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La digitalización necesaria de la economía y la empresa

En un futuro marcado por el desarrollo tecnológico, solo aquellos negocios que se adapten a esta nueva realidad serán viables. Consciente de esta situación, Banco Santander apoya a pymes y autónomos mediante distintas iniciativas que impulsan la innovación

En muy pocos años, la tecnología ha transformado a la sociedad, la economía, las relaciones humanas y las fórmulas de producción de las empresas. La digitalización es un fenómeno imparable y la pandemia de la covid-19 ha acelerado aún más esta tendencia global. El proceso afecta a todos los actores económicos, que deben adaptarse con urgencia a esta nueva situación. Solo de esta manera, administraciones, empresas y ciudadanos podrán seguir compitiendo en igualdad de condiciones con el resto de países y negocios.

Numerosos estudios apuntan a que, si la digitalización se afronta con rigor y garantías, implicará un crecimiento acelerado de la productividad y un avance de los niveles de empleo. De ahí la importancia de afrontar con éxito la transformación digital, algo que es prioritario para la sociedad en la que nos desarrollamos como individuos.

“Creo que la digitalización no es una opción. Es un objetivo compartido por todos: los bancos, la sociedad, el sector educativo, la sanidad”, ha reiterado en más de una ocasión la presidenta de Banco Santander, Ana Botín. En esta hoja de ruta, las políticas de la Unión Europea desempeñan un papel muy importante. “Las buenas políticas pueden ayudarnos a llegar allí. Si pensamos en los últimos 100 años, la diferencia tecnológica entre Europa y América y los mercados emergentes era muy grande, pero esa distancia se está acortando”, dijo Botín en el marco de un encuentro en el Institute of International Finance, celebrado el pasado año en Bruselas.

La pandemia como oportunidad

La crisis de la covid-19 se presenta, además, como una oportunidad para potenciar estos avances digitales. España recibirá próximamente 144.000 millones de euros de fondos europeos, de los que la mitad corresponderá a crédito, para la reactivación de la economía tras la profunda debacle económica provocada por la pandemia.

Los fondos europeos deben dar ese impulso definitivo para la digitalización de las pymes

Ana Botín, presidenta de Banco Santander

Este dinero debe servir, entre otras cosas, para apoyar la solvencia y viabilidad de las pymes y darles el impulso definitivo para su digitalización. Son estas empresas pequeñas y medianas las que más sufren los efectos de la crisis, por lo que buena parte del empleo y el tejido económico de España depende de ellas.

Por ese motivo, Ana Botín considera imprescindible que los fondos europeos lleguen cuanto antes, para apoyar a estos negocios en la era poscovid. “Esto significa que los fondos europeos deben dar ese impulso definitivo para la digitalización de las pymes. Los bancos hemos tenido un papel importante en esta fase de la pandemia para proteger a las empresas(...) y ahora lo que necesitamos es reforzar la colaboración público-privada para capitalizar a las empresas que tienen capacidad para invertir, crecer y generar empleo”, ha asegurado recientemente la presidenta de la entidad financiera.

Estímulos para innovar

En este sentido, Banco Santander en España está desarrollando plataformas, servicios y aplicaciones tecnológicas que están apoyando a las pymes y los autónomos a mejorar su expertise y estimular su innovación. Una de ellas es Financia&Go, un servicio 100% digital de financiación de facturas emitidas y pendientes de cobro para pymes en España, con el que se facilita de manera flexible y sencilla el acceso a financiación a corto plazo, desde la propia herramienta de gestión de facturas de los clientes. Así pueden conectar su cuenta con Banco Santander, seleccionar el importe que quieren anticipar y el plazo de devolución.

Banco Santander está desarrollando en España plataformas, servicios y aplicaciones que están apoyando a las pymes y los autónomos a mejorar su expertise y estimular su innovación

Por su parte Santander ZOne es una plataforma única que ayuda a empresas y comercios a conectar con más de cinco millones de consumidores potenciales. En total, más de 1,2 millones de clientes activos se benefician ya de esta iniciativa que, en esencia, representa una potente herramienta de marketing. Con ella, las empresas pueden enviar ofertas a medida a los clientes de Santander, filtrando por edad, lugar o perfil de gasto, y así impulsar sus ventas en el actual contexto de recuperación tras la crisis originada por la covid-19, al mismo tiempo que los clientes aprovechan importantes descuentos y ventajas.

En cuanto a la estrategia de transformación global de Santander, la entidad acaba de anunciar la creación de una empresa autónoma, PagoNxt, que integra sus negocios de pagos más disruptivos. Desarrollará su actividad en Europa y América en tres áreas de negocio: soluciones para comercios (Getnet), soluciones para pymes que operan internacionalmente y necesitan servicios que antes solo eran accesibles para grandes empresas, y productos y servicios digitales para particulares, como Superdigital, la plataforma de inclusión financiera ya disponible en cinco mercados latinoamericanos.

La revolución digital ya es imparable

La digitalización es uno de los pilares estratégicos de Banco Santander, clave para el crecimiento y la transformación del grupo. En España, la entidad financiera ya cuenta con más de cinco millones de usuarios digitales, lo que supone el 64% del total de sus clientes activos. Además, el confinamiento aceleró este proceso, con la incorporación de 300.000 nuevos clientes digitales, un 20% de los cuales son mayores de 70 años.

La digitalización necesaria de la economía y la empresa

Durante el estado de alarma, la contratación de productos y servicios realizada por canales digitales supuso más del 50% de las ventas totales en días claves. En esos meses, la asistencia en remoto a los clientes se incrementó más del 60%. Los datos demuestran el peso que supone la digitalización en el presente y el futuro de la entidad, que en la actualidad cuenta con más de 41 millones de clientes digitales en todo el mundo, de los que 34 millones usan la banca móvil y casi la mitad de las ventas (44%) en los nueve primeros meses del año se produjeron mediante canales digitales, frente al 36% de 2019.

El objetivo final es “acelerar la revolución digital” para que el banco se convierta en “la mejor plataforma abierta de servicios financieros”. De ahí el reciente lanzamiento de tres nuevas iniciativas: One Santander para simplificar la operativa, los productos y servicios del grupo, empezando por Europa; la creación de un banco global nativo digital por medio de la combinación de Openbank y Santander Consumer Finance, y las plataformas de pagos que operarán bajo la compañía autónoma PagoNxt.

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