LA SOBERANÍA DEL PEÑÓN

Aznar y Blair se comprometen a seguir negociando el futuro de Gibraltar

Tras la reunión, ambos líderes destacan que la atmósfera de las conversaciones es "positiva y constructiva", pero no concretan ningún avance

Las conversaciones entre España y Reino Unido sobre el futuro de Gibraltar "continuarán en una atmósfera constructiva y positiva". Esto es todo lo que ha salido de la esperada reunión entre el presidente del Gobierno español, José María Aznar, y el primer ministro británico, Tony Blair, hoy en Londres. Ambos mandatarios se han limitado a señalar que existe "una atmósfera constructiva y positiva" en las negociaciones.

Aznar ha rechazado hablar de "situación de crisis" en las conversaciones, aunque sí ha señalado que ambas partes son "conscientes de los problemas que tenemos que resolver y afrontar".

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Pese a estos problemas, ambos mandatarios han señalado que las conversaciones continuarán según el calendario previsto -ambos tienen intención de concluir un acuerdo sobre la cosoberanía de la Roca antes del fin del verano. Sin embargo, las negociaciones han llegado a un punto muerto en las últimas semanas y, tras una hora y cuarto de encuentro hoy, no se ha avanzado en ningún compromiso más que el de seguir con las conversaciones.

El corto resultado del encuentro de hoy no supone una sorpresa, pues ya hoy el ministro español de Exteriores, Josep Piqué, rebajaba las expectativas pidiendo que no se esperasen "resultados concretos". Las negociaciones sobre el Peñón están estancadas desde hace varias semanas, ya que España y Reino Unido mantienen posturas irreconciliables sobre algunos aspectos.

Los puntos que separan a Madrid y Londres en las conversaciones sobre la colonia son el estatus de la Base Naval del Peñón y la consulta prometida por el Reino Unido a los llanitos sobre el futuro del territorio. Además, Reino Unido pretende que el acuerdo de soberanía compartida sea definitivo, mientras que España no renuncia a sus aspiración del pleno control sobre el Peñón.

Pronóstico de Piqué

Esta mañana, el ministro de Asuntos Exteriores español, Josep Piqué, ha rebajado las expectativas del encuentro y, en declaraciones a Catalunya Radio, aseguraba que no debían esperarse grandes resultados.

El ministro señalaba que más que resultados, de la reunión saldría una "ratificación de la voluntad de los dos gobiernos de resolver las diferencias con el calendario previsto", es decir, antes de las vacaciones de agosto.

Simultáneamente, en declaraciones a Radio Nacional de España, el ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana, se ha mostrado convencido de que cualquier acuerdo que adopten los gobiernos de Gran Bretaña y España sobre el futuro de la Roca "no se implementará sin el consentimiento del pueblo de Gibraltar en referéndum, porque así nos lo promete Londres".

Caruana, que rechaza las negociaciones, lanzó en la prensa británica un llamamiento a apoyar el derecho de los gibraltareños a la autodeterminación, al estimar que aunque el acuerdo sea rechazado en un referéndum, "quedará sobre la mesa" en detrimento de sus intereses.

Por lo que respecta a la voluntad de los legisladores británicos, horas antes de que se celebre esta cumbre hispano-británica, ha sido publicado un sondeo del el instituto TNS Harris que asegura que tres de cada cuatro diputados británicos (el 75%) se muestran a favor de que los gibraltareños decidan por sí solos su futuro.

Otro 19% cree que el contencioso debe ser resuelto unilateralmente por parte de Londres. Sólo un 2% estima que cualquier decisión sobre la Roca debería tomarse conjuntamente entre Reino Unido y España.

Londres y Madrid se dieron de plazo hasta el verano para alcanzar un acuerdo sobre el futuro de la colonia, pero ambos gobiernos reconocieron la semana pasada que sus discusiones pasaban por "verdaderas dificultades".

AP
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