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BOLIVIA MINERÍA

El Gobierno boliviano denunciará a una minera canadiense por supuesto daño económico

En la imagen, el ministro boliviano de Minería, Mario Virreira. EFEArchivo Ampliar foto
En la imagen, el ministro boliviano de Minería, Mario Virreira. EFE/Archivo EFE

Virreira declaró a los medios que SASC estuvo en Bolivia de forma ilegal y "nunca firmó un contrato de arrendamiento con el Estado" ni tramitó una concesión para operar la mina Mallku Khota, en el norte de la región andina de Potosí, fronteriza con Chile y Argentina.

La SASC es la matriz de la compañía minera Mallku Khota que hizo trabajos de exploración en la mina del mismo nombre y certificó la existencia de importantes reservas de plata e indio, pero cuya concesión fue anulada en julio pasado por el presidente Evo Morales.

El Gobierno boliviano no reconoce la relación de dependencia entre la minera canadiense y Mallku Khota, y acusa a la empresa extranjera de haber usado ilegalmente el valor de ese yacimiento para incrementar sus acciones en bolsas de valores internacionales.

La mina, que se encuentra a 350 kilómetros al sur de La Paz, es objeto esta semana de una disputa entre indígenas y mineros que ha causado dos heridos de bala entre el miércoles y el jueves.

Según Virreira, una posible causa del conflicto es que los indígenas buscan trabajar en la mina y otra que "fuerzas oscuras" vinculadas con la SASC están alentando el enfrentamiento luego de que la empresa Mallku Khota fue retirada del lugar.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, informó que en el lugar hay 150 personas armadas que provienen de otras zonas mineras y que no son parte de sindicatos, ni de cooperativas privadas.

Al menos 400 policías están cerca del lugar donde está bloqueada la carretera de acceso a Mallku Khota, aunque de momento no tienen orden para ingresar porque en la zona hay detonaciones de dinamita.

El viceministro de Régimen Interior, Jorge Pérez, informó que agentes especiales buscan detener a entre ocho y trece personas que poseen armas, en concreto ametralladoras con trípodes, que son las que supuestamente causaron los dos heridos de esta semana.

Pérez dijo que se teme dar la orden de que más policías entren a la zona de la mina por la información sobre la gente armada y la posibilidad de que se produzcan mayores conflictos como los de julio pasado, cuando grupos indígenas secuestraron a varias personas para pedir la anulación de la concesión a la privada.

El problema en Mallku Khota se reactivó pocos días después de que el Gobierno lograse que dos sectores mineros rivales, uno de sindicatos estatales y otro de cooperativas privadas, firmen un acuerdo para compartir la veta más rica de la mina Colquiri, expropiada en junio a la empresa suiza Glencore.