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El PP no es partidario del trasvase del Ebro

El portavoz de Medio Ambiente del partido defiende las desaladoras ya construidas

El portavoz de Medio Ambiente del PP, Carlos Floriano, ha señalado hoy que mientras este partido estuvo en el Gobierno le otorgó "absoluta prioridad al trasvase del Ebro" pero ha añadido que, en la actualidad, hay "unas desaladoras que no se van a achatarrar" porque el PP "no es partidario" de derogar lo que está hecho, sino de buscar otras fórmulas.

Durante un debate abierto sobre el agua en el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid, Floriano ha invitado al resto de partidos políticos a llegar a un pacto nacional del agua basado en la "transparencia, la participación de todos, la sostenibilidad económica, medioambiental y social, la solidaridad interterritorial y la unidad de cuenca, que garantice el suministro en cantidad, calidad y precio", tras una legislatura que se ha "perdido" en "derogar, aprobar y volver a derogar lo aprobado".

El trasvase, derogado por los socialistas en 2004, ha sido motivo de enfrentamiento entre el PP y el PSOE, pero también ha provocado tensiones internas en los partidos. De hecho, aún no está del todo claro si el programa de Mariano Rajoy lo incluirá. Prueba de esas discrepancias son, además, las declaraciones del portavoz del PP de la Región de Murcia, José Antonio Ruiz Vivo, quien ha señalado que Floriano demuestra, a su juicio, "un desconocimiento hidríco preocupante". Entiende el portavoz popular de Murcia que Floriano ha intervenido a "título particular y no de forma vinculante al PP".

El PP valenciano, por su parte, se ha mantenido aferrado durante años a la posibilidad de que se construya la transferencia, aunque últimamente ha evitado el tema para no incomodar a sus compañeros de partido en Aragón. La Generalitat se ha mostrado especialmente combativa con la política de desalación del Gobierno socialista. Ha boicoteado, por ejemplo, la puesta en marcha de la desaladora de Torrevieja, acabada y pendiente de la autorización ambiental integrada.

En el debate celebrado en Madrid, Floriano ha abogado también por que el agua no se utilice "más" como "arma de confrontación política ni electoral". Por su parte, el representante del PSOE José María Macías, expresidente de la Confederación Hidrográfica del Tajo, ha elogiado las plantas de desalación porque han permitido superar la "peor sequía" de los últimos años y ha destacado que el PSOE propone una "política de continuidad". Macías ha asegurado que el PSOE no está en contra de los trasvases si respetan los caudales ecológicos, y ha añadido que el del Ebro se rechazó por "motivos económicos y medioambientales".

Mientras, el asesor de CiU Antoni Picó, ha dicho que la política del agua debe enfocarse desde las perspectiva de las infraestructuras; la financiación; y la organización administrativa y ha reivindicado que las comunidades autónomas con cuencas propias tengan "capacidad de decidir".

Por su parte, el representante federal de Medio Ambiente de IU, Adolfo Barrena, se ha mostrado partidario de un pacto del agua en el que se contemple este recurso como un bien público. El representante del grupo de Medio Ambiente y Energía de UPyD, Manuel López Ogayar, ha subrayado que España está fragmentada en 17 legislaciones y que las administraciones son redundantes, lo que impide una gestión racional del agua. Por ello, ha abogado por que las competencias retornen al Estado.