” y “¡más alto!”); Alec Guinness escribía en su diario que los diálogos eran infantiles y Harrison Ford coincidía con él, hasta el punto de gritarle al director en plena escena “solo porque tú puedas escribir esto no significa que yo pueda decirlo”. El estudio, poco impresionado con el resultado, amenazó con reconvertirla en serie de televisión.

    ¿Cómo acabó la cosa? La película más taquillera de la historia cambió el rumbo de Hollywood y convirtió a George Lucas, un joven insolente (32 años cuando se rodó esta película) que renunció a su sueldo para abaratar costes a cambio del 100 % de los beneficios del 'merchandising' (era la primera vez que una película daba lugar a juguetes), en el señor más feliz de todo Hollywood, aunque por las precuelas que rodó 20 años después no lo pareciera.

    En la imagen, la actriz Carrie Fisher con el director George Lucas (al fondo, con barba) en el rodaje de la película.

  •   ¿Cuál era el plan?  Adaptar la novela de terror psicológico de Stephen King, en la que un padre de familia pierde la cabeza trabajando en un hotel inactivo durante el invierno.    ¿Qué salió mal?  Kubrick, que rodó las escenas en orden, tardó un año en completarla. Batió el récord de mayor repetición de tomas (127, para la escena del bate), usó 60 puertas distintas para que Jack Nicholson las atravesase con un hacha (las primeras eran de mentira, pero el actor estaba tan fuerte que las destrozaba demasiado rápido) y vejó emocionalmente a Shelley Duvall insultándola y haciéndole sentir insignificante hasta el punto de que la actriz enfermó varios meses y perdió pelo durante el rodaje. Los cambios en el guion sobre la marcha, a veces varias veces al día, eran tan frecuentes que Nicholson dejó de molestarse en aprendérselos hasta minutos antes de rodar cada escena. La escena del bar fue ensayada durante seis semanas y Kubrick llamaba de madrugada a King para preguntarle, entre otras cosas, si creía en Dios.    ¿Cómo acabó la cosa?  Vilipendiada por la crítica en su momento, 'El resplandor' es hoy una de las mayores películas de culto de la historia y ha dado lugar a múltiples teorías conspiranoicas: que trata sobre el control mental que ejerce la CIA, sobre el Holocausto o sobre el exterminio de los nativos americanos. Pero la teoría más extendida es que es una disculpa de Kubrick por haber rodado el falso alunizaje del Apolo 11.   En la imagen, el actor Jack Nicholson con Stanley Kubrick haciendo algún gesto maléfico, durante el rodaje de ‘El resplandor’.
    15'El resplandor' (Stanley Kubrick, 1980) 

    ¿Cuál era el plan? Adaptar la novela de terror psicológico de Stephen King, en la que un padre de familia pierde la cabeza trabajando en un hotel inactivo durante el invierno.

    ¿Qué salió mal? Kubrick, que rodó las escenas en orden, tardó un año en completarla. Batió el récord de mayor repetición de tomas (127, para la escena del bate), usó 60 puertas distintas para que Jack Nicholson las atravesase con un hacha (las primeras eran de mentira, pero el actor estaba tan fuerte que las destrozaba demasiado rápido) y vejó emocionalmente a Shelley Duvall insultándola y haciéndole sentir insignificante hasta el punto de que la actriz enfermó varios meses y perdió pelo durante el rodaje. Los cambios en el guion sobre la marcha, a veces varias veces al día, eran tan frecuentes que Nicholson dejó de molestarse en aprendérselos hasta minutos antes de rodar cada escena. La escena del bar fue ensayada durante seis semanas y Kubrick llamaba de madrugada a King para preguntarle, entre otras cosas, si creía en Dios.

    ¿Cómo acabó la cosa? Vilipendiada por la crítica en su momento, 'El resplandor' es hoy una de las mayores películas de culto de la historia y ha dado lugar a múltiples teorías conspiranoicas: que trata sobre el control mental que ejerce la CIA, sobre el Holocausto o sobre el exterminio de los nativos americanos. Pero la teoría más extendida es que es una disculpa de Kubrick por haber rodado el falso alunizaje del Apolo 11.

    En la imagen, el actor Jack Nicholson con Stanley Kubrick haciendo algún gesto maléfico, durante el rodaje de ‘El resplandor’.

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