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Las consecuencias del temporal

La Jonquera, ciudad sitiada

Unos 3.000 camiones llenan los aparcamientos de la localidad fronteriza y más de 400 personas desbordan el polideportivo municipal

"¡No te puedo atender en este momento! ¡Lo tengo todo lleno y estoy solo! ¡Mis compañeros no han podido llegar al trabajo!". El recepcionista del hotel Puerta de España, en La Jonquera, lo suelta rápido, de carrerilla, y cuelga el teléfono. Ni siquiera da tiempo de preguntarle su nombre. El municipio fronterizo gerundense de unos 3.000 habitantes se está llevando la peor parte del temporal que azota Cataluña.

Desde el lunes por la noche los camiones no pueden circular. La autopista AP-7 y la Nacional II están cortadas a la altura de la frontera francesa. Al menos cuatro autobuses y centenares de turismos se han quedado atrapados en la localidad, según ha explicado su alcalde, Jordi Cabezas (CiU). "En los 11 años que llevo como alcalde, nunca había visto una nevada así", ha asegurado.

A las cinco de la tarde del lunes el pabellón municipal abrió las puertas para dar cobijo a las personas que se han quedado atrapadas. En un primer momento, sólo había pedido ayuda un autobús francés, según ha explicado el primer edil por la mañana. El Ayuntamiento pensaba que la situación iba a ser ordenada gracias a las previsiones climatológicas, que ya venían anunciando el mal tiempo el fin de semana. Pero no ha sido así. Unas 400 personas han acudido a la instalación municipal a pasar la noche. El Consistorio contaba con la mitad, a lo que se suma el miedo a los apagones eléctricos que pueden dejar la instalación si calefacción.

Muchos camioneros han optado por quedarse en su cabina. Caminar hasta el pabellón es una aventura, con grosores de medio metro de nieve. Un grupo de jóvenes estudiantes leridanos han tenido suerte y se ha podido hospedar en un hotel de la ciudad.

Muchos ya estaban llenos al mediodía. "A la una hemos dado la última habitación de las 11 que tenemos. Ahora ya sólo podemos decir que no. No nos queda otra", ha explicado Gabriel Ollero, el responsable del restaurante del hotel Font del Pla. Comensales franceses han llenado también las mesas. "Nunca antes había visto tanto blanco. Estamos hablando de unos 30 centímetros de nieve. Y va a más", ha contado el hombre por teléfono.

En el bufé libre El Mirador también han ido hasta arriba de trabajo. "Estamos saturados, de los nervios", confesaba Juan esta mañana, uno de los trabajadores. Los miles de camioneros que ya ayer hicieron noche en el lugar han sido su principal clientela.

Ellos se han llevado la mejor parte del temporal, si es que hay una buena parte en una tempestad de este tipo. Juan Manuel Muñoz, de 33 años, ya pasó la noche de ayer en la cabina de su vehículo. "Con el calefactor y manga corta. ¿Sabes el gustito que da mirar por las cortinas y verlo todo nevado?". La nieve y la carretera cortada no le han cogido por sorpresa. Tampoco le preocupa en exceso quedarse en La Jonquera un día más. Lo malo vendrá cuando toque retomar el viaje a Marsella (Francia), donde tiene que descargar los coches Nissan que transporta: "Cuando tengamos que salir todos los camiones a la vez, nos vamos a reír".

El mal tiempo está ya remitiendo en Girona. Ya no nieva en la capital de provincia, sólo en algunos municipios del norte. Aun así se mantiene la suspensión del transporte escolar para mañana. Girona y Figueres ha cancelado también las clases. Buena parte de la provincia sigue a oscuras porque se ha caído la línea de alta tensión, pero eso no es el mayor miedo. Mañana los conductores se las tendrán que ver con el hielo. Ya no cabe duda: la nevada de las últimas horas ha sido histórica.