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Un golpe demoledor para Hollande

Trierweiler retrata a un presidente cruel, obsesionado con las encuestas y despectivo con los pobres

El nuevo libro de la ex de Hollande se ha publicado este jueves.

Nunca, durante el ejercicio de sus funciones, un presidente de la República Francesa había visto tan expuesta su vida privada al escrutinio público. La excompañera de François Hollande, la periodista Valérie Trierweiler, ha revolucionado la vida política gala publicando un libro demoledor para la ya dañada imagen del jefe del Estado, cuyo apoyo popular era ayer del 13%, según un sondeo de Le Figaro. El libro no desvela secretos de Estado, pero las intimidades que relata ofrecen la imagen fría y despiadada de un socialista que califica en privado a los pobres como “desdentados”, siempre según la versión de su excompañera; una mujer que abandonó el Elíseo hace ocho meses tras conocer las infidelidades de Hollande con la actriz Julie Gayet.

La bomba ha estallado en medio de una profunda crisis política a causa de la mala coyuntura económica y una amenaza de cisma en el partido del Gobierno, que el día 16 se somete a una moción de confianza.

El temor es que el libro de Trierweiler, titulado de manera irónica Gracias por este momento, tenga repercusiones negativas en la carrera política de Hollande, como confesaba ayer la alcaldesa de París, Anne Hidalgo.

Aun a costa de ofrecer la imagen de una mujer vengativa y celosa, la periodista, que tampoco cuenta con el favor de la opinión pública, ha dedicado dardos envenenados al que fue su compañero sentimental durante nueve años —los dos últimos de ellos, en el Elíseo—. “Se presenta como un hombre al que no le gustan los ricos”, ha escrito Trierweiler en el pasaje quizá más devastador del texto: “En realidad, no le gustan los pobres. Él, hombre de izquierdas, les llama en privado 'los desdentados', muy orgulloso de su broma”.

Trierweiler ha servido bien fría su venganza. Retrata a Hollande como un hombre obsesionado con los sondeos de opinión, capaz de negar lo evidente y que trata con desprecio a su propia pareja.

Le Monde hacía ayer un demoledor paralelismo entre la vida privada y la pública de Hollande, como si algunas de sus decisiones políticas pudieran ser resultado del devenir de sus asuntos de alcoba. Ello se habría traducido, fundamentalmente, en la relación política con Ségolène Royal, la madre de los cuatro hijos de Hollande, candidata a la presidencia de la República frente a Nicolas Sarkozy en 2007 y nombrada ministra de Ecología en marzo, sólo cuando Valérie Trierweiler hubo abandonado el Elíseo.

Gracias por este momento ha sido un secreto bien guardado incluso para el palacio del Elíseo, que supo de su publicación el lunes por la tarde y no tuvo acceso al libro hasta ayer mismo. Quizá no fuera necesaria tal campaña de mercadotecnia para multiplicar el impacto de unas indiscreciones que contienen los ingredientes del éxito de ventas: sexo, pasión, celos, desamores y engaños en la cúspide del poder. Trierweiler quiso un papel en esa cima. Intentó incluso torpedear en 2012 las opciones de Ségolène Royal a presidir la Asamblea Nacional en una intervención pública, a través de las redes sociales. Ahora, la periodista se confiesa “perdida” en el juego de la política que domina sin embargo la pareja Hollande-Royal. “Tan pronto se enfrentan como se apoyan el uno al otro”, asegura Trierweiler.

El primer ministro, Manuel Valls, pidió ayer respeto por la vida privada y tildó el libro de “ataque ultrajante”.

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