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Ocho libros de esta semana

Antonio Ortuño, Belén Barreiro y Charles Simmons, entre los autores destacados

  • La innegable amargura que recorre los cuentos de La vaga ambición se compensa, gracias al talento del mexicano Antonio Ortuño (Jalisco, 1976), por la ironía y el sarcasmo con que estas páginas asumen las calamidades del oficio de escritor. El adjetivo del título no alude a la imprecisión de un propósito, sino que lo rebaja insertándolo en el tejido social. Ahí, precisamente, donde el escritor proyecta su prestigio y su miseria. En contra de la habitual semblanza, aquí no se ofrece del escritor una estatuaria radiante, sino una épica más bien desastrosa, de quien debe ganarse la vida tecleando “cada línea con la vista puesta en anticipos, reseñas, lecturas, presentaciones, coloquios, contratos, traducciones, aplausos”. Demasiado para que la literatura no se vea afectada por el mercantilismo. Tenemos así a un personaje notorio, Arturo Murray, protagonista de todos los cuentos, excepto de ‘Provocación repugnante’, un escabroso encuentro entre Benjamin y Bulgákov en el Moscú de 1926, obra atribuible a Murray, quien repasa en los otros cuentos las experiencias primordiales de su vida de escritor, desde sus primeros tanteos juveniles hasta alcanzar una fugaz canonización literaria, sin dejar de arrastrar una economía precaria y sobrellevando la tristeza de los desastres familiares. Por FRANCISCO SOLANO
    1Perseverar y sobrevivir La innegable amargura que recorre los cuentos de La vaga ambición se compensa, gracias al talento del mexicano Antonio Ortuño (Jalisco, 1976), por la ironía y el sarcasmo con que estas páginas asumen las calamidades del oficio de escritor. El adjetivo del título no alude a la imprecisión de un propósito, sino que lo rebaja insertándolo en el tejido social. Ahí, precisamente, donde el escritor proyecta su prestigio y su miseria. En contra de la habitual semblanza, aquí no se ofrece del escritor una estatuaria radiante, sino una épica más bien desastrosa, de quien debe ganarse la vida tecleando “cada línea con la vista puesta en anticipos, reseñas, lecturas, presentaciones, coloquios, contratos, traducciones, aplausos”. Demasiado para que la literatura no se vea afectada por el mercantilismo. Tenemos así a un personaje notorio, Arturo Murray, protagonista de todos los cuentos, excepto de ‘Provocación repugnante’, un escabroso encuentro entre Benjamin y Bulgákov en el Moscú de 1926, obra atribuible a Murray, quien repasa en los otros cuentos las experiencias primordiales de su vida de escritor, desde sus primeros tanteos juveniles hasta alcanzar una fugaz canonización literaria, sin dejar de arrastrar una economía precaria y sobrellevando la tristeza de los desastres familiares. Por FRANCISCO SOLANO Ir a noticia
  • Inventor de la máquina de la verdad, psicólogo, convencido supremacista femenino con afinidades BDSM y anfibio cultural entre la Academia y las zonas menos prestigiadas de la cultura popular, William Moulton Marston tenía madera de personaje de novela, pero en manos de Elisa McCausland se ha transformado en punto de partida de un ensayo apasionante, crónica de la infiltración de un liberador pensamiento utópico feminista en el seno de un cómic de superhéroes nacido, en principio, para la propaganda y prioritariamente adscrito a la exaltación viril. Por JORDI COSTA
    2Feminismo pop Inventor de la máquina de la verdad, psicólogo, convencido supremacista femenino con afinidades BDSM y anfibio cultural entre la Academia y las zonas menos prestigiadas de la cultura popular, William Moulton Marston tenía madera de personaje de novela, pero en manos de Elisa McCausland se ha transformado en punto de partida de un ensayo apasionante, crónica de la infiltración de un liberador pensamiento utópico feminista en el seno de un cómic de superhéroes nacido, en principio, para la propaganda y prioritariamente adscrito a la exaltación viril. Por JORDI COSTA Ir a noticia
  • Joan-Lluís Marfany acabó su libro La cultura del catalanisme. El nacionalisme català en els seus inicis (1995) con dos preguntas muy incisivas: ¿cómo se llegó al catalanismo después de que Cataluña fuera parte fundamental en la construcción ideológica de la España del siglo XIX? ¿Por qué en torno a 1898 —crisis del Estado— se enfrentaron y definieron como opuestos los dos nacionalismos? Ahora, en plena saturación de soberanismo, cuando muchos historiadores adoptan sin rebozo el regreso a los supuestos etnicistas (el caso de Josep Fontana es el más llamativo, pero no el único), Marfany ha dedicado muchos años de minucioso trabajo a responder a la primera pregunta de 1995: ¿cómo Cataluña creó su identidad a lo largo de buena parte del siglo XIX, entre 1789 (lucha contra la Revolución Francesa) y 1859 (restauración de los Juegos Florales… e inicio de una prometedora guerra colonial en el Rif), convirtiéndola en una ratificación de la nación liberal española y haciendo del castellano su “vehículo de la comunicación escrita y de la palabra solemne”? Por JOSÉ-CARLOS MAINER
    3El catalanismo, al microscopio Joan-Lluís Marfany acabó su libro La cultura del catalanisme. El nacionalisme català en els seus inicis (1995) con dos preguntas muy incisivas: ¿cómo se llegó al catalanismo después de que Cataluña fuera parte fundamental en la construcción ideológica de la España del siglo XIX? ¿Por qué en torno a 1898 —crisis del Estado— se enfrentaron y definieron como opuestos los dos nacionalismos? Ahora, en plena saturación de soberanismo, cuando muchos historiadores adoptan sin rebozo el regreso a los supuestos etnicistas (el caso de Josep Fontana es el más llamativo, pero no el único), Marfany ha dedicado muchos años de minucioso trabajo a responder a la primera pregunta de 1995: ¿cómo Cataluña creó su identidad a lo largo de buena parte del siglo XIX, entre 1789 (lucha contra la Revolución Francesa) y 1859 (restauración de los Juegos Florales… e inicio de una prometedora guerra colonial en el Rif), convirtiéndola en una ratificación de la nación liberal española y haciendo del castellano su “vehículo de la comunicación escrita y de la palabra solemne”? Por JOSÉ-CARLOS MAINER Ir a noticia
  • Lo mejor de este libro es el anexo” es una frase poco habitual en la crítica literaria, pero se adapta como un guante a La sociedad que seremos, porque en él están sus cimientos. El ejercicio que ha hecho Barreiro se basa en un trabajo empírico excepcional, y los apéndices proporcionan un torrente de datos que recorre el texto principal y da fuerza a su tesis central: la división de la sociedad española en cuatro porciones a partir de dos brechas. La primera es la que separaría a acomodados de empobrecidos en función de cómo han superado la crisis; la segunda pondría a digitales (integrados en Internet) frente a analógicos. Las cuatro categorías resultantes son, según Barreiro, claves para comprender no sólo comportamientos sociales y de consumo, sino también preferencias políticas, desde la crítica al sistema hasta el voto. Por JORGE GALINDO
    4Pensando en el futuro Lo mejor de este libro es el anexo” es una frase poco habitual en la crítica literaria, pero se adapta como un guante a La sociedad que seremos, porque en él están sus cimientos. El ejercicio que ha hecho Barreiro se basa en un trabajo empírico excepcional, y los apéndices proporcionan un torrente de datos que recorre el texto principal y da fuerza a su tesis central: la división de la sociedad española en cuatro porciones a partir de dos brechas. La primera es la que separaría a acomodados de empobrecidos en función de cómo han superado la crisis; la segunda pondría a digitales (integrados en Internet) frente a analógicos. Las cuatro categorías resultantes son, según Barreiro, claves para comprender no sólo comportamientos sociales y de consumo, sino también preferencias políticas, desde la crítica al sistema hasta el voto. Por JORGE GALINDO Ir a noticia
  • “La posteridad olvida o enaltece. Solo el crítico juzga en presencia del autor”. Esto dice la octava de las 13 famosas tesis establecidas por Walter Benjamin en Dirección única para explicar la técnica del crítico literario. J. Ernesto Ayala-Dip (Buenos Aires, 1945) evoca la frase del autor berlinés en su reseña de Nocilla lab, la novela que Agustín Fernández Mallo publicó en 2009. Aquella reseña forma parte ahora de Dos décadas de narrativa en castellano, el volumen en el que el crítico argentino, afincado en Barcelona desde 1970, ha reunido una amplia selección de sus textos para Babelia. Al medio centenar de páginas que lo engrosan les cuadra bien la teoría benjaminiana: no se escribieron para hacer historia sino para dar cuenta de una actualidad en la que, como en el tópico, los árboles no dejan ver el bosque. Por JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS
    5Leer a pie de obra “La posteridad olvida o enaltece. Solo el crítico juzga en presencia del autor”. Esto dice la octava de las 13 famosas tesis establecidas por Walter Benjamin en Dirección única para explicar la técnica del crítico literario. J. Ernesto Ayala-Dip (Buenos Aires, 1945) evoca la frase del autor berlinés en su reseña de Nocilla lab, la novela que Agustín Fernández Mallo publicó en 2009. Aquella reseña forma parte ahora de Dos décadas de narrativa en castellano, el volumen en el que el crítico argentino, afincado en Barcelona desde 1970, ha reunido una amplia selección de sus textos para Babelia. Al medio centenar de páginas que lo engrosan les cuadra bien la teoría benjaminiana: no se escribieron para hacer historia sino para dar cuenta de una actualidad en la que, como en el tópico, los árboles no dejan ver el bosque. Por JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS Ir a noticia
  • Charles Simmons (1924-2017) pertenece a un tipo de escritor norteamericano (William Maxwell, Gordon Lish...) que se caracteriza por su exquisita calidad, por la brevedad de su obra literaria y por haber sido editor y crítico, en su caso de la New York Review of Books durante tres decenios, además de otras publicaciones. Se dio a conocer en los años sesenta y desde entonces dejó sentada su autoridad. La novela que nos ocupa, 'Agua salada', es, en parte, autobiográfica y se inspira en la célebre novela de Iván Turguénev 'Primer amor'. Por JOSÉ MARÍA GUELBENZU
    6La sabiduría de lo indispensable Charles Simmons (1924-2017) pertenece a un tipo de escritor norteamericano (William Maxwell, Gordon Lish...) que se caracteriza por su exquisita calidad, por la brevedad de su obra literaria y por haber sido editor y crítico, en su caso de la New York Review of Books durante tres decenios, además de otras publicaciones. Se dio a conocer en los años sesenta y desde entonces dejó sentada su autoridad. La novela que nos ocupa, 'Agua salada', es, en parte, autobiográfica y se inspira en la célebre novela de Iván Turguénev 'Primer amor'. Por JOSÉ MARÍA GUELBENZU Ir a noticia
  • Como decía el genial Yogui Berra, “se ven muchas cosas con solo mirar”. Eso ha hecho el neurobiólogo gallego Xurso Mariño, mirar todo lo que ha podido alrededor del mundo y ver muchas cosas. Lo cuenta en Tierra, un libro de viajes en el que los apuntes científicos forman parte estructural y nos permiten ver a los lectores mucho más, y mucho más profundo, de lo que veríamos en un libro de viajes sin ciencia. Durante casi un año ha viajado hacia el sur primero, visitando algunos países de África, para pasar después a América del Sur, con parada obligada en las Galápagos al seguir las huellas del ídolo de Mariño —y de tantos— Charles Darwin, y subir poco a poco hasta el norte, cruzar más tarde el Pacífico, vía Hawái, hasta Oceanía y seguir por Vietnam, China y, siempre hacia el oeste, volver a Europa por el norte hasta casa. Por ANTONIO CALVO ROY
    7Neurobiólogo a bordo Como decía el genial Yogui Berra, “se ven muchas cosas con solo mirar”. Eso ha hecho el neurobiólogo gallego Xurso Mariño, mirar todo lo que ha podido alrededor del mundo y ver muchas cosas. Lo cuenta en Tierra, un libro de viajes en el que los apuntes científicos forman parte estructural y nos permiten ver a los lectores mucho más, y mucho más profundo, de lo que veríamos en un libro de viajes sin ciencia. Durante casi un año ha viajado hacia el sur primero, visitando algunos países de África, para pasar después a América del Sur, con parada obligada en las Galápagos al seguir las huellas del ídolo de Mariño —y de tantos— Charles Darwin, y subir poco a poco hasta el norte, cruzar más tarde el Pacífico, vía Hawái, hasta Oceanía y seguir por Vietnam, China y, siempre hacia el oeste, volver a Europa por el norte hasta casa. Por ANTONIO CALVO ROY Ir a noticia
  • La lectura de 'El rostro del tiempo', de Imma Turbau, deja la impresión de que la autora se ha confiado en exceso a la fortuna que podría depararle el hallazgo de frases que tal vez parezcan “originales” o ingeniosas como la que arranca —y también cierra— la novela: “Son raras las ocasiones en que la vida te guiña un ojo y estás mirando”. Una historia de amor, protagonizada por un arquitecto que atraviesa una crisis de identidad, y que en su huida conoce a una dermatóloga recluida en una casa aislada donde veraneaba de niña para pintar “el rostro del tiempo”, ocupa la mayor parte del relato, repartiéndose el texto entre la puntillosa anotación del día a día —que incluye abundantes tiradas de contenido banal e intranscendente— y las conversaciones y confidencias mutuas, que versan sobre el tiempo, el ser, el destino o el amor, casi siempre rozando el galimatías. Por ANA RODRÍGUEZ FISCHER
    8Historias de amor La lectura de 'El rostro del tiempo', de Imma Turbau, deja la impresión de que la autora se ha confiado en exceso a la fortuna que podría depararle el hallazgo de frases que tal vez parezcan “originales” o ingeniosas como la que arranca —y también cierra— la novela: “Son raras las ocasiones en que la vida te guiña un ojo y estás mirando”. Una historia de amor, protagonizada por un arquitecto que atraviesa una crisis de identidad, y que en su huida conoce a una dermatóloga recluida en una casa aislada donde veraneaba de niña para pintar “el rostro del tiempo”, ocupa la mayor parte del relato, repartiéndose el texto entre la puntillosa anotación del día a día —que incluye abundantes tiradas de contenido banal e intranscendente— y las conversaciones y confidencias mutuas, que versan sobre el tiempo, el ser, el destino o el amor, casi siempre rozando el galimatías. Por ANA RODRÍGUEZ FISCHER Ir a noticia