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Gallardón estrena despacho con vistas a la Cibeles

La oposición critica la mudanza por el gasto, el "oscurantismo" y la "ineficacia" en la gestión municipal

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha trabajado hoy por primera vez en su nuevo despacho en el Palacio de Correos, en la plaza de Cibeles, adonde se ha trasladado en los últimos días con su equipo más cercano desde la Casa de la Villa, sede del Consistorio de la capital durante más de cuatro siglos. Desde mediados de octubre se transportan carpetas, ordenadores y mobiliario de un inmueble a otro.

De momento, sólo el alcalde, el vicealcalde, Manuel Cobo, y el equipo de prensa están en la plaza de Cibeles, ya que todas las demás concejalías y los grupos de la oposición permanecerán en la Casa de la Villa y en los otros dos edificios municipales, en los números 69 y 71 de la calle Mayor. En principio no será hasta principios de 2009 cuando se pueda terminar la mudanza de los responsables municipales, si bien sólo el 20% del edificio estará ocupado por políticos y administrativos. El 80% restante estará reservada a actividades culturales y sociales abiertas al público. Pero no será hasta dentro de al menos un año y medio, mientras se culminan todas las obras de acondicionamiento del edificio.

Las ventajas las ve el alcalde...

"Este cambio responde a una evolución en la relación entre el Ayuntamiento y los ciudadanos. Ahora estaremos en un edificio histórico muy importante y en un eje privilegiado, en la misma línea que espacios como el Museo del Prado, el Thyssen o el Reina Sofía", subrayó Gallardón el pasado viernes. Por otra parte, el alcalde también señaló que el cambio de ubicación permitirá recuperar la Casa de la Villa, "que a lo largo de sus cuatro siglos de historia como sede municipal ha sufrido intervenciones muy agresivas". De hecho, los planes del Ejecutivo local para este edificio es convertirlo en un "espacio de la memoria de Madrid", donde todos aquéllos interesados en investigar y conocer la historia de la capital puedan contar con las herramientas necesarias para hacerlo.

Sin embargo, a pesar de las ventajas que el regidor capitalino se esfuerza en subrayar, la oposición ha lcensurado la mudanza. Por una parte, critican a Gallardón por llevar a cabo una medida que los ciudadanos no demandan, algo a lo que el alcalde se defiende aludiendo a que el PSOE llevaba una propuesta similar en su programa electoral para las municipales del 27-M. No obstante, las críticas más duras han estado motivadas por el coste de la obra, que tanto IU como PSOE cifran en más de 400 millones de euros. En concreto, la coalición de izquierdas alude a que "sólo lo previsto en la reforma son 70 millones de euros por la licitación, sin contar las desviaciones al alza".

Además, habría que contar todo el coste de mobiliario y también la futura reforma de la Casa de la Villa, gastos que alcanzarían los 400 millones de euros, dinero con el que ambos partidos consideran que podrían hacerse muchas otras actuaciones de mayor urgencia para la ciudad y con mayor impacto en la calidad de vida de los ciudadanos."Es absolutamente desproporcionado el dinero asignado en los presupuestos de 2008 a las reformas de equipamientos públicos de todo tipo y el dinero que se ha reservado el alcalde para financiar la suntuosidad de sus nuevas dependencias del Palacio de Correos", argumentó el edil de IU Daniel Álvarez, poniendo como ejemplo que "de los 59 millones previstos para reformar colegios, polideportivos y centros culturales, 20 millones se los llevará la nueva sede municipal".

... y los inconvenientes la oposición

Por último, ambos partidos políticos han criticado duramente el "oscurantismo" practicado por el equipo de Gallardón en todo lo relativo a este traslado, ya que según reprochó el portavoz del PSOE, David Lucas, "la oposición representa a miles de ciudadanos y es inadmisible que oculten cómo será el nuevo Ayuntamiento, quién irá para allá, su distribución o cómo será el Salón de Plenos".Además, tanto PSOE como IU consideran que "la reforma de la Casa de la Villa habría bastado" y rechazan que "mientras el Ayuntamiento se deja esa suma de dinero para que Gallardón tenga un despacho de 80 metros cuadrados, los jóvenes madrileños siguen siendo los jóvenes europeos que más tardan en emanciparse". Por último, la oposición considera que el Ayuntamiento ha gestionado de manera "ineficaz" los recursos municipales por no haber tenido en cuenta "las pérdidas de valor patrimonial derivadas de la permuta de edificios y suelo, y el gasto directo que supondrá la obra".

Para poder trasladarse a Cibeles Gallardón tuvo que suscribir un convenio en 2003 con el entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que obligaba a la Administración municipal a ceder al Estado, a cambio del Palacio de Correos, el edificio llamado de las Cariátides, de su propiedad, en Alcalá, 49, para ser destinado a sede del Tribunal Constitucional. También debía ceder otro edificio o suelo apto para edificar donde reubicar los servicios del Ministerio de Ciencia y Tecnología, para lo que se alquiló por tres años un edificio en Capitán Haya, 41. Asimismo, el acuerdo establecía que el Ayuntamiento debía mantener la unidad de Apartados Postales y la Oficina de Atención al Público de Correos, así como ceder a éste un inmueble de 600 metros cuadrados o dos de 300 para las unidades de reparto, y otro de 3.000 metros cuadrados para reubicar el Museo Postal y Telegráfico.

UGT denuncia que gallardón pone en peligro a sus trabajadores

UGT ha criticado hoy que el traslado se está haciendo "a toda prisa" y poniendo en peligro a los empleados porque no se cumplen las necesarias medidas de seguridad. UGT denuncia que en el edificio faltan indicadores de salidas de emergencia, los indicativos de evacuación en algunos casos desembocan en despachos o en dependencias sin salida y las escaleras incumplen el requisito legal de anchura y altura. Además, los vestuarios son espacios muy reducidos, con poco ventilación, y la salida de emergencia más próxima está a más de 100 metros.

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