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La Expo del agua se cambia de traje

Ya se ha vendido la mitad del espacio del parque empresarial que sustituye al recinto de la feria internacional

Para 2011, si se cumplen los plazos previstos, el recinto en el que se alzó la Exposición Internacional de Zaragoza se habrá convertido en Expo Zaragoza Empresarial, el parque empresarial más moderno de Europa, con 164.180 metros cuadrados de oficinas y zonas comerciales.

En cambio, la Expo 2008 dice adiós a edificios perecederos, como las plazas temáticas. Invaden el dominio público en torno al cauce del río Ebro y son inundables, como se pudo comprobar en una de las avenidas cercanas a la inauguración del evento. También se mantienen los edificios emblemáticos, como el hotel Iberus, el acuario fluvial y el Palacio de Congresos, que se reabrirá a finales de octubre. Otros sufrirán adaptaciones para encajarlos en la vida de este nuevo punto central de la ciudad. Así, la Torre elAgua y el Pabellón Puente se reconvertirán en museos, y el Pabellón de Aragón, propiedad del Gobierno de la comunidad, será sede de la Consejería de Educación.

La reconversión de los edificios aprovecha su esqueleto estructural y convierte en ocho plantas de las cuatro que tenían para la Expo

Pero la reconversión más importante afecta a tres conjuntos de edificios, los denominados Ronda, Actur y Ebro, que acogían pabellones de países, empresas y comunidades autónomas participantes en la Expo 2008. Se reconvertirán en un parque empresarial de referencia en Aragón y de la transformación urbanística de Zaragoza. La Sociedad Estatal Expoagua Zaragoza 2008 encomendó este cambio de traje constructivo al estudio de arquitectura Lamela y a Máster de Ingeniería y Arquitectura. La remodelación de los pabellones costará unos doscientos millones de euros. Las obras se iniciarán a principios del año próximo y se espera que concluyan en dos años.

La remodelación de los edificios Ronda (12 inmuebles que oscilan entre 4.000 y 9.000 metros y suman cerca de 80.000 metros), Actur (cinco edificios con una superficie media de 6.000 metros cada uno y que aportan 28.000 metros) y Ebro (55.000 metros repartidos en cinco edificaciones de entre 10.000 y 15.000 metros) mantendrá su aspecto físico exterior, con voladizos y contornos sinuosos en función de su orientación. El proyecto aprovecha el "esqueleto estructural", las cubiertas y algunas instalaciones, pero modifica fachadas, pasarelas y rampas peatonales.

Todos tendrán piel de cristal, recubiertos con lamas de colores para protegerlos del sol. Internamente, las dos plantas en las que se distribuyen ahora se transformarán en cuatro, como se contemplaba en el diseño original, que ya pensó en el día después. Sus dos plantas de ocho metros de altura están cimentadas desde el principio para soportar una serie de forjados intermedios que van a permitir levantar cuatro plantas de cuatro metros de altura.

Los sótanos se transformarán en una zona de aparcamiento para más de 2.500 vehículos. Con esta actuación, los 90.000 metros cuadrados iniciales se transformarán en 167.000, distribuidos en oficinas, pequeños comercios, locales de ocio y restauración.

Las rotondas y avenidas del recinto también fueron concebidas para ordenar las entradas y salidas de quienes acudan a trabajar al meandro de Ranillas. El actual asfalto se transformará en amplios jardines, que ocuparán una cuarta parte del recinto. Buscábamos soluciones para mantener la forma redondeada y el enfoque inicial del diseño, edificios de oficinas mirando al Pilar para conservar las líneas básicas por las que apostamos desde el principio", dice José Luis Murillo, director general de Medios y Recursos de la Expo.

Oficinas de primera

"Queríamos ofrecer oficinas de primera calidad por las que no haya que pagar un peaje. Todo lo contrario, oficinas de última generación con el aliciente de instalarse en el recinto de una Expo y su entorno". La remodelación plantea un conjunto de edificios de oficinas con gran flexibilidad y luminosidad. "Buscamos que sean modulables, de forma que, tras una primera fase en la que vendemos edificios o plantas completas, podamos pasar a vender zonas más pequeñas o sólo despachos".

Murillo asegura que ya hay firmadas reservas por el 50% de la superficie de la muestra, "exactamente el 49%". Esto supone que más de 84.000 metros cuadrados están ya adjudicados sobre el total del recinto. El proyecto, que comercializan las consultoras inmobiliarias Jones Lang La- Salle y King Sturge, combina el alquiler y la venta de grandes sedes corporativas con edificios que albergarán oficinas de pequeñas y medianas empresas.

El proyecto de remodelación del tercer bloque de edificios, llamado Ebro, por su proximidad. al río, estará concluido el primer trimestre de 2009. El objetivo es ver cómo se comportan las ventas de los otros proyectos para adaptarlo a las demandas del mercado.

Pedro de Churruca, consejero director de Jones Lang Lasalle, califica de "brillante" el proceso de venta. "Y eso que no hemos contactado con las pequeñas y medianas empresas. Ni hemos tocado a los inversores, dada la situación del mercado inmobiliario.

Exigen que los edificios estén ocupados y rindiendo".

Según José Luis Murillo: "Desde el principio queríamos dejar claro que los precios no se discuten y, además, vender edificios completos con uso final". Así, del grupo Ronda, compuesto por 12 edificios, están vendidos el grupo I y el III. Como propietarios tienen a MasterD, RTVE, Agencia Efe, Grupo Jorge, DKV y el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Aragón, que se ha quedado una planta completa. Son los edificios que cierran el recinto hacia el Parque del Agua.

El conjunto Actur, que engloba los pabellones que acogieron a las comunidades autónomas y empresas en la Expo 2008, pasará a ser propiedad -ya está comprometido- del Gobierno de Aragón para instalar varias consejerías e institutos de la Administración regional.

Precios variables

El precio será el establecido para el resto de compradores. Varía en función del tipo de edificio y la altura de la planta -las bajas son las más caras-, aunque se aplican descuentos en función del volumen de metros cuadrados que adquiera el comprador.

Un edificio completo en el complejo Ronda, con plazas de garaje y listo para ser ocupado, se vende entre 2.400 y 2.500 euros por metro cuadrado. En este momento están listos para ser ocupados y sólo queda por instalar la tabiquería y las particiones.

"No será igual en todos los casos. Hay edificios, como en el grupo Ebro, que podemos vender en bruto para que el comprador realice las obras, siempre respetando la estética diseñada por el equipo de Lamela", explica Murillo. El recinto de la Expo se ha curado en salud a la hora de las ventas. "Buscamos usuarios finales de edificios, no promotores que generen competencia en el desarrollo comercial del modelo". Con las ventas de los edificios se esperan conseguir unos ingresos por encima de los 150millones a pesar de la crisis.

"Ésta no es una actuación para pegar un pelotazo, pero sí para que el meandro se convierta en un nuevo centro de la ciudad con vida, con su parte de ocio, de cultura empresarial, y que sirva para otros proyectos como la logística o el reciclaje", señala Murillo. Por eso, el temor a la terciarización del recinto, denunciado por varios colectivos no parece un problema para sus gestores. Habrá entre 6.000 y 8.000 metros cuadrados destinados a usos comerciales y de restauración para dar servicio al parque empresarial durante la semana, pero también para que disfruten los ciudadanos que acudan de paseo a los museos, al Parque del Agua o las riberas del Ebro.

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