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Tala de chopos en el jardín de la Consejería de Medio Ambiente

El departamento de Ana Isabel Mariño niega la denuncia, hecha por funcionarios y miembros de UGT, y sostiene que estaban "podridos"

Un grupo de trabajadores de la Comunidad de Madrid ha denunciado la tala de ocho chopos de hasta 42 centímetros de diámetro y unos 20 años de antigüedad. Estaban nada menos que en las instalaciones de las consejerías madrileñas de Medio Ambiente y Transporte del Palacio de Maudes, donde hoy han impedido que se talaran seis ejemplares más. Medio Ambiente sostiene que los chopos estaban "podridos" y ponían en peligro la seguridad vial de los peatones.

Eugenio Matesanz, delegado de prevención de UGT y funcionario de la Comunidad, ha manifestado que la tala se produjo a raíz de un informe del departamento de Asuntos Generales de la Consejería de Transportes -que comparte sede con Medio Ambiente en el edificio de Maudes- que advertía de la enfermedad de 14 chopos situados junto a la tapia del jardín que linda con la madrileña calle Condado de Treviño.

"El aquelarre de la motosierra"

El sindicato UGT y algunos empleados de Medio Ambiente aseguran sin embargo que estos 14 árboles están completamente sanos, extremo que ha desmentido un portavoz de la Consejería, que sostiene que los chopos estaban "podridos" y ponían en peligro la seguridad vial de los peatones y de los vehículos que pasan por la calle Condado de Treviño.

Las mismas fuentes del departamento que dirige Ana Isabel Mariño Ortega han explicado además que la consejería dispone de los permisos municipales reglamentarios para realizar la tala y que, a pesar de que la Junta de Distrito de Chamberí autorizó eliminar los 14 chopos, sólo se han cortado ocho porque los seis restantes "se podían salvar". Sin embargo, UGT asegura que esta actuación se ha llevado a cabo de manera "ilegal", ya que Asuntos Generales no les ha facilitado un informe sobre el estado de los árboles y denuncia además que la tala se produjo ayer por la tarde, aprovechando que los trabajadores estaban en ese momento reunidos en asamblea.

Según Eugenio Matesanz, la ley establece que los ocho chopos talados deberán ser repuestos con otros ejemplares de la misma especie, pero asegura que en la memoria que les han facilitado consta que en su lugar se plantará aligustre lo que, ha dicho, "no se ajusta" a la legalidad. Algunos de los trabajadores que han impedido esta mañana la tala de otros seis chopos conservan en sus despachos trozos de los arboles que se cortaron ayer para demostrar que "estaban sanísimos" e "impedir que siga el aquelarre de la motosierra", según ha indicado uno de los funcionarios.