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EEUU REFORMA SANITARIA

La reforma sanitaria de Obama afectará negativamente al empleo, según un estudio

El secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney. EFEArchivo Ampliar foto
El secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney. EFE/Archivo EFE

La reforma sanitaria impulsada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hará que el número de trabajadores a tiempo completo en el país se reduzca en 2,3 millones de personas de ahora a 2021, indicó hoy la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, en inglés).

Previamente, la CBO, organismo no partidista, había estimado que el impacto de la reforma sanitaria haría que los puestos de trabajo el trabajo de 800.000 personas se perderían en ese mismo periodo.

De acuerdo al informe, que fue rápidamente rechazado por la Casa Blanca, los mayores afectados por la nueva Ley de Cuidado Asequible (ACA, en inglés), serían los trabajadores con salarios más bajos y el impacto en el mercado laboral empezaría a sentirse en 2016.

La cifra representa principalmente a aquellos trabajadores que optarán por no trabajar, más que por aquellos que verán desaparecer sus trabajos, precisó el organismo no partidista.

Una de las causas, señaló, es que algunos preferirán mantener su programa de Medicaid (para las ciudadanos de bajos ingresos) que trabajar por salarios reducidos.

Asimismo, dado el fallido lanzamiento de la ley, en octubre, que impidió que millares de estadounidenses se diesen de alta por problemas técnicos, la CBO calcula ahora que se inscriban durante este año 7 millones de personas, en lugar de los 8 millones previstos inicialmente.

"Estos cambios reflejan principalmente los significativos problemas técnicos enfrentados en las fases iniciales de su puesta en marcha", aseguró el reporte.

El informe supone un revés para el presidente Obama, que considerada la ley aprobada en 2010 como su proyecto estrella, especialmente al provenir de un organismo no partidista como la CBO.

Es de esperar que otorgue, además, munición a los republicanos, quienes se habían opuesto frontalmente a la reforma sanitaria con el argumento del impacto económico.

En enero, la Administración Obama adelantó que se habían inscrito ya 3 millones de ciudadanos en los nuevos planes privados ofertados bajo la nueva ley, con una mayor cobertura sanitaria y en algunos casos con subsidios federales.

La Casa Blanca salió al paso para rechazar el informe.

"Los datos de CBO no se fundamentan en la suposición de que la (reforma sanitaria) llevará a los empleadores a eliminar puestos de trabajo o a reducir las horas (de trabajo). De hecho, el propio informe dice que 'no hay pruebas concluyentes de que el empleo a tiempo parcial haya aumentado como resultado de la ACA'", defendió Jay Carney, portavoz presidencial.

Carney subrayó que, desde que se promulgara la ley en marzo de 2010, el sector privado estadounidense ha agregado 8,1 millones de puestos de trabajo, el crecimiento más elevado de la fuerza laboral desde finales de la década de 1990.