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Moratinos reclama la soberanía de Gibraltar pero apuesta por la cooperación

España y Reino Unido sientan las bases para cooperar ante desastres medioambientales y negocian un acuerdo para el intercambio de información fiscal

Moratinos, Caruana y Miliband posan en el balcón  Top of the Rock  (La cima de la Roca).
Moratinos, Caruana y Miliband posan en el balcón Top of the Rock (La cima de la Roca). REUTERS

El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, ha afirmado este martes por la tarde, en la rueda de prensa con la que concluye su histórica visita a Gibraltar, que la reclamación española de la soberanía del Peñón es "permanente e irrenunciable", aunque, eso sí, España asume que la salida de este contencioso pasa por "la cooperación y el diálogo" con el Reino Unido y con la colonia británica. Moratinos ha lanzado este mensaje en presencia de su colega británico, David Miliband, y del ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana, al término del primer viaje de un ministro español al Peñón después de 300 años de litigio, que se ha producido tras un acuerdo en el último minuto alcanzado la semana pasada con Reino Unido y la colonia. "Los problemas se resuelven a través del diálogo y la cooperación no por el aislamiento y el enfrentamiento -en alusión a la etapa en la que la Verja permaneció cerrada (1969-1985)-. Estamos en el siglo XXI y tenemos que mirar al futuro y no al pasado", ha asegurado Moratinos.

La tercera reunión ministerial del Foro de Diálogo sobre Gibraltar -creado en 2004- ha concluido con un catálogo de compromisos en seis áreas: medio ambiente y tráfico marítimo, servicios financieros, lucha contra la criminalidad, educación, cooperación judicial, aduanera y policial y cuestiones relacionadas con los visados. Así, se han sentado las bases para cooperar ante desastres medioambientales como el del New Flame bajo la fórmula de aparcar la disputa sobre la soberanía de las aguas que rodean el Peñón, que España no cedió por el Tratado de Utrecht y que británicos y gibraltareños vienen reclamando hasta las tres millas. España ha accedido a negociar "con Gibraltar" un acuerdo para el intercambio de información fiscal que siga "como mínimo" el modelo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, según figura en el documento salido de las negociaciones. Además, se ha puesto en marcha una conexión de ferry entre Algeciras y el Peñón para facilitar el tránsito de personas, que sólo es posible en la actualidad a través de la Verja o por avión.

"La soberanía la trataremos en su momento"

Sobre el espinoso asunto de la soberanía, el titular de Exteriores ha dejado claro que la reivindicación sobre la colonia británica es "permanente" y que su Gobierno "siempre la defenderá", pero ha reconocido que todavía no se dan las condiciones para reanudar las negociaciones sobre esta cuestión, interrumpidas en 2002. "La soberanía la trataremos en su momento, cuando creamos que las condiciones son las más apropiadas y cuando sea más beneficioso para avanzar seriamente en la conclusión del problema", ha explicado en la rueda de prensa.

La visita ha comenzado a las 13.50, cuando el ministro, oculto tras el cristal negro del coche oficial, ha atravesado la frontera sin que se detuviera la caravana de vehículos que le acompañaba, informa Miguel González. Al llegar a la Verja, había una veintena de manifestantes con una pancarta en la que se leía: Por la dignidad de España. No tiremos por la borda 300 años de firmeza. Los manifestantes han pitado al paso del coche de Moratinos. El primer acto de la agenda ha sido una comida en el Rock Hotel, adonde ha llegado poco después de cruzar la Verja. De las ventanas de los edificios de las calles por donde ha pasado la comitiva oficial había colgadas varias banderas de Gibraltar y el Reino Unido, algunas de ellas permanentes y otras expuestas para la ocasión. Caruana ha dado el primer apretón de manos a Moratinos a su llegada al hotel, anterior a la de Miliband, con quien se ha encontrado ya en el interior de la sala reservada para el almuerzo.

Tras el almuerzo y antes de la reunión a tres bandas, Caruana ha mostrado a Moratinos, como si de un guía turístico se tratara, los dominios de la colonia desde lo más alto del Peñón. En el balcón Top of the Rock (La cima de la Roca), Caruana, Moratinos y su homólogo británico, David Miliband, han estrechado sus manos en un gesto inédito, sonrientes para la foto de la visita, con Gibraltar y la bahía de Algeciras de fondo. En su calidad de anfitrión, Caruana, señalando con la mano, ha explicado a Moratinos desde lo alto de la montaña la perspectiva de la ciudad y de las aguas que la rodean, sobre las que España y Gibraltar tampoco logran ponerse de acuerdo. Los tres ministros han permanecido en el mirador durante cinco minutos, con los medios gráficos de testigo y algunos de los monos de Gibraltar observándoles en la distancia.

A pesar de la calima, Moratinos ha quedado encantado de la vista, que abarcaba La Línea de la Concepción, la comarca del Campo de Gibraltar e, incluso, Marruecos. En el mismo mirador y sobre una mesa redonda sin banderas, las tres delegaciones han celebrado a continuación la reunión del Foro de Diálogo. Ya sin chaqueta por el sofocante calor, Moratinos ha tomado asiento flanqueado por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Ángel Lossada, y por el director general para América del Norte y Europa no comunitaria, Luis Felipe Fernández de la Peña. Estaba previsto que en la cita se trataran cuatro asuntos: seguridad marítima, medio ambiente, lucha contra el crimen organizado y visados. Además, Moratinos quiere hablar de los 3.000 trabajadores españoles que todos los días cruzan al Peñón.

La "mayor renuncia" a la soberanía

La visita ha provocado el rechazo frontal del PP, que le acusa de ir en contra de los intereses de España al dar a entender con la visita que Gibraltar goza de estatus de país soberano. Las últimas críticas de los populares han llegado este martes por la mañana del vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, quien ha asegurado que tras este viaje, Moratinos será un "ministro del que avergonzarse". WNo debería haber viajado a Gibraltar porque está bajando la bandera de una reivindicación histórica, no sólo de España sino de todos los españoles, y está perjudicando económicamente, en un momento de crisis delicada, a un buen número españoles que viven en Andalucía cerca del Peñón", ha indicado González Pons.

Moratinos ha criticado la postura del PP cuando hace poco más de una semana -ha apuntado-, sus portavocesde Exteriores en el Congreso y en el Senado le dieron el beneplácito. El ministro ha desvelado que en una reunión mantenida con los grupos de ambas Cámaras el pasado 8 de julio, ningún representante del PP dijo que su visita al Peñón fuera "inconveniente o incorrecta, ni que no se debía realizar", sino "todo lo contrario".

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