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Apertura del año judicial

Conde-Pumpido reclama ante el Rey el apoyo de todos los demócratas en la lucha contra la corrupción

El presidente del Supremo pide "suma prudencia" si se modifica la ley para que la instrucción la lleven los fiscales

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, ha reclamado "el apoyo unánime de todos los demócratas honestos al trabajo arduo e imparcial de los jueces, fiscales y cuerpos de seguridad que luchan contra la corrupción", en su discurso de apertura del Año Judicial, pronunciado esta mañana ante el Rey en la Apertura del Año Judicial. Conde-Pumpido describió la corrupción como un fenómeno "que no se vincula a una u otra formación política o corriente ideológica, sino al abordaje ególatra y lucrativo del poder por sujetos o grupos que solo militan en su propio afán depredatorio".

El fiscal general subrayó el papel de la Fiscalía Anticorrupción y el "balance demoledor" de sus resultados, que convierte a jueces y fiscales, a ojos de los delincuentes, "en un enemigo a batir". Al acto, presidido por el Rey en el Palacio del Tribunal Supremo, asisten el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, la presidenta del Tribunal Constitucional y magistrados, jueces y fiscales de los altos tribunales.

Por su parte, el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Dívar, realizó una defensa corporativa del alto tribunal y exigió "suma prudencia" sobre el proyecto de sustituir al juez en la instrucción de los procesos penales para pasar al sistema acusatorio, en el que se atribuye al fiscal la dirección e impulso del procedimiento. Dívar dijo que la reforma, "de llevarse a cabo", repercutirá en la planta judicial y en "alto nivel de protección jurisdiccional de los derechos y garantías que corresponden ahora al juez de instrucción.

En su reivindicación de la legitimidad del juez, Dívar dijo que la insatisfacción o el descontento provocados por los tribunales en casos concretos," a veces "trasciende del derecho a la crítica" para cuestionar "la legitimidad democrática de nuestro modelo de juez". Dívar indicó que esa legitimidad de origen del juez deriva de la propia Constitución.

El presidente del Supremo también interpretó que la sentencia del Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña reserva al Supremo "la garantía del principio de unidad del Derecho" y reconoce al Consejo General del Poder Judicial como "único órgano de gobierno de los jueces y magistrados". En velada referencia a los consejos autonómicos de Justicia, Dívar advirtió ante el ministro Caamaño que "ningún órgano, salvo el Consejo General del Poder Judicial, puede ejercer la función de gobierno de los órganos jurisdiccionales integrados en el Poder Judicial".

Tanto Dívar como Conde-Pumpido hicieron sendas referencia al terrorismo de ETA, y coincidieron en que la lucha contra el fenómeno va a seguir de forma "continua e invariable". "La novedad en esta materia es que no hay novedad. Digan lo que digan los terroristas y quienes les apoyan seguimos y seguiremos cegando las vías de la violencia en todos los tramos de su cruel recorrido", dijo Conde-Pumpido. Dívar destacó el compromiso de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo "en la eliminación de esta lacra" y dijo que seguirán manteniendo el impulso que reclama la sociedad "sin posibilidad de retroceder ni un milímetro".