Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

11 libros de esta semana

Los escritos de Munch, la historia íntima de Steven Hawking... las críticas de la semana en Babelia

  • Dos ratas conversan en una vieja filmoteca mientras comen restos de celuloide y una de ellas dice a la otra: “pues a mí me gustó más el libro”. Bien pudiera esa rata estar comiendo un trozo de La teoría del todo, la película basada en la obra de Jane Hawking en la que cuenta su relación con el físico más famoso del momento. Frente a una película plana y un poco ñoña, Hacia el infinito. Mi vida con Stephen Hawking es un preciso retrato de una relación compleja que nada más empezar estaba destinada a terminar: “que Stephen siguiera vivo 16 años después del diagnóstico, lo convertía en un fenómeno médico”. Por ANTONIO CALVO ROY
    111 LIBROS DE LA SEMANA | Historia de una mente brillante Dos ratas conversan en una vieja filmoteca mientras comen restos de celuloide y una de ellas dice a la otra: “pues a mí me gustó más el libro”. Bien pudiera esa rata estar comiendo un trozo de La teoría del todo, la película basada en la obra de Jane Hawking en la que cuenta su relación con el físico más famoso del momento. Frente a una película plana y un poco ñoña, Hacia el infinito. Mi vida con Stephen Hawking es un preciso retrato de una relación compleja que nada más empezar estaba destinada a terminar: “que Stephen siguiera vivo 16 años después del diagnóstico, lo convertía en un fenómeno médico”. Por ANTONIO CALVO ROY Ir a noticia
  • "Lo que hay que sacar a la luz es el ser humano, la vida", escribió el pintor noruego Edvard Munch (1863-1944), quizás, junto con Van Gogh y Gauguin, quien animó más el camino de la expresión artística de las emociones, la tendencia que, surgida a fines del siglo XIX, se convirtió en la clave basamental del expresionismo. A las puertas de la inauguración, en la sede madrileña del Museo Thyssen-Bornemisza, de una importante retrospectiva de este gran pintor, dos editoriales españolas han publicado sus escritos: en una versión amplia y con el título El friso de la vida (Nórdica) y en otra más comprimida, Cuadernos del alma (Casimiro). Además de propender a la manifestación de los sentimientos más violentos, Munch también se preocupó por dar realce al sentido simbólico-narrativo de los cuadros en un momento en el que, por lo general, se empezaba a desdeñar este aspecto "literario" de la pintura. En este sentido, cobra particular importancia conocer sus escritos sobre lo que él pintó y, en general, sobre el arte, como ocurre con los que dejó su admirado Vincent van Gogh, nacido 10 años antes, aunque, en su caso, el frenético frenesí vital agostara prematuramente su existencia. por FRANCISCO CALVO SERRALLER
    2El friso de la vida / Cuadernos del alma "Lo que hay que sacar a la luz es el ser humano, la vida", escribió el pintor noruego Edvard Munch (1863-1944), quizás, junto con Van Gogh y Gauguin, quien animó más el camino de la expresión artística de las emociones, la tendencia que, surgida a fines del siglo XIX, se convirtió en la clave basamental del expresionismo. A las puertas de la inauguración, en la sede madrileña del Museo Thyssen-Bornemisza, de una importante retrospectiva de este gran pintor, dos editoriales españolas han publicado sus escritos: en una versión amplia y con el título El friso de la vida (Nórdica) y en otra más comprimida, Cuadernos del alma (Casimiro). Además de propender a la manifestación de los sentimientos más violentos, Munch también se preocupó por dar realce al sentido simbólico-narrativo de los cuadros en un momento en el que, por lo general, se empezaba a desdeñar este aspecto "literario" de la pintura. En este sentido, cobra particular importancia conocer sus escritos sobre lo que él pintó y, en general, sobre el arte, como ocurre con los que dejó su admirado Vincent van Gogh, nacido 10 años antes, aunque, en su caso, el frenético frenesí vital agostara prematuramente su existencia. por FRANCISCO CALVO SERRALLER Ir a noticia
  • "Mijaíl Bajtin fue un crítico literario ruso que a principios del siglo XX advirtió la peculiar textura lingüística del mundo moderno: vivimos en el interior de un pasadizo de voces en perpetuo conflicto, a través de las cuales se manifiestan la ideología y los intereses de cada grupo social, también en permanente tensión. El género literario más adecuado, según Bajtin, para recoger esta polifonía era la novela, el tipo de novela que había escrito Dostoievski, a quien dedicó uno de sus principales estudios: leyendo sus novelas oímos la variedad dialógica del mundo, y a través de su estilo (que en realidad es una ausencia de estilo) percibimos ese bazar de valores e intereses sociales que inaugura la modernidad. Pues bien, muchos de los libros de António Lobo Antunes (Lisboa, 1942), y especialmente Comisión de las Lágrimas, son composiciones polifónicas. O, para ser más preciso, querrían serlo". Por ANTONIO OREJUDO
    3Lobo Antunes, entre la letanía y el guirigay "Mijaíl Bajtin fue un crítico literario ruso que a principios del siglo XX advirtió la peculiar textura lingüística del mundo moderno: vivimos en el interior de un pasadizo de voces en perpetuo conflicto, a través de las cuales se manifiestan la ideología y los intereses de cada grupo social, también en permanente tensión. El género literario más adecuado, según Bajtin, para recoger esta polifonía era la novela, el tipo de novela que había escrito Dostoievski, a quien dedicó uno de sus principales estudios: leyendo sus novelas oímos la variedad dialógica del mundo, y a través de su estilo (que en realidad es una ausencia de estilo) percibimos ese bazar de valores e intereses sociales que inaugura la modernidad. Pues bien, muchos de los libros de António Lobo Antunes (Lisboa, 1942), y especialmente Comisión de las Lágrimas, son composiciones polifónicas. O, para ser más preciso, querrían serlo". Por ANTONIO OREJUDO Ir a noticia
  • "Fernando García del Río (Santander, 1962) no se engañó a sí mismo cuando La Vanguardia lo envió como corresponsal a Cuba, en 2007. A pocos meses de que Fidel Castro hubiera caído enfermo, su misión era, aunque sus jefes no se lo dijeran así de claro, cubrir una sola noticia: la muerte del último líder comunista de occidente. Cuando tuvo que regresar a España expulsado por el régimen, cuatro años después, Fidel seguía vivo y coleando, dispuesto a enterrar a cuantos se habían repartido prematuramente su mortaja. Es posible que ello frustrase a alguno de sus jefes, pero no a él, convencido de que, más allá del ritmo exasperantemente lento de las reformas prometidas por Raúl, el menor de los Castro, “Cuba era un país que merecía ser contado”, un lugar donde no faltaban historias. Y él salió en su busca". Por MIGUEL GONZÁLEZ
    4Tribulaciones de un reportero "Fernando García del Río (Santander, 1962) no se engañó a sí mismo cuando La Vanguardia lo envió como corresponsal a Cuba, en 2007. A pocos meses de que Fidel Castro hubiera caído enfermo, su misión era, aunque sus jefes no se lo dijeran así de claro, cubrir una sola noticia: la muerte del último líder comunista de occidente. Cuando tuvo que regresar a España expulsado por el régimen, cuatro años después, Fidel seguía vivo y coleando, dispuesto a enterrar a cuantos se habían repartido prematuramente su mortaja. Es posible que ello frustrase a alguno de sus jefes, pero no a él, convencido de que, más allá del ritmo exasperantemente lento de las reformas prometidas por Raúl, el menor de los Castro, “Cuba era un país que merecía ser contado”, un lugar donde no faltaban historias. Y él salió en su busca". Por MIGUEL GONZÁLEZ Ir a noticia
  • "Aunque puede calificarse como histórica, puesto que su trama se sitúa en el año 1694, esta novela avanza mucho más allá de esa fácil etiqueta. Su ameno relato nos lleva a un escenario preciso del pasado, al París de tiempos de Luis XIV, pero no para enfocar los brillos y pompas de la corte regia, sino para introducirnos en la casa y la familia de un pobre encuadernador de libros en un barrio parisiense, en una Francia agobiada por la miseria y los conflictos sociales que caracterizaron los últimos años del mal gobierno del Rey Sol. Cerca de la plaza donde se alza la gran estatua ecuestre del monarca está la casa y el taller humilde donde transcurre gran parte de la acción, aunque en ciertos pasajes se evoca la corte real y las orillas del Sena y calles y tabernas del viejo París. La llegada de un aprendiz ambicioso y sus amoríos apasionados con la esposa del maestro son el eje de una peripecia cruel y trágica". Por CARLOS GARCÍA GUAL
    5La favorita del tirano "Aunque puede calificarse como histórica, puesto que su trama se sitúa en el año 1694, esta novela avanza mucho más allá de esa fácil etiqueta. Su ameno relato nos lleva a un escenario preciso del pasado, al París de tiempos de Luis XIV, pero no para enfocar los brillos y pompas de la corte regia, sino para introducirnos en la casa y la familia de un pobre encuadernador de libros en un barrio parisiense, en una Francia agobiada por la miseria y los conflictos sociales que caracterizaron los últimos años del mal gobierno del Rey Sol. Cerca de la plaza donde se alza la gran estatua ecuestre del monarca está la casa y el taller humilde donde transcurre gran parte de la acción, aunque en ciertos pasajes se evoca la corte real y las orillas del Sena y calles y tabernas del viejo París. La llegada de un aprendiz ambicioso y sus amoríos apasionados con la esposa del maestro son el eje de una peripecia cruel y trágica". Por CARLOS GARCÍA GUAL Ir a noticia
  • "Si lo que estamos haciendo es bueno ¿por qué huele tan mal?”, se pregunta uno de los personajes de la nueva novela de Martin Amis (Swansea, 1949). Un trabajo que viene, como es ya de rigor mediático, con la polémica necesaria para que no pases las hojas de cultura a golpe de bostezo. Una controversia que, una vez leído el libro, uno no acaba de entender. La Zona de Interés ha sido elogiada en Gran Bretaña y EE UU como la vuelta del mejor Amis. Cierto, aunque el peor Amis siempre suele ser más que el mejor de muchos otros. En 1991 con La flecha del tiempo ya entró, aunque fuera de modo indirecto, en este territorio del Holocausto. Aquí lo pone frente a nosotros de una manera fascinante y ese uno de los logros". Por CARLOS ZANÓN
    6Holocausto con humor (y amor) "Si lo que estamos haciendo es bueno ¿por qué huele tan mal?”, se pregunta uno de los personajes de la nueva novela de Martin Amis (Swansea, 1949). Un trabajo que viene, como es ya de rigor mediático, con la polémica necesaria para que no pases las hojas de cultura a golpe de bostezo. Una controversia que, una vez leído el libro, uno no acaba de entender. La Zona de Interés ha sido elogiada en Gran Bretaña y EE UU como la vuelta del mejor Amis. Cierto, aunque el peor Amis siempre suele ser más que el mejor de muchos otros. En 1991 con La flecha del tiempo ya entró, aunque fuera de modo indirecto, en este territorio del Holocausto. Aquí lo pone frente a nosotros de una manera fascinante y ese uno de los logros". Por CARLOS ZANÓN Ir a noticia
  • "¿Cómo narrar un ictus y sus consecuencias en pleno proceso de convalecencia y rehabilitación? Jorge M. Reverte lo ha logrado empleando el recurso retórico más balsámico de cuantos tenemos a nuestro alcance: el humor. Todo empezó el 9 de septiembre de 2014: Reverte se empezó a sentir mal, se mareaba y veía doble; él mismo intuyó que sufría un ictus. En esta crónica, titulada con sorna Inutilmente guapo, el periodista y escritor relata las adversidades vividas desde aquel fatídico día de finales de verano del año pasado hasta la primavera de 2015". Por MERCEDES CEBRIÁN
    7Gracias, maldito cerebro "¿Cómo narrar un ictus y sus consecuencias en pleno proceso de convalecencia y rehabilitación? Jorge M. Reverte lo ha logrado empleando el recurso retórico más balsámico de cuantos tenemos a nuestro alcance: el humor. Todo empezó el 9 de septiembre de 2014: Reverte se empezó a sentir mal, se mareaba y veía doble; él mismo intuyó que sufría un ictus. En esta crónica, titulada con sorna Inutilmente guapo, el periodista y escritor relata las adversidades vividas desde aquel fatídico día de finales de verano del año pasado hasta la primavera de 2015". Por MERCEDES CEBRIÁN Ir a noticia
  • "Miss Islandia acabó en 2011 con la impunidad y la inmunidad de Whitey Bulger, boss mafioso, irlandés y hegemónico de Boston entre cuyos servicios impresionó y desconcertó su papel de confidente del FBI. Lo reclutó el “Bureau” para desmantelar la Cosa Nostra, pero la relación engendró un problema más grave que la solución, hasta el extremo de que el agente más corrupto de la historia del FBI, John Connolly, convirtió la amistad con Bulger en la coartada de una campaña criminal indiferenciada. No estaba claro quién trabajaba para quién. Si Bulger lo hacía para el FBI o si Connolly lo hacía para la mafia bostoniana. Amontonaron cadáveres y cocaína. Ejecutaron a las bandas rivales. Y obtuvieron incluso una insólita protección política, precisamente porque el hermano de Withey Bulger, Billy, medraba como el congresista más reputado de Massachusetts. Una contrafigura perfecta del mal. Un dioscuro noble". Por RUBÉN AMÓN
    8¿Mafioso al servicio del FBI o viceversa? "Miss Islandia acabó en 2011 con la impunidad y la inmunidad de Whitey Bulger, boss mafioso, irlandés y hegemónico de Boston entre cuyos servicios impresionó y desconcertó su papel de confidente del FBI. Lo reclutó el “Bureau” para desmantelar la Cosa Nostra, pero la relación engendró un problema más grave que la solución, hasta el extremo de que el agente más corrupto de la historia del FBI, John Connolly, convirtió la amistad con Bulger en la coartada de una campaña criminal indiferenciada. No estaba claro quién trabajaba para quién. Si Bulger lo hacía para el FBI o si Connolly lo hacía para la mafia bostoniana. Amontonaron cadáveres y cocaína. Ejecutaron a las bandas rivales. Y obtuvieron incluso una insólita protección política, precisamente porque el hermano de Withey Bulger, Billy, medraba como el congresista más reputado de Massachusetts. Una contrafigura perfecta del mal. Un dioscuro noble". Por RUBÉN AMÓN Ir a noticia
  • “Dicen que soy un megalómano. Eso es falso. Soy un ser excepcional, la providencia encarnada y enviada por los dioses que ha sabido hacer de su causa una religión”, afirma el Muammar al Gaddafi imaginado por Yasmina Khadra, que ha cedido al tirano la narración en primera persona de sus últimas horas vivo. La idea era que Gaddafi se retratara con sus propias palabras. Por GABRIEL MARTÍNEZ
    9Los tiranos son románticos “Dicen que soy un megalómano. Eso es falso. Soy un ser excepcional, la providencia encarnada y enviada por los dioses que ha sabido hacer de su causa una religión”, afirma el Muammar al Gaddafi imaginado por Yasmina Khadra, que ha cedido al tirano la narración en primera persona de sus últimas horas vivo. La idea era que Gaddafi se retratara con sus propias palabras. Por GABRIEL MARTÍNEZ Ir a noticia
  • "De todas las ramas de la ficción, la biografía es quizá la más eficaz. Elegir un personaje hecho de carne y volverlo a la vida como un gólem hecho de palabras que lleva consigo documentos de identidad aprobados por la burocracia estatal es un acto de magia que permite al escritor presentar ante sus lectores, con rigurosa imparcialidad académica, una vida imaginaria. Ni Caperucita Roja ni Emma Bovary gozan de las prerrogativas de las que disfrutan el Cervantes de Jean Canavaggio o el García Márquez de Gerald Martin. En el siglo XVII, el genial John Aubrey sorteó las biografías del tamaño de novelas y redujo tales vidas a la medida de un minicuento, concentrándose en ciertos episodios que él juzgó (y que tal vez son) esenciales. Sus discípulos fueron Marcel Schwob y Jorge Luis Borges, y hoy son Pierre Michon y René de Ceccatty. Con más modestia que sus predecesores, quienes narraron un buen número de vidas breves, el talentoso Vicente Valero (Ibiza, 1963) ha decidido contarnos tan sólo las vidas de tres grandes poetas, cada una resumida a un momento ejemplar. San Juan de la Cruz, Friedrich Hölderlin y Fernando Pessoa son los elegidos, y cabe preguntar (porque Valero no nos lo aclara) por qué estos tres y no otros. Esta pregunta encierra el misterio central de este admirable libro". Por ALBERTO MANGUEL
    10Tres reales vidas imaginarias "De todas las ramas de la ficción, la biografía es quizá la más eficaz. Elegir un personaje hecho de carne y volverlo a la vida como un gólem hecho de palabras que lleva consigo documentos de identidad aprobados por la burocracia estatal es un acto de magia que permite al escritor presentar ante sus lectores, con rigurosa imparcialidad académica, una vida imaginaria. Ni Caperucita Roja ni Emma Bovary gozan de las prerrogativas de las que disfrutan el Cervantes de Jean Canavaggio o el García Márquez de Gerald Martin. En el siglo XVII, el genial John Aubrey sorteó las biografías del tamaño de novelas y redujo tales vidas a la medida de un minicuento, concentrándose en ciertos episodios que él juzgó (y que tal vez son) esenciales. Sus discípulos fueron Marcel Schwob y Jorge Luis Borges, y hoy son Pierre Michon y René de Ceccatty. Con más modestia que sus predecesores, quienes narraron un buen número de vidas breves, el talentoso Vicente Valero (Ibiza, 1963) ha decidido contarnos tan sólo las vidas de tres grandes poetas, cada una resumida a un momento ejemplar. San Juan de la Cruz, Friedrich Hölderlin y Fernando Pessoa son los elegidos, y cabe preguntar (porque Valero no nos lo aclara) por qué estos tres y no otros. Esta pregunta encierra el misterio central de este admirable libro". Por ALBERTO MANGUEL Ir a noticia