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La Naval ultima su entrada en el sector de aerogeneradores

El astillero vasco busca un nicho en los barcos para instalar molinos en el mar

El emblemático astillero de La Naval de Sestao (Vizcaya) está cada vez más cerca de entrar en el pujante sector de los aerogeneradores marítimos. La empresa ultima un contrato con la alemana Bard para la construcción de un buque para colocar molinos de viento en el mar. La Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación aprobó ayer mismo los avales que le permitirán acceder a este tipo de contratos.

Fue el lehendakari, Patxi López, aprovechando su intervención en la conferencia LeaderShip, principal foro europeo del sector, quien anunció la noticia. López destacó que se trata de un "nuevo nicho de mercado que puede dar estabilidad a La Naval y ayudar a la recuperación de este sector estratégico de nuestra economía".

El astillero lleva varios meses negociando con Bard, dedicada a la construcción, instalación y gestión de aerogeneradores y parques eólicos marinos. "El ansiado contrato está cada vez más cerca y esperamos que ayude a conseguir un cliente de largo recorrido en el sector de las energías eólicas marinas", añadió López "Éste es un paso fundamental que ha llegado a buen puerto, entre otras cosas gracias a la mediación del Gobierno vasco y, concretamente, a la implicación de los consejeros de Industria y Economía, Bernabé Unda [ex directivo del astillero vasco] y Carlos Aguirre, pero sobre todo por la excelente gestión y el alto tecnológico y competitivo que hoy ofrece La Naval de Sestao", concluyó.

El anuncio se produce dos días después de que los trabajadores retomaran las movilizaciones para reclamar a la dirección que "redoblara" los esfuerzos para conseguir nuevos contratos que garanticen la supervivencia de la empresa después de ponerse sobre la mesa un ERE temporal. El comité de empresa celebró la consecución del aval.

Varios de los representantes del sector en europea no pudieron acudir a la cita debido a las consecuencias de la nube de ceniza volcánica en el tráfico aéreo, por lo que se recurrió a la videoconferencia para consensuar un documento de conclusiones y recomendaciones. La industria naval europea, junto a distintas instituciones, reclamó a la UE que defina una nueva política industrial comunitaria para que el sector haga frente a la crisis.