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Se pueden salvar 35 millones de vidas para 2030... si se quiere

Para mejorar la salud mundial, la lucha contra la desigualdad es clave

Esta es una de las primeras conclusiones en el seminario 'La brecha' organizado por ISGlobal

Se pueden salvar 35 millones de vidas para 2030
Un recién nacido descansa en la maternidad del hospital de Freetown (Sierra Leona) en plena crisis por el ébola en el país.

En la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible post-2015, disminuir las inequidades en riqueza y oportunidades entre y dentro de los países se ha vuelto una prioridad en el combate contra la pobreza extrema. Desde los ocho Objetivos del Milenio (ODM), donde había tres dedicados directamente a la salud, se ha pasado a una agenda con 17 objetivos con hasta 169 metas en las que las cuestiones de salud aparecen de manera tangencial. Una de estas metas es “garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos”. Pero la ambigüedad en la formulación de este objetivo esconde un enorme reto mundial: que en 2030, todas las personas del mundo tengan garantizada la cobertura sanitaria. La pregunta del millón es: ¿Cómo conseguirlo?

El Instituto de Salud Global de Barcelona reúne durante dos días (13 y 14 de octubre) a asesores de organismos nacionales, como el Ministerio de Asuntos Externos y Cooperación; internacionales, como la Organización Panamericana de Salud, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, la Organización Mundial de la Salud; y organizaciones como Save the Children, Intermón Oxfam, Médicos sin Fronteras, The South Centre o el Real Instituto Elcano, para debatir las principales líneas estratégicas para hacer frente de ahora en adelante a las desigualdades de acceso a los sistemas sanitarios. ¿El principal problema? La inequidad dentro y entre países.

“Los indicadores no captan toda la verdad de los problemas”, ha explicado en su introducción Gonzalo Fanjul, director de Análisis en ISGlobal. La generalización de los datos difumina algunas situaciones locales críticas a las que no se da la atención suficiente. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible entran en vigor el próximo mes de enero y para los organizadores del seminario, estos meses previos son claves. "Si no se aprovechan los primeros años de una agenda excesivamente amplia y en ocasiones intangible, corremos el riesgo de que se quede en un monumental ejercicio retórico”, apuntan.

Durante estos dos días, los expertos tratarán de resolver tres preguntas: ¿Cuáles son las oportunidades en el marco de la agenda post-2015? ¿Qué significa para los pacientes y sociedades marginadas? ¿Qué se necesita hacer y cómo? Para ello, se han organizado ponencias y mesas redondas para tratar de abordar las soluciones concretas.

Los asistentes han coincidido en señalar que esta nueva hoja de ruta internacional implica a todos los países, sean habituales donantes o receptores de la ayuda al desarrollo, y reclama compromisos concretos también a los países desarrollados. “La agenda no puede circunscribirse a países en desarrollo porque en una ciudad como Nueva York, la cuarta parte de la población no tiene cobertura sanitaria y en España un tercio de los niños está en riesgo de pobreza”, ha incidido Fanjul.

David Evans, ex director de gobernanza de sistemas de salud en la OMS, durante el seminario sobre los retos en salud para 2030 en Barcelona. ampliar foto
David Evans, ex director de gobernanza de sistemas de salud en la OMS, durante el seminario sobre los retos en salud para 2030 en Barcelona.

Para alcanzar las metas sanitarias que plantean los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los expertos advierten que será necesaria una implicación seria de organismos como los Ministerios de Economía de los Estados o la Organización Mundial del Comercio. Y algunos plantean incluso la necesidad de que haya un organismo que realmente lidere esta carrera por los derechos humanos.

Algunos intervinientes han expresado su preocupación por satisfacer una agenda tan ambiciosa sin una entidad que plantee medidas coercitivas para los países que no cumplan los objetivos. El papel de la ciudadanía se plantea como una de las herramientas importantes para exigir a sus gobiernos el cumplimiento de los objetivos sanitarios. Pero existen dudas razonables sobre la participación social en países donde no están siquiera garantizados los derechos de ciudadanía.

El problema del acceso a los medicamentos, cuáles son las soluciones concretas para conseguir la equidad en salud en la práctica o cómo organizar y priorizar los objetivos en el camino hasta 2030 serán algunos de los temas debatidos en el seminario. Se puede seguir en Twitter con el hashtag #MindtheGapBCN y las conferencias se emiten en directo en el canal de Youtube de ISGlobal.

“Con los esfuerzos realizados en los últimos años hemos evitado la muerte de 50 millones de niños en todo el mundo y ahora siguen muriendo 16.000 niños al día en el mundo por causas que podemos prevenir”, ha explicado Guiomar Todó, responsable de Save The Children en Cataluña, entidad coorganizadora del seminario. “Enfermedades que son leves en una región de un país son mortales a solo unos cientos de kilómetros de distancia. Podemos salvar 35 millones de vidas en los próximos años. Solo es imposible lo que nosotros nos negamos a intentar”.

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