España avalará hasta 5.000 millones de los 78.000 millones del rescate a Portugal

España avalará hasta 5.000 millones del total del crédito. -Juncker descarta una reestructuración de la deuda griega y exige más ajustes. -Los ministros apoyan por unanimidad a Draghi para presidir el BCE

Los ministros de Economía de la zona euro aprobaron ayer el rescate financiero pedido por Portugal, que supone un paquete de préstamos de 78.000 millones de euros, concedidos a lo largo de tres años. La ayuda, solicitada por Lisboa el pasado 6 de abril, había quedado bloqueada por las exigencias presentadas por Finlandia, que han sido aceptadas por Lisboa. La reunión de los responsables financieros del euro se vio ensombrecida por la evolución de los acontecimientos en el juzgado de Nueva York donde se celebraba la declaración del director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, acusado de agresión sexual, que debía participar en la reunión de Bruselas.

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El FMI contribuye con un tercio de la ayuda, que supone 26.000 millones, y los dos tercios restantes son aportados a partes iguales por los fondos europeos constituidos en mayo de 2010: el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (MEEF), que obtiene dinero del mercado con la garantía de la Comisión Europea, y el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), que recaba fondos con el respaldo de los Estados. El FMI exigirá un tipo de interés de entre el 4,25% y el 5,25%, y la UE de entre 5,5% y el 6%.

Del total, según ha explicado esta mañana desde Bruelas la vicepresidenta española, Elena Salgado, España avalará entre 4.500 y 5.000 millones. "No se trata de un préstamo sino de garantizar las emisiones", ha destacado al tiempo que recordaba que al Estado le corresponde garantizar el 12,7% del aporte correspondiente a los países, es decir, 3.302 millones de euros. Pero a ello hay que añadir "distintos colchones, uno primero del 20%, después la cobertura de los intereses, después las necesidades adicionales que surjan" de la emisión de 26.000 millones del fondo. "Pero está ya en nuestro presupuesto, que es lo importante", ha matizado.

Las ayudas de la UE y el FMI a Portugal se han concedido sobre la base de tres condiciones: un "ambicioso pero creíble ajuste fiscal" para lograr la reducción del déficit desde el 9,1% en 2010 al 3% en 2013; un plan de reformas del mercado laboral, sistema judicial y vivienda y servicios, entre otras, y un paquete de medidas para reforzar el capital de los bancos.

Los ministros han celebrado el apoyo de los partidos de la oposición portugueses, tal como se les había exigido previamente, al programa elaborado por el Gobierno luso el pasado 5 de mayo. La declaración del Eurogrupo señala que "las autoridades portuguesas se comprometerán a alentar a los inversores privados a mantener sus posiciones sobre una base voluntaria". Esta es una de las exigencias de Finlandia, junto a la de garantizar los préstamos concedidos con la venta de bienes públicos.

El ministro de Finanzas de Portugal, Fernando Teixeira, ha manifestado que el programa de ajustes fiscales y reformas legales "cumple con todas las condiciones exigidas por Finlandia".

Más tiempo a Atenas

La concesión de una nueva ayuda a Grecia sobre la base de una "remodelación" del programa existente ha sido también objeto de comentarios por parte de varios ministros, aunque el asunto ha quedado aplazado hasta junio a la espera de los informes de la misión del FMI, Banco Central Europeo (BCE) y Comisión Europea, actualmente en Grecia. Por remodelación se entiende un alargamiento del vencimiento de los créditos y una rebaja de los tipos de interés. Para el Ejecutivo comunitario, esto "no es una reestructuración propiamente dicha".

En cualquier caso, el Gobierno de Atenas se verá obligado a otra vuelta de tuerca en cuestión de ajustes, privatizaciones y reformas. El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, ha criticado la lentitud de las medidas adoptadas por el Gobierno de Papandreu y ha insistido en que "Grecia debe acelerar sus reformas económicas y asegurar la completa implementación de su programa de privatizaciones", que asciende a 50.000 millones hasta 2016.

En esta misma línea, la ministra de austriaca de Finanzas, Maria Fekter, ha manifestado que "Grecia tiene un gran potencial de privatizaciones y los griegos deben ayudarse a si mismos antes de pedir más dinero". Los bienes públicos de Grecia ascienden a 280.000 millones, mientras que su deuda es de 328.000 millones. Fekter se ha mostrado favorable a "dar más tiempo a Grecia" para devolver sus préstamos.

Por su parte, el ministro de Finanzas belga, Didier Reynders, ha señalado que "estaban dispuestos a trabajar conjuntamente para un plan complementario" para Grecia siempre que el Gobierno de Atenas adopte "un compromiso muy claro". Para el ministro belga es prioritario que Grecia presente "un programa complementario".

La crisis provocada por las graves acusaciones sobre la actuación de Strauss-Kahn ha generado serias incertidumbres sobre el nombramiento de su sucesor, una plaza que desde la constitución del Fondo en los acuerdos de Bretton Woods en 1944 ha sido reservada para un europeo. Sobre este punto, el comisario de Mercado Interior y Servicios, Michel Barnier, ha recordado que "Europa es el primer accionista del Fondo. Los europeos no deben olvidarlo y el resto tampoco".

Jean-Claude Trichet, a la izquierda, de espaldas al ministro de Finanzas portugués, Fernando Teixeira dos Santos, ayer en Bruselas.
Jean-Claude Trichet, a la izquierda, de espaldas al ministro de Finanzas portugués, Fernando Teixeira dos Santos, ayer en Bruselas.F. LENOIR (REUTERS)

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