Ence admite que no se plantea dejar Pontevedra
La compañía asegura que el traslado es inviable económicamente
La compañía Ence ha reconocido hoy por vez primera que no contempla el traslado de su fábrica de celulosas en Lourizán, en plena ría de Pontevedra, para reubicarla en otro lugar de la comarca. Pese a la insistencia de la Xunta en que la pastera debe ubicar la factoría en otra zona alejada del mar y del casco urbano de Pontevedra, la empresa sostiene que los costes del traslado harían inviable el proyecto. El conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, reiteró el pasado viernes con insistencia, tras anunciar que renovaría el permiso ambiental a la planta durante cuatro años, que más allá de 2018 -fecha límite que fija la Ley de Costas- "no es negociable" que siga donde está. La empresa no lo cree así, y se ha destapado con el anuncio de que si no continúa en Lourizán, echará el cierre sin contemplar el traslado, que juzga "inviable". "Ence-Energía y Celulosa espera tener el máximo apoyo político para solucionar su permanencia en Lourizán" arranca la compañía en un comunicado en el que asegura que el traslado "carecería de lógica empresarial". "Supondría el cierre de la fábrica y la construcción de una nueva. Esa operación necesitaría de una inversión de 700 millones de euros, una cifra inasumible para una empresa como Ence y muy superior a los beneficios que una fábrica como esta puede conseguir", dice y estima esos beneficios en 20 millones "en un año récord"


























































