Agotado el albornoz con el que el príncipe Jorge saludó a Obama

El pequeño parece haberse convertido en prescriptor de tendencias: la ropa que luce se agota en cuestión de minutos

Kate Middleton, el príncipe Jorge, Guillermo de Cambridge y Barack Obama en el Palacio de Kensington.
Kate Middleton, el príncipe Jorge, Guillermo de Cambridge y Barack Obama en el Palacio de Kensington.EFE

El príncipe Jorge de Cambridge ya es, con solo dos años y medio, todo un prescriptor de tendencias. Antes de nacer ya era trending topic, así que no es de extrañar que sus pasos se sigan muy de cerca. De la mantita que llevó al salir del hospital recién nacido hasta el peto de la marca española Neck and Neck, que vistió con solo un año en un trofeo de polo: cualquiera de las prendas que lleva en sus apariciones públicas se vende hasta agotarse. Y ha sucedido, una vez más, con el albornoz que vistió durante la visita de los Obama al palacio de Kensington este fin de semana. 

"Reserva ahora el albornoz del príncipe Jorge", reza la web donde se quedaron sin existencias.
"Reserva ahora el albornoz del príncipe Jorge", reza la web donde se quedaron sin existencias.

Las fotos del pequeño envuelto en bata y con unas zapatillas con aviones se hicieron virales enseguida, tanto por la ternura que despiertan como por la idea de que solo un miembro de la realeza puede permitirse recibir al mismísimo presidente de los Estados Unidos en pijama y zapatillas. Y, como suele ser habitual, la ropa que llevaba se agotó solo unos minutos después de que las imágenes se hicieran públicas.

El albornoz blanco ribeteado en cuadros vichy azules se vendía en la web My 1st Years por 34 euros. En estos momentos solo permite hacer reservas, porque la marca se ha quedado sin existencias y ya hay lista de espera para adquirir una de las piezas. No queda ni una sola prenda, ni para niño ni para niña.

Cada día, multitud de páginas web documentan la ropa que viste el príncipe Jorge de Cambridge y facilitan información sobre dónde comprarla. La edición británica de la revista GQ lo incluyó en su lista de los mejor vestidos, pero la influencia del pequeño príncipe va mas allá de la ropa que se pone. 

En febrero de este año, Jorge empezó a ir a la guardería Westsacre Montessori, un sistema educativo alternativo al habitual que se basa en la idea de que los más pequeños aprenden de manera natural si se les permite seguir sus instintos, en lugar de darles directrices. Cuando se conoció esta noticia, las solicitudes para las escuelas primarias de este tipo se dispararon en todo Reino Unido. Según el Instituto Maria Montessori de Londres, desde que se anunció que el príncipe asistiría a un colegio Montessori, se ha registrado un aumento de la demanda del 65%.

Y parece que su hermana pequeña sigue sus pasos. A los cuatro meses, Carlota de Cambridge, ya había generado una riqueza para los británicos de más de 4.000 millones de euros. Más que el príncipe Jorge, cuya aportación se calcula en 3.000 millones. Según la agencia de valoración de negocios y marcas Brand Finance, estos beneficios económicos proceden de la promoción indirecta de productos que tienen que ver con la ropa que usan o con el cochecito en el que se les pasea.

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