Pastor dice que cumplirá con los gallegos pero no concreta sobre el AVE
Feijóo insiste en la necesidad de revisar "la programación en función de criterios económicos y técnicos"
La incertidumbre sobre la llegada del AVE a Galicia se acrecenta. Y más con los interrogantes sin respuesta y declaraciones de buenas intenciones pero sin plazos ni compromiso que multiplican los responsables de los ejecutivos de Mariano Rajoy y Alberto Núñez Feijóo. Ya todos empiezan a introducir en sus afirmaciones sobre el AVE la posibilidad de que motivos económicos ralenticen la conclusión de la línea de alta velocidad. En la toma de posesión, ayer en A Coruña, del nuevo delegado del Gobierno, Samuel Juárez, la ministra de Fomento, Ana Pastor, se esmeró en no desvelar ninguna incógnita y dejar en la inconcreción la continuidad de las obras. Supeditó cualquier información a una reunión próxima pero tampoco sin fecha concreta que convocará con todos los partidos políticos "para decirles cómo está la situación y cuales pueden y deben ser los mejores proyectos para el futuro".
Pastor fue lo suficiente ambigua en su discurso como representante del Gobierno central para no dar más pistas. "Galicia va a estar en la primera división de las infraesctructuras viarias, ferroviarias y aeroportuarias", prometió. Son "aspiraciones legítimas" y el Ejecutivo "intentará que puedan llevarse a cabo", dijo tras insistir en "el momento económico complicado" que, justificó, ya llevó al equipo de Rajoy a "decidir una desviación del saldo presupuestario por estar en cuestión el déficit comprometido con la Unión Europea".
"Pero vamos a cumplir con los gallegos", apuntaló a renglón seguido Ana Pastor en referencia al transporte ferroviario. Y como ejemplo de su intención de "dar salida a cosas que están paradas" citó la conexión por tren al futuro puerto exterior de A Coruña, que poco antes del acto de ayer, en una breve conversación informal, le recordó como prioritaria el regidor de la ciudad Carlos Negreira.
Pero del discurso de los gobernantes del PP ha desaparecido ahora poner fecha alguna para la finalización del AVE gallego. Y ya nadie habla en el partido que gobierna en España y Galicia ni de 2015, plazo fijado en el Pacto do Obradoiro que el exejecutivo de Zapatero mantenía como posible, ni siquiera de 2018 que para la Xunta de Feijóo era, hasta hace unos días, su "objetivo" y la "fecha técnicamente" factible para rematar la conexión de alta velocidad.


























































